Un nuevo procedimiento policial en la ciudad de Santa María derivó en la aprehensión de un joven de 19 años, sospechado de amenazas, luego de un episodio ocurrido en un local bailable de la zona.
El operativo se desarrolló mientras numerarios de los Grupos de Infantería y de la Patrulla Motorizada (GPM) realizaban recorridos preventivos sobre la avenida 9 de Julio S/N°, en la ciudad cabecera del departamento.
Fue en ese contexto de patrullaje que los uniformados tomaron intervención ante una situación de alteración del orden que, según se informó, se había originado instantes antes en un espacio nocturno cercano. La presencia policial permitió localizar rápidamente al sospechoso y avanzar con el procedimiento de rigor.
Desorden en un local bailable
De acuerdo con los datos suministrados, los efectivos aprehendieron a un joven de apellido Mirabal, de 19 años, quien momentos antes habría causado desorden en un local bailable de la zona.
Tras esa primera situación, el episodio escaló cuando el sujeto se tornó agresivo frente a la intervención policial. Según la información base del procedimiento, el joven comenzó a vociferar amenazas contra el personal interviniente, circunstancia que motivó su inmediata reducción y traslado.
La secuencia quedó encuadrada dentro de una intervención preventiva que pasó rápidamente a una actuación judicial por la naturaleza de las expresiones y la conducta atribuida al sospechoso.
A la Comisaría
Una vez controlada la situación, el sospechoso fue trasladado y alojado en la Comisaría Departamental Santa María, dependencia que intervino por razones de jurisdicción.
Allí quedó a disposición de las actuaciones correspondientes mientras se avanzaba con la formalización del procedimiento. La rápida respuesta de los efectivos permitió restablecer el orden y asegurar la intervención institucional frente a un hecho que combinó disturbios en un espacio nocturno con un presunto episodio de amenazas.
Intervención de la Fiscalía de la Cuarta Circunscripción
Por lo acontecido, tomó intervención la Fiscalía de la Cuarta Circunscripción Judicial, desde donde se impartieron las directivas y medidas a seguir. Ese paso le dio al procedimiento un marco judicial, en función de la conducta atribuida al joven y de las actuaciones labradas por el personal policial.
La participación de la fiscalía apunta a definir la evolución del caso sobre la base de:
- El desorden registrado en el local bailable
- La actitud agresiva posterior
- Las amenazas proferidas al personal
- Las constancias del procedimiento preventivo
- Las actuaciones de la comisaría jurisdiccional