Zelenski acusa a Putin de ser "esclavo de la guerra" y advierte sobre el colapso energético en Ucrania
El presidente ucraniano lanzó duras críticas contra el líder del Kremlin y alertó sobre la devastación total de la infraestructura eléctrica del país. Mientras tanto, se anunció una nueva ronda de negociaciones para el 17 y 18 de febrero entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos.

En el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, arremetió este sábado contra su par ruso, Vladímir Putin, al calificarlo de "esclavo de la guerra".

La intervención del mandatario ucraniano se produjo en uno de los foros internacionales más relevantes en materia de defensa y seguridad, escenario que amplificó el peso político de sus declaraciones. Allí, Zelenski trazó una línea argumental centrada en la imposibilidad —según su visión— de que el líder ruso abandone la lógica bélica.

De acuerdo con lo informado por el sitio DW, el presidente ucraniano sostuvo que "nadie en Ucrania cree que" Putin "vaya a dejar a nuestra gente tranquila, y tampoco dejará tranquilas a otras naciones europeas, porque no puede prescindir de la idea de la guerra".

La frase sintetiza la percepción que, según Zelenski, predomina en su país: la convicción de que el conflicto no es circunstancial ni táctico, sino estructural en la concepción política del Kremlin.

"Un zar que no lleva una vida normal"

El mandatario ucraniano profundizó su crítica con una caracterización directa de su contraparte rusa. Señaló que el líder del Kremlin "puede verse como un zar, pero en realidad es un esclavo de la guerra", y añadió: "No lleva una vida normal".

La comparación con la figura del zar —símbolo histórico de poder absoluto en Rusia— fue utilizada para subrayar una contradicción que Zelenski considera central: la imagen de autoridad y control frente a una supuesta dependencia ineludible de la confrontación armada.

En ese marco, el concepto de "esclavo de la guerra" no aparece solo como una descalificación retórica, sino como una definición política que apunta a describir una dinámica de poder sostenida por la confrontación permanente. Según el presidente ucraniano, esta lógica impediría cualquier escenario de distensión duradera, tanto para Ucrania como para el resto de Europa.

El impacto sobre la infraestructura energética

Más allá de la confrontación verbal, Zelenski también advirtió sobre la situación crítica que atraviesa la infraestructura energética de su país. En su intervención, señaló que "la mayoría de los ataques aéreos" son realizados contra las centrales eléctricas.

El resultado de esa ofensiva, según sus palabras, es contundente: "no queda una sola" estructura de energía en Ucrania.

Este señalamiento introduce un elemento técnico y estratégico central dentro del conflicto:

Objetivo principal de los ataques aéreos: centrales eléctricas.

Consecuencia directa: destrucción total de las estructuras de energía.

Impacto nacional: ausencia de infraestructura energética operativa.

La afirmación describe un escenario de devastación total del sistema eléctrico, lo que implica no solo un desafío humanitario sino también un obstáculo estructural para el funcionamiento del Estado, la economía y los servicios básicos.

Un nuevo intento de negociación

En paralelo a las declaraciones y al diagnóstico sobre la situación en el terreno, se anunció que una nueva ronda de negociaciones se llevará a cabo el 17 y 18 de febrero.

El encuentro reunirá a representantes de Ucrania, Rusia y Estados Unidos.

La convocatoria establece un nuevo capítulo en los esfuerzos diplomáticos para abordar el conflicto. La inclusión de Estados Unidos en la mesa de diálogo subraya el carácter internacional de la crisis y la dimensión geopolítica que ha adquirido.

La coincidencia temporal entre las duras declaraciones de Zelenski en Múnich y el anuncio de esta nueva instancia de negociación configura un contraste significativo: mientras el discurso público enfatiza la imposibilidad de que el Kremlin abandone la guerra, la vía diplomática permanece abierta.

Un mensaje a Europa

Las palabras del presidente ucraniano no se limitaron a un señalamiento bilateral. Al afirmar que Putin "tampoco dejará tranquilas a otras naciones europeas", Zelenski amplió el alcance de su advertencia al conjunto del continente.

En el contexto de la Conferencia de Seguridad de Múnich, ese mensaje adquiere una dimensión estratégica. El foro reúne a líderes políticos y expertos en defensa, lo que convierte la intervención en un llamado directo a la comunidad internacional sobre las implicancias regionales del conflicto.

La combinación de tres ejes —la caracterización personal de Putin, la denuncia sobre la destrucción energética y la inminente ronda de negociaciones— configura un momento de alta intensidad política.

Por un lado, Zelenski endurece el tono y describe a su adversario como incapaz de abandonar la guerra. Por otro, el calendario diplomático señala que el diálogo entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos continúa abierto.

En esa tensión entre confrontación y negociación se inscribe el nuevo capítulo de un conflicto que, según las propias palabras del mandatario ucraniano, no solo define el presente de su país, sino que también proyecta consecuencias sobre el conjunto de Europa.