Trump amenaza la isla de Kharg: "Los oleoductos no seguirán en pie"
El mandatario estadounidense confirmó la destrucción de gran parte del arsenal persa y advirtió sobre nuevos ataques a la infraestructura petrolera de Irán, mientras busca en Venezuela una fuente alternativa de crudo.

En una conferencia de prensa de alto impacto desde la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció un balance demoledor sobre el estado de las operaciones militares contra Teherán. Según el mandatario, las campañas aéreas y navales han logrado resultados definitivos, asegurando que las fuerzas iraníes han sido "literalmente aniquiladas". El balance presentado por la administración estadounidense sostiene que se ha destruido el 90% de la capacidad balística de Irán y el 95% de sus drones de ataque, dejando al país con recursos mínimos para sostener una respuesta armada a largo plazo.

Trump fue enfático al declarar que la fuerza aérea, la marina, los barcos y los aviones iraníes están "liquidados", al igual que gran parte de su cúpula de mando. La magnitud de la ofensiva se refleja en las cifras proporcionadas: Estados Unidos ha atacado más de 7.000 objetivos en territorio iraní, abarcando instalaciones mayoritariamente comerciales y militares. Tan solo en la última semana y media, se reportó el hundimiento o destrucción de más de 100 embarcaciones navales. Con su característico estilo, el presidente ironizó sobre la actual capacidad defensiva del país persa al afirmar que los misiles van llegando de a gotitas porque ya no les quedan muchos en su inventario.

El objetivo estratégico: la isla de Kharg

Uno de los puntos más críticos de la alocución presidencial fue la advertencia directa sobre la isla de Kharg, el principal centro de exportación de crudo de Irán. Tras haber sido blanco de ataques previos, el presidente no descartó ampliar las operaciones contra las reservas de petróleo y la infraestructura de transporte en la zona. Con una advertencia velada que sacudió los mercados internacionales, Trump sentenció que existe una alta probabilidad de que los oleoductos no sigan en pie.

Este endurecimiento de la postura busca desmantelar definitivamente la capacidad iraní de reconstruir su arsenal de misiles y drones mediante el ataque a sus instalaciones de fabricación. No obstante, la amenaza sobre el sector petrolero iraní ocurre en un contexto de extrema volatilidad económica global. Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, el precio del petróleo Brent ha acumulado un alza superior al 40%, y un ataque a gran escala en Kharg podría profundizar la crisis de suministros en el mercado internacional, afectando los costos energéticos a nivel mundial.

Conflicto en el estrecho de Ormuz y reclamos a los aliados

Respecto al estrecho de Ormuz, un paso vital para el comercio mundial, Trump informó que las fuerzas estadounidenses destruyeron más de 30 buques iraníes cazaminas. Aunque admitió que Washington no tiene la certeza absoluta de que Irán haya llegado a colocar minas en el canal, justificó la acción preventiva sobre la flota especializada al declarar que golpearon, a su mejor entender, todos sus barcos cazaminas, aunque no saben si llegaron a colocar alguna mina.

El presidente aprovechó la oportunidad para lanzar duras críticas a los países aliados cuya respuesta al pedido de enviar buques de guerra al estrecho ha sido dispar. Trump recordó que Estados Unidos ha protegido a esos países durante 40 años, pero cuestionó su lealtad al afirmar que, si ellos necesitaran ayuda, esos aliados no estarían ahí para responder. El mandatario destacó que el nivel de entusiasmo de los países aliados le importa, subrayando que algunos han sido muy entusiastas mientras otros, a quienes Washington ha ayudado durante mucho tiempo, no lo han sido tanto. Además, aseguró que siempre supo que el estrecho sería utilizado como una herramienta de presión geopolítica por parte de Irán.

El giro hacia Venezuela: una alianza "fantástica"

Como contrapartida al bloqueo energético y la inestabilidad en Medio Oriente, Donald Trump anunció un cambio radical en la relación con Venezuela, calificándola de "fantástica". El presidente elogió el desempeño de la presidenta Delcy Rodríguez, afirmando que está haciendo un muy buen trabajo. Este acercamiento busca compensar las disrupciones generadas por el bloqueo de Ormuz y garantizar una fuente alternativa de suministro para Estados Unidos.

Sin entrar en detalles extensos, Trump confirmó que la relación está permitiendo obtener millones de barriles de crudo venezolano y adelantó que la situación está avanzando rápidamente. Esta alianza estratégica marca un nuevo eje en la política exterior estadounidense, priorizando la seguridad energética nacional ante la crisis en Medio Oriente.