El triple crimen de Florencio Varela sumó un nuevo capítulo con la declaración de Sabrina Mara Del Castillo, madre de Morena Verdi, una de las jóvenes asesinadas. Ante el fiscal Adrián Arribas, la mujer señaló la posible participación de una trama narco en los homicidios y denunció que tanto su familia como la de Brenda Gutiérrez recibieron amenazas desde el hecho.
Según Del Castillo, alguien del entorno de su hija y de Lara Gutiérrez, la adolescente de 15 años que también fue asesinada, presenció algo que no debía y se lo comentó a la menor. Este dato, según la madre de Morena, habría desencadenado la tragedia.
La declaración refuerza la hipótesis de una "mejicaneada" como posible móvil del crimen, es decir, que Lara habría utilizado la información que recibió para planear un delito vinculado al narcotráfico, lo que provocó la feroz venganza contra las tres jóvenes.
Amenazas y custodia policial
El fiscal Arribas confirmó que Del Castillo solicitó custodia policial debido a las amenazas recibidas. "Nos dijo que sentía temor, que la habían amenazado y pidió custodia de Policía Federal", afirmó el funcionario. "Denunció amenazas y, en función de lo que estamos investigando, le pusimos la custodia", agregó.
Detalles del crimen y detenciones
El viernes 19 de septiembre, las familias de las víctimas supieron que Lara, Brenda y Morena asistirían a una fiesta que les pagaría 300 dólares a cada una. Una camioneta Chevrolet Tracker blanca las pasó a buscar por La Matanza y las trasladó a Florencio Varela.
Cinco días después, el miércoles 24, la Policía halló los cuerpos de las tres jóvenes en un pozo dentro del patio de una casa. Las autopsias confirmaron que fueron torturadas, golpeadas y asesinadas.
Ese mismo día fueron detenidos los primeros sospechosos: Maximiliano Andrés Parra e Iara Daniela Ibarra, sorprendidos mientras limpiaban manchas de sangre en la propiedad de Villa Vatteone donde se encontraron los cuerpos. Posteriormente, cayeron Celeste Magalí González Guerrero y su pareja, Miguel Ángel Villanueva Silva, quienes habían alquilado la casa para la supuesta fiesta.
El remisero Víctor Sotacuro fue arrestado en Villazón, Bolivia, tras cruzar la frontera desde Jujuy. Su sobrina, Florencia Ibáñez, fue detenida luego de brindar una entrevista en televisión.
La lista de detenidos se completó con Ariel Giménez, señalado por un chofer de aplicación que lo trasladó con una pala y un parlante, y con Tony Janzen Valverde Victoriano, alias "Pequeño J", y Matías Agustín Ozorio, capturados en Perú. "Pequeño J" es considerado uno de los principales sospechosos y Ozorio su presunto colaborador.