Un terremoto de 6,5 sacudió el sur y centro de México y obligó a evacuar edificios
El sismo tuvo su epicentro en el estado de Guerrero y se sintió con fuerza en amplias zonas del país, incluida la capital del país, donde se activaron los protocolos de emergencia y se suspendió la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. Hasta el momento, no se reportan víctimas ni daños de gravedad.

Un fuerte terremoto de magnitud preliminar 6,5 sacudió este viernes por la mañana el sur y el centro de México, provocando la activación de la alerta sísmica en la Ciudad de México, evacuaciones preventivas en edificios públicos y privados, y la interrupción de la primera conferencia de prensa del año de la presidenta Claudia Sheinbaum.

El movimiento telúrico ocurrió a las 7.58 de la mañana (hora local), según informó el Servicio Sismológico Nacional (SSN). El epicentro se localizó a unos 15 kilómetros al suroeste de la localidad de San Marcos, en el estado sureño de Guerrero, una región con alta actividad sísmica situada cerca del complejo turístico de Acapulco, sobre la costa del Pacífico.

El temblor fue percibido con intensidad en varios estados del país. Además de Guerrero, se sintió con fuerza en Michoacán y generó alertas telefónicas en entidades como Jalisco y Tabasco. En la Ciudad de México, el sismo activó de inmediato la alerta sísmica, lo que llevó a la evacuación preventiva de edificios y al despliegue de los protocolos de emergencia en las distintas alcaldías.

Las personas salieron a las calles ante el sismo

De acuerdo con reportes del diario La Jornada, el movimiento fue lo suficientemente intenso como para sentirse en diversas zonas de la capital, lo que derivó en múltiples avisos ciudadanos y en la rápida respuesta de las autoridades de protección civil. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) informó que, hasta el momento, las Unidades de Gestión Integral de Riesgos de las alcaldías no registraron afectaciones materiales ni personas lesionadas, aunque los relevamientos continuaban en distintos puntos de la ciudad.

El sismo también tuvo impacto en la agenda institucional. La presidenta Claudia Sheinbaum debió suspender de manera anticipada su conferencia matutina, que se desarrollaba en el Salón Tesorería del Palacio Nacional, al escucharse la alerta sísmica. Tanto la mandataria como los periodistas presentes evacuaron el recinto siguiendo los protocolos establecidos.

Posteriormente, Sheinbaum brindó un mensaje en el que confirmó la magnitud preliminar del terremoto y detalló las primeras acciones de respuesta. Indicó que se comunicó con la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, quien convocó de inmediato al Consejo Estatal de Protección Civil para evaluar posibles daños en la región del epicentro.

La presidenta también informó que se realizaron sobrevuelos con helicópteros en la Ciudad de México como parte de las tareas de evaluación inicial, sin que se detectaran afectaciones relevantes. No obstante, aclaró que el monitoreo se mantendrá activo ante cualquier eventualidad. Además, señaló que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, junto con la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, continúan supervisando las tareas de relevamiento en las zonas potencialmente afectadas.

"Gracias a todos por guardar la calma, se portaron de primera", expresó Sheinbaum, al destacar el comportamiento de la población durante la emergencia y la importancia de seguir los protocolos de seguridad ante este tipo de eventos.

La Ciudad de México es especialmente vulnerable a los sismos debido a sus características geológicas. Gran parte de la zona centro está asentada sobre un subsuelo fangoso, correspondiente al antiguo lago sobre el que se construyó la ciudad, lo que amplifica las ondas sísmicas, especialmente las provenientes de la costa de Guerrero, ubicada a menos de 400 kilómetros.

La memoria de los grandes terremotos sigue muy presente en el país. El 19 de septiembre de 1985, un sismo de magnitud 8,1 con epicentro en la costa del Pacífico, entre Guerrero y Michoacán, devastó amplias zonas de la capital y del centro y sur de México. Aquel terremoto dejó 12.843 muertos, según un recuento de actas de defunción oficiales publicado en 2015 por el diario Excélsior, y marcó un antes y un después en las políticas de prevención y protección civil del país.