En lo que se perfila como su última declaración pública antes de perder la libertad, Elpidio Guaraz, exintendente de Bañado de Ovanta, emitió un mensaje cargado de dramatismo a través de su perfil de Facebook. El descargo surge horas después de que la Cámara Penal N° 1 ordenara su captura inmediata durante la mañana.
En su texto, el exmandatario se dirigió a la comunidad apelando a la fe y a los vínculos construidos durante su carrera política, exclamando: "Dios, amigos vecinos que tanto amor y dedicación les puse en todos estos tiempos, quiero que no dejen sola a mi familia, que los ayuden a seguir adelante".
A pesar de que la justicia ha ratificado la sentencia tras el rechazo de todos sus recursos legales, el exjefe comunal mantiene una postura defensiva inquebrantable que decidió plasmar en su muro digital. Guaraz manifestó su angustia personal al asegurar que "el peso de la injusticia que estoy pasando no me siento para vivir tranquilo junto a mi familia", una declaración que refleja la tensión de sus últimas horas en libertad.
En el cierre de su mensaje, el exintendente reafirmó la postura que sostuvo durante todo el proceso judicial al sentenciar que "es muy feo e injusto estar pagando por algo que no hice", cuestionando directamente el fallo que lo obliga a cumplir la pena de 9 años de prisión dictada en septiembre de 2024.

El proceso legal ha llegado a su punto de no retorno con una orden de captura vigente que moviliza a la policía para dar con su paradero. Mientras la búsqueda avanza, el Servicio Penitenciario de Miraflores ya se encuentra preparado para recibir al condenado, quien fue hallado culpable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad. Esta resolución judicial marca el ingreso definitivo de Guaraz al sistema carcelario, cerrando un ciclo de apelaciones y dejando como último registro de su libertad un mensaje en redes sociales donde clama por una inocencia que la justicia ya ha descartado de forma firme.