Crece la angustia por la desaparición de Lian y el caso es "asunto de Estado"
El rastreo en los campos no da resultado en Ballesteros Sud y región, y se intensifica la pesquisa de los detectives. El cónsul de Bolivia fue llevado al lugar para hablar con la familia. Interpol emitió una alerta. El padre ya tiene un nuevo abogado. Alta preocupación en el Panal.

Mientras la angustia y la preocupación se potencian por la desaparición de Lian Gael Flores Soraide (3), de quien nada se sabe desde el pasado sábado cuando se le perdió todo vestigio en lo que era su "mundo", allí en las afueras de Ballesteros Sud, en el sudeste de Córdoba, continúa el operativo de búsqueda y la investigación en sí.

Y así mientras se pasan los días y las noches (cuatro ya) sin tener el más mínimo rastro de este pequeño, en la pesquisa siguen trabajando los fiscales provinciales de Bell Ville, Isabel Reyna y Nicolás Gambini, al frente de una pesquisa que, por ahora, no arroja luces ni certezas.

Para peor, no hay rastros del niño.

Los fiscales coordinan el trabajo de pesquisas judiciales y detectives policiales, mientras toman distintos testimonios y analizan distintas hipótesis, mientras que en la zona de Ballesteros Sud continúa el trabajo en el terreno. Esta labor la desarrollan bomberos, policías, canes y drones.

El lunes la escenografía de trabajo era una: campos secos con sol abrasador y polvo. El martes todo cambió: barro por todos lados. Las lluvias, para peor, van a continuar.

Tanto los fiscales como los funcionarios políticos y policiales trabajan con una pesada sombra sobre sus espaldas: no quieren que el caso Lian se convierta en otra causa seriamente cuestionada por su fracaso como la de Loan Peña, el niño correntino de 5 años desaparecido en 2024, aunque en ese caso haya seis detenidos.

Aunque nadie lo reconozca, los y las responsables del caso Lian trabajan con la enorme presión de poner luz sobre las sombras y no fracasar.

El problema es que las noticias buenas no aparecen. Mientras tanto, el caso Lian en Córdoba ya es tema nacional y trasciende fronteras.

No por nada, el cónsul boliviano, Santos Aurelio Rodríguez Laura, se acercó a Ballesteros Sud para hablar con la familia del niño. En realidad, el cónsul fue llevado para que haga las veces de interlocutor con la familia de Lian. La intención es que los padres hablen y cuenten todo lo que saben.

"Es gente muy cerrada que no dice todo. Un poco por desconfianza, otro poco por una cuestión cultural. Ellos pueden ayudar", dijo una fuente.

A todo esto, el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, monitorea el operativo policial, aunque ya salió a señalar que la responsabilidad de la causa es de la Justicia.

"Nosotros hacemos lo que la Justicia dice. Somos auxiliares de la Justicia", repite una y otra vez. Quinteros mantiene al tanto de todo al gobernador, Martín Llaryora.

En el Panal existe una lógica preocupación por lo sucedido. A nadie le escapa que, más allá del drama y de este gran enigma que se registra en este verano de 2025, Córdoba no puede ser vista en la escena nacional como una provincia de donde desaparezcan personas, en este caso niños, con tanta "facilidad".

El último gran fracaso de una investigación con un menor desaparecido es el caso de Delia Polijo, aquella adolescente de 14 años que desapareció en Traslasierra. Su familia también fabricaba ladrillos.

En los demás casos de niños y nenas desaparecidos por tanto tiempo en Córdoba, las resoluciones no fueron buenas. Varios casos terminaron en crímenes y con sus autores condenados.

El caso Lian se empieza a convertir lentamente en un caso de Estado en la Provincia.

De hecho, la Provincia mantiene un aceitado vínculo con el Ministerio de Seguridad de la Nación que ha permitido que bajaran al lugar de los hechos gendarmes y hasta efectivos del Ejército para la tarea logística.

La investigación la hace la Policía bajo directivas judiciales. A todo esto, se ha activado el sistema Alerta Sofía, aunque, según trascendió, este plan no está ayudando mucho por ahora.