En el marco de un operativo de control vehicular e identificación de personas, efectivos de la Comisaría Departamental Santa María, junto con personal de los Grupos de Infantería y de la Patrulla Motorizada (GPM), desplegaron un procedimiento sobre la avenida Monseñor Diego Gutiérrez Pedraza S/N°, en la ciudad cabecera del departamento.
El control se llevó a cabo en una de las arterias importantes de la jurisdicción, con el objetivo de reforzar la prevención y verificar tanto la documentación de los vehículos como el estado general de los conductores que circulaban por el sector.
Fue durante ese despliegue que el personal policial detectó una situación que derivó en el inmediato secuestro de dos automóviles.
Dos vehículos secuestrados
Como resultado del operativo, los uniformados procedieron al secuestro de dos automóviles:
- Citroën C3 blanco
- Peugeot 504 negro
Ambos rodados fueron interceptados durante la fiscalización y, tras las primeras observaciones del personal actuante, se advirtió que sus conductores presentaban signos compatibles con un aparente estado de ebriedad.

La intervención fue inmediata y se ajustó al protocolo habitual previsto para este tipo de controles preventivos.
Positivo en alcoholemia
Los vehículos eran conducidos por dos personas de sexo masculino, de 25 y 38 años de edad, quienes fueron sometidos en el lugar al correspondiente test de alcoholemia.
El procedimiento confirmó las sospechas iniciales: ambos controles arrojaron resultado positivo. Ese dato activó la instancia administrativa y contravencional correspondiente, con la confección inmediata de las actas de infracción por parte del personal policial interviniente.
Traslado a la dependencia policial
Una vez concluidas las actuaciones en el lugar, y luego de labrar la documentación correspondiente, los dos automóviles fueron trasladados a la dependencia policial en calidad de secuestro.
La medida apunta a garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y evitar que los conductores continuaran circulando en esas condiciones, lo que representaba un riesgo potencial tanto para ellos como para terceros.
El procedimiento dejó en evidencia la importancia de los controles preventivos en puntos estratégicos de la ciudad, especialmente en horarios y sectores donde la circulación vehicular es constante.