Ucrania denuncia un ataque masivo ruso en la antesala de negociaciones clave
Volodymyr Zelenskyy reportó 420 drones y 39 misiles lanzados durante la noche, mientras se ultiman detalles para nuevas conversaciones de paz en Suiza. El bombardeo dejó decenas de heridos y volvió a tensionar el escenario diplomático.

En la antesala de nuevas conversaciones de paz en Ginebra, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, denunció un ataque aéreo masivo de Rusia que incluyó 420 drones y 39 misiles, en una ofensiva que tuvo como blanco infraestructura crítica y zonas residenciales en ocho regiones del país.

El bombardeo se produjo durante la noche y coincidió con los preparativos para reuniones entre representantes de Estados Unidos y Ucrania en la ciudad suiza de Ginebra, en un intento por poner fin a un conflicto que ya se extiende por casi cinco años.

Un ataque de gran escala en un momento sensible

Según informó Zelenskyy, el operativo ruso incluyó:

420 drones

39 misiles

11 misiles balísticos

Las autoridades indicaron que decenas de personas resultaron heridas, entre ellas niños, aunque no se precisó un número total confirmado de víctimas.

El ataque tuvo como objetivos principales la infraestructura crítica y áreas residenciales. En particular, se reportaron impactos en:

Infraestructura de gas en la región de Poltava

Subestaciones eléctricas en las provincias de Kiev y Dnipropetrovsk

Otras cinco regiones, además de la capital

Equipos de emergencia trabajaron en las zonas afectadas, mientras que las defensas antiaéreas de Ucrania lograron derribar la mayoría de los misiles. Zelenskyy atribuyó ese resultado a la llegada oportuna de sistemas antiaéreos proporcionados por aliados europeos.

Diplomacia en marcha y obstáculos persistentes

El ataque se produjo en un contexto de conversaciones inminentes en Ginebra entre representantes estadounidenses y ucranianos, con el objetivo de avanzar hacia el fin de las hostilidades. Washington busca sostener el impulso de una iniciativa lanzada hace un año para finalizar los combates y superar la enemistad entre Moscú y Kiev.

En una conversación telefónica previa, Zelenskyy agradeció a su par estadounidense, Donald Trump, por sus esfuerzos y compromiso en las negociaciones de paz. No obstante, las gestiones mediadas por Estados Unidos han enfrentado obstáculos, particularmente en torno a la cuestión del territorio ucraniano que el Kremlin reclama.

Funcionarios ucranianos y europeos han acusado al presidente ruso, Vladímir Putin, de simular interés en las negociaciones con el objetivo de eludir sanciones internacionales mientras continúa la invasión.

Enviados y reuniones paralelas

En el marco de estas gestiones, los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes habían estado involucrados en negociaciones nucleares con Irán en la ciudad suiza, mantuvieron un encuentro con Rustem Umerov, jefe del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania.

Estas reuniones forman parte de un esfuerzo más amplio para avanzar en el diálogo. Según indicó Zelenskyy, las discusiones programadas para el jueves se centrarán en:

Un posible plan de recuperación para Ucrania tras la guerra.

La organización de una reunión trilateral con funcionarios rusos, que podría celebrarse la próxima semana.

Además, el mandatario instruyó a Umerov a abordar la cuestión de un posible intercambio de prisioneros. En un canje reciente, Rusia devolvió a Ucrania 1.000 cuerpos de soldados caídos, mientras que recibió 35 cadáveres de sus propios efectivos, aunque no se especificó la fecha en que ocurrió el intercambio.

Pedido de más ayuda militar

El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, instó a los aliados a incrementar la ayuda militar, subrayando que el ejército de Moscú continúa siendo numéricamente superior.

En declaraciones contundentes, Sybiha afirmó: "Cuando el mundo entero exige a Moscú que ponga fin de una vez por todas a esta guerra sin sentido, Putin apuesta por más terror, ataques y agresión".

El contraste entre el despliegue diplomático en Ginebra y la magnitud del ataque nocturno expone la tensión que atraviesa el proceso de negociación. Mientras se discuten planes de recuperación y posibles encuentros trilaterales, los bombardeos continúan impactando infraestructura energética, zonas residenciales y a la población civil.

En este escenario, el ataque denunciado por Ucrania no solo profundiza la crisis humanitaria, sino que también condiciona el clima político en el que se desarrollarán las conversaciones. Con casi cinco años de conflicto, las expectativas de un avance concreto conviven con la persistencia de operaciones militares de gran escala que redefinen, día a día, el equilibrio entre la guerra y la diplomacia.