El proceso judicial por el asesinato del cabo de la Policía de la Provincia Diego Chávez, ocurrido en 2022 en Valle Chico, ingresará este jueves en una etapa decisiva. Luego de tres jornadas de debate, el jurado popular escuchará los alegatos finales y posteriormente deberá emitir su veredicto respecto de la responsabilidad de José Javier Aguilar, único acusado por el crimen.
La expectativa está puesta en la decisión que adopten los ciudadanos integrantes del jurado luego de analizar las pruebas, testimonios y argumentos expuestos durante el juicio. La defensa busca reducir la calificación legal del hecho, mientras que el Ministerio Público Fiscal sostiene que quedó acreditada la figura de homicidio agravado.
La audiencia será la continuidad de la tercera jornada desarrollada ayer, cuando declararon los últimos testigos previstos para el debate. Concluidas esas exposiciones, el juez director Fernando Esteban dispuso un cuarto intermedio hasta este jueves a las 9 de la mañana.
Durante las audiencias también participaron el fiscal Alejandro Dalla Lasta, los abogados defensores Gabriel Quiroga Barros y Jorge Bracamonte (h), además de la querella representada por el abogado Leonardo Carrasco.
El alegato de la fiscalía
En el inicio de la jornada del miércoles, el fiscal Alejandro Dalla Lasta fue el primero en exponer ante el tribunal y el jurado popular, desarrollando la teoría del caso que sostiene la acusación. Durante su intervención cuestionó la interpretación de los hechos planteada por la defensa y afirmó que el episodio no puede ser considerado una tragedia derivada de una celebración.
"La defensa tituló este hecho macabro como un festejo que terminó en una desgracia. Cuando en realidad fue un aberrante crimen cometido contra un servidor público, porque usó un arma letal y en esas circunstancias fue que murió un policía. De festejo ni hablemos, de tragedia ni desgracia tampoco, fue un hecho a traición a un funcionario que estaba cumpliendo sus funciones", expresó.
El representante del Ministerio Público Fiscal centró parte de su exposición en las decisiones adoptadas por cada uno de los protagonistas de aquella jornada.
"La vida son decisiones. El cabo Chávez decidió ayudar a dos mujeres que pedían auxilio y Aguilar decidió clavarle un cuchillo en el pecho. El primero, Chávez, intentó salvar dos vidas; Aguilar, quitar una vida, la de Chávez", manifestó.
Cuestionamientos a la declaración del acusado
El fiscal también hizo referencia a la declaración brindada por Aguilar durante el juicio y señaló que existen contradicciones e inconsistencias que, a su criterio, quedaron evidenciadas a partir de las pruebas incorporadas al expediente.
Dalla Lasta sostuvo que el imputado afirmó haber utilizado el cuchillo porque creyó que intentaban ingresar a su vivienda, argumento que fue cuestionado por la acusación. "Todas son mentiras, hay muchas mentiras que caen por las pruebas que se vieron en esta causa", afirmó.
Al dirigirse a los integrantes del jurado, el fiscal les pidió que al momento de valorar la evidencia tengan especialmente en cuenta determinados aspectos vinculados a la credibilidad de los testimonios. Entre los criterios mencionados destacó:
• La honestidad de quienes declararon.
• La espontaneidad de los relatos.
• La coherencia entre los testimonios y el resto de las pruebas.
Según sostuvo, esos elementos permiten reconstruir con claridad la secuencia de los hechos ocurridos aquella jornada.
La conducta posterior al hecho
Otro de los aspectos desarrollados por la fiscalía estuvo relacionado con la conducta que habría tenido Aguilar inmediatamente después de la agresión que terminó con la vida del cabo Chávez.
Según señaló Dalla Lasta, una vez que la víctima fue trasladada, el acusado salió a fumar un cigarrillo y mantuvo una actitud que, a criterio del Ministerio Público, demuestra tranquilidad y control sobre lo ocurrido.
"Después de que se llevaron a Chávez, Aguilar salió a fumar un cigarrillo tranquilo y les dijo a los albañiles que no se metieran en su vida, lo que demuestra la frialdad y el dominio del crimen", afirmó.
El conocimiento de la condición policial de la víctima
Uno de los puntos centrales del alegato estuvo vinculado a la condición de policía de la víctima y al conocimiento que, según la fiscalía, tenía el acusado sobre esa circunstancia.
Dalla Lasta sostuvo que quedó acreditado que Chávez se identificó como efectivo policial y que además se encontraba uniformado cuando se produjo el episodio. El fiscal remarcó que el hecho ocurrió a plena luz del día y consideró imposible que Aguilar no advirtiera quién se encontraba del otro lado de la puerta.
"Quedó perfectamente acreditado que Aguilar sabía que detrás de la puerta había un policía. Por eso tomó un cuchillo, abrió la puerta y se lo clavó", sostuvo.
También planteó al jurado que debía analizar si el acusado realmente creyó que se trataba de otra persona o si, por el contrario, sabía perfectamente que se encontraba frente a un efectivo policial que había acudido a intervenir.
Violencia doméstica y pedido de condena
Durante su exposición, el fiscal recordó además que el origen de la intervención policial estuvo relacionado con una situación de violencia doméstica. En ese sentido, señaló que Chávez acudió al lugar para asistir a dos mujeres que pedían ayuda y cuestionó la imagen presentada por la defensa sobre el acusado.
"No nos olvidemos que era un hecho de violencia doméstica y que esa persona a quien la defensa pintó como una persona buena, ese día Aguilar fue una persona sumamente violenta", manifestó.
También hizo referencia a la situación de una mujer discapacitada que, según indicó, se había encerrado junto a su hija mientras Aguilar golpeaba la puerta. Finalmente, Dalla Lasta reiteró que Chávez murió mientras cumplía funciones policiales y solicitó al jurado que declare culpable al acusado por homicidio agravado.
"Chávez estaba en el ejercicio de sus funciones, él estaba cumpliendo su función policial porque fue a ayudar a dos mujeres que pedían ayuda", afirmó.
Y concluyó con un mensaje dirigido a los integrantes del jurado popular: "Cuando un policía muere en el cumplimiento de su deber para salvar la vida de una persona no es un delito común, es un delito grave que debe ser castigado como tal". Con los alegatos finales previstos para este jueves y la posterior deliberación del jurado popular, la causa llegará a una instancia definitoria en la que se resolverá la responsabilidad penal de José Javier Aguilar por el crimen del cabo Diego Chávez.