El juicio por el crimen de Paulina Lebbos sumó un nuevo capítulo cargado de tensión, cuestionamientos y declaraciones cruzadas. A la salida de una audiencia clave, Alberto Lebbos, padre de la joven asesinada, expresó su profundo enojo y disconformidad con el accionar del fiscal Carlos Sale, quien solicitó prisión perpetua para César Soto, expareja de la víctima, al sostener que fue él quien la asesinó en la madrugada del 26 de febrero de 2006.
Sin embargo, el foco del conflicto no estuvo únicamente en el pedido de condena, sino en una decisión paralela que generó un fuerte rechazo por parte de la familia Lebbos. El fiscal resolvió retirar la acusación contra Sergio Kaleñuk, hijo del fallecido exsecretario privado de José Alperovich, argumentando que no existen pruebas suficientes para vincularlo ni con el homicidio ni con el descarte del cuerpo de Paulina.
Esta determinación provocó una reacción inmediata de Alberto Lebbos, quien cuestionó duramente el rumbo de la causa y puso en duda la búsqueda de la verdad.
"Se está asesinando a la verdad"
En diálogo con los medios, Alberto Lebbos fue categórico al expresar su indignación. "Acá no solo se está asesinando a Paulina de nuevo, sino a la verdad. Están dejando libre a asesinos", afirmó, en una de las declaraciones más contundentes tras la audiencia.
El padre de la víctima insistió en su convicción sobre la participación de Sergio Kaleñuk en el hecho. En ese sentido, sostuvo: "Estamos seguros que Sergio Kaleñuk ha sido partícipe directo del homicidio de Paulina". Además, remarcó el contexto de poder en el que ubica al acusado: "Es un hijo del poder, el hijo de Alberto Kaleñuk, era el segundo hombre más poderoso de Tucumán después de Alperovich".
Las palabras de Lebbos reflejan no solo el dolor persistente por el crimen de su hija, sino también una fuerte crítica hacia el funcionamiento del sistema judicial en la provincia.
Acusaciones de encubrimiento
El malestar del padre de Paulina no se limitó a la decisión del fiscal. En sus declaraciones, también denunció la existencia de maniobras de encubrimiento dentro de la causa y advirtió sobre posibles acciones futuras.
"Se siguen haciendo maniobras de encubrimiento. A todo aquel que haya archivado la causa, les digo que vamos a ir por el juicio político", sostuvo, elevando el tono del reclamo y apuntando contra quienes, según su visión, habrían contribuido a la falta de esclarecimiento pleno del caso.
En esa misma línea, también responsabilizó a las máximas autoridades del Ministerio Público: "El jefe de los fiscales es quien tiene que explicar la impunidad por el crimen de Paulina", agregó, reforzando la idea de que el caso excede a decisiones individuales y se inscribe en un entramado más amplio.
La declaración pericial
Durante la audiencia, uno de los momentos relevantes estuvo dado por la declaración del perito Jorge Gabriel Soria, quien se refirió a las llamadas telefónicas que involucraban a Sergio Kaleñuk. Según explicó, dichas comunicaciones podrían haber sido producto de un error.
"Hago un informe y puedo equivocarme. El software no, pero yo puedo cometer errores. Copiar y pegar de más. Errores propios de los humanos. Pero se puede verificar con las sábanas de los informes", señaló Soria, introduciendo un elemento de duda sobre la solidez de esa línea de evidencia.
No obstante, Alberto Lebbos rechazó esa interpretación y reforzó su postura con datos concretos. "Tiene más de 200 llamadas. Cuántas llamadas tiene con el padre, con el jefe de la policía, con el subjefe, en el mismo lugar donde estaba el teléfono de Paulina", cuestionó, poniendo el foco en la cantidad y relevancia de las comunicaciones registradas.
Un caso atravesado por la impunidad
Más allá de los aspectos técnicos del juicio, el reclamo de Alberto Lebbos se inscribe en una crítica más amplia sobre la situación judicial en Tucumán. En sus declaraciones, sostuvo que en la provincia los delitos graves permanecen impunes, lo que, a su entender, genera un escenario en el que los responsables no temen a las consecuencias.
En ese contexto, también hizo referencia a la figura de José Alperovich, al señalar: "Tiene una causa que dice que lo tienen que investigar y no lo investigan, por eso vivimos así en Tucumán".
Finalmente, reafirmó su compromiso con la búsqueda de justicia: "Sergio Kaleñuk ha participado del homicidio y tiene que ser condenado. Voy a luchar hasta que Dios me dé el último aliento", concluyó.