Una vacuna contra el Covid-19 mostró duplicar la supervivencia en pacientes con cáncer de pulmón
Un estudio publicado en Nature reveló que las vacunas de ARN mensajero, como las de Pfizer y Moderna, podrían fortalecer el sistema inmunitario y mejorar la supervivencia en casos de cáncer de pulmón y melanoma. Los resultados abren una nueva línea de investigación en la lucha contra los tumores.

La pandemia de Covid-19 dejó un legado científico que continúa sorprendiendo a la comunidad médica. Un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista Nature reveló que las vacunas basadas en ARN mensajero (ARNm), desarrolladas originalmente para combatir el coronavirus, podrían tener un beneficio adicional y de enorme relevancia: prolongar la vida de pacientes con cáncer de pulmón y melanoma.

El trabajo, realizado en Estados Unidos, analizó los historiales médicos de más de mil personas tratadas por distintos tipos de cáncer y encontró una correlación clara entre la vacunación con ARNm y una mayor supervivencia. Los pacientes que habían recibido las vacunas contra el Covid-19 de Pfizer o Moderna vivieron, en promedio, casi el doble de tiempo que aquellos que no las habían recibido.

Según los investigadores, este efecto no se debe a la protección contra el coronavirus, sino a una reacción más amplia del sistema inmunitario. En experimentos posteriores con ratones, el equipo comprobó que la vacunación estimulaba al organismo a responder de manera más eficiente ante las células tumorales, fortaleciendo las defensas naturales.

Efectos que superan las expectativas

En el caso de los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, uno de los tipos más letales, la supervivencia media aumentó de 21 a 37 meses entre quienes habían recibido una vacuna de ARNm contra el Covid-19. En tanto, en personas con melanoma metastásico, la diferencia fue tan marcada que los investigadores no lograron establecer un promedio final de supervivencia: los vacunados continuaban con vida al cierre del estudio.

El hallazgo sorprendió incluso a los expertos. "Es bastante impresionante. No esperaba que el efecto fuera tan significativo, y los datos son muy contundentes", señaló Benoit Van den Eynde, inmunólogo tumoral de la Universidad de Oxford.

El ARN mensajero, componente clave de estas vacunas, es una molécula presente en todas las células y funciona como una guía que instruye al cuerpo para producir proteínas específicas. Aunque su salto a la fama se dio con la pandemia, los científicos vienen explorando desde hace años su potencial para diseñar vacunas personalizadas contra el cáncer.

Un nuevo horizonte para la inmunoterapia

Los tratamientos actuales con inhibidores de puntos de control —fármacos que liberan el sistema inmunitario para atacar las células cancerosas— revolucionaron la oncología moderna. Sin embargo, más de la mitad de los pacientes no logran una respuesta efectiva, debido a que sus defensas permanecen demasiado débiles.

El equipo liderado por el investigador Grippin se preguntó entonces si el refuerzo inmunitario general que provocan las vacunas de ARNm podría ayudar a superar esa limitación. La hipótesis encontró respaldo tanto en los modelos animales como en los registros clínicos de los pacientes analizados.

Las personas cuyos tumores presentaban rasgos que usualmente indican una baja respuesta a los inhibidores de puntos de control fueron, de hecho, las que experimentaron el mayor incremento de supervivencia tras la vacunación.

Jeff Coller, especialista en ARNm de la Universidad Johns Hopkins, quien no participó en el estudio, destacó que la investigación ofrece "una muy buena pista" sobre el potencial terapéutico de esta tecnología. "Lo que muestra es que los medicamentos basados en ARNm continúan sorprendiéndonos con lo beneficiosos que pueden ser para la salud humana", afirmó.

Contexto local y proyección

En Argentina, las vacunas de ARN mensajero continúan disponibles de manera gratuita en el sistema de salud público, aunque su demanda cayó notablemente en el último tiempo. Los inmunizantes desarrollados por Pfizer y Moderna fueron claves durante la pandemia y siguen siendo utilizados para refuerzos frente al Covid-19.

El nuevo hallazgo podría renovar el interés científico y médico en esta plataforma, que se perfila como una herramienta versátil para enfrentar no solo virus, sino también enfermedades complejas como el cáncer. Si bien los resultados aún deben confirmarse mediante ensayos clínicos específicos, los especialistas coinciden en que la investigación marca un hito en el camino hacia una nueva generación de terapias inmunológicas.