Un sismo de magnitud 7,2 sacudió la región de Coracora, en Ayacucho, y generó preocupación entre los habitantes, especialmente luego de que comenzaran a difundirse imágenes y videos que mostraban el desprendimiento de tierra y piedras en zonas altas.
El movimiento telúrico fue registrado por residentes de Ayacucho, quienes captaron con sus teléfonos celulares distintos momentos posteriores al fenómeno. En las imágenes difundidas se observan rocas y tierra desplazándose desde las laderas de los cerros, una situación que incrementó el temor entre quienes se encontraban en las zonas cercanas.
La magnitud del sismo y el movimiento de materiales desde las alturas provocaron escenas de preocupación. Ante la intensidad del fenómeno, numerosos habitantes optaron por salir rápidamente de sus viviendas y dirigirse hacia las calles en busca de mayor seguridad.
El episodio tuvo su epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, a una profundidad de 108 kilómetros, de acuerdo con los datos consignados sobre el movimiento.
Operativo de evaluación
En medio de la incertidumbre inicial, el alcalde provincial de Parinacochas, Yony Reyes Anampa, explicó a Infobae Perú que las autoridades se encontraban trabajando en la recopilación de información para establecer con precisión cuál había sido el impacto del sismo.
Reyes Anampa señaló que, en la misma ciudad de Coracora no hubo hechos que lamentar, aunque aclaró que las autoridades permanecían activadas de manera multisectorial para elaborar los reportes correspondientes.
"En la misma ciudad de Coracora no hubo hechos que lamentar, pero las autoridades están activadas de manera multisectorial para elaborar los reportes correspondientes. Al parecer, la magnitud más fuerte se registró al norte de Coracora", declaró el jefe comunal.
El alcalde también indicó que representantes de diferentes sectores, junto con el gobernador de Ayacucho, se desplazaron hacia las zonas afectadas para realizar tareas de supervisión y relevar la situación.
Reyes Anampa precisó que se encontraba en Lima al momento de brindar sus declaraciones, aunque aseguró que durante las próximas horas se presentaría un informe oficial con las cifras correspondientes y los posibles daños ocasionados por el movimiento telúrico.
La información que se encontraba en proceso de recopilación buscaba determinar, entre otros aspectos, la existencia de posibles personas damnificadas y heridas, además de establecer con mayor precisión cuáles fueron las zonas que sufrieron consecuencias a raíz del sismo.
Deslizamientos y escenas de pánico
Uno de los principales elementos que acompañaron las primeras horas posteriores al sismo fueron los reportes sobre deslizamientos de tierra en zonas cercanas al epicentro.
Las imágenes registradas por habitantes permitieron documentar el desplazamiento de materiales en las laderas. Los videos muestran rocas y tierra cayendo desde las zonas altas, mientras la población reaccionaba ante la magnitud del movimiento.
La difusión de estos registros permitió observar parte de las consecuencias inmediatas del fenómeno y reflejó la preocupación que generó entre los habitantes de las localidades alcanzadas por la sacudida.
El sismo fue percibido con una intensidad III-IV en Coracora y otras ciudades del sur del país, de acuerdo con la información consignada. Mientras avanzaba el relevamiento oficial, las autoridades mantenían activadas las tareas destinadas a conocer el alcance de la situación.
No habrá alerta de tsunami
Tras analizar las características del movimiento telúrico, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó la posibilidad de que el sismo generara un tsunami.
La evaluación fue realizada por el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis, que determinó que el evento no reunía las condiciones necesarias para producir una ola de gran magnitud sobre el litoral peruano.
La ausencia de condiciones para un tsunami permitió descartar ese riesgo específico para el litoral peruano. Sin embargo, las autoridades señalaron que se mantendrá la vigilancia permanente frente a la evolución de la situación.
Falta determinar el impacto
Mientras continúan las tareas de evaluación, el foco de las autoridades permanece puesto en las zonas donde se registraron los mayores efectos del movimiento. El alcalde de Parinacochas indicó que los representantes de distintos sectores ya se desplazaron para supervisar los lugares afectados y reunir información.
La magnitud del sismo, los desprendimientos observados en las zonas altas y los testimonios de los habitantes conformaron el escenario de las primeras horas posteriores al fenómeno. Sin embargo, el cuadro definitivo todavía dependía de los reportes oficiales que estaban siendo elaborados.
En ese contexto, el informe anunciado por Yony Reyes Anampa permitirá establecer las cifras de posibles damnificados y heridos y precisar los eventuales daños ocasionados.
Por ahora, la información disponible confirma que Coracora fue el punto central de la preocupación, aunque el propio alcalde aclaró que dentro de la ciudad no se habían registrado hechos que lamentar. Las imágenes de los desprendimientos y las escenas de alarma entre los pobladores, en tanto, reflejaron la intensidad con la que fue vivido el movimiento.
El sismo de 7,2 dejó así a las autoridades de Ayacucho abocadas a una tarea de relevamiento que continuará durante las próximas horas. Mientras se descarta la posibilidad de un tsunami y se mantiene la vigilancia, los equipos multisectoriales avanzan en la recopilación de datos para determinar con precisión las consecuencias del fenómeno en las zonas alcanzadas.