IMPACTANTE VIDEO: se prendió fuego en la puerta de su empresa en reclamo por la falta de pago
El hecho ocurrió en la zona oeste de Rosario y activó un amplio operativo policial y de emergencia, luego de que el hombre se atrincherara en una garita con combustible y un encendedor.

La ciudad de Rosario se vio sacudida este jueves al mediodía por un suceso de violencia y desesperación que pone de manifiesto la cara más dramática de la conflictividad laboral. Un hombre de 36 años se encuentra actualmente luchando por su vida tras haber tomado la decisión de prenderse fuego en la entrada de su lugar de trabajo. El escenario de la tragedia fue un predio situado en la avenida Provincias Unidas al 3200, donde lo que comenzó como un reclamo por una presunta falta de pago escaló hasta convertirse en un episodio de extrema gravedad con múltiples víctimas.

El inicio de la crisis: atrincheramiento y reclamo

La jornada, que transcurría bajo la rutina habitual de la zona industrial, se vio alterada de forma abrupta cuando se activó una alarma en el establecimiento. Según el testimonio de los empleados del lugar, el trabajador protagonista de los hechos se dirigió hacia una garita de seguridad, donde procedió a atrincherarse. El hombre no estaba solo en su acción; portaba consigo un bidón de combustible y un encendedor, elementos con los que comenzó a materializar una amenaza que mantenía en vilo a sus compañeros y superiores.

El motivo central de su protesta, según se pudo reconstruir en los minutos posteriores, era una supuesta deuda salarial. En un estado de alta vulnerabilidad y tensión, el hombre manifestaba su descontento y exigía una solución inmediata, amenazando con incendiar el lugar si sus reclamos no eran atendidos.

Minutos de negociación y el uso de la fuerza

La respuesta institucional no tardó en llegar. El ingreso al predio sobre la avenida Provincias Unidas se convirtió rápidamente en un centro de operaciones policiales. Al menos seis efectivos policiales rodearon la garita de seguridad con el objetivo de contener la situación y evitar un desenlace fatal.

Durante el desarrollo de los acontecimientos, se registró una dinámica de comunicación constante pero estéril:

El trabajador de 36 años mantenía un diálogo telefónico con uno de sus superiores.

Los agentes de seguridad intentaban establecer una negociación directa para que desistiera de su actitud.

El entorno se mantenía en un clima de incertidumbre mientras pasaban los minutos sin resultados positivos.

Ante la falta de avances en el diálogo y el riesgo inminente de que el sujeto cumpliera su amenaza de iniciar un incendio en la estructura, las fuerzas de seguridad decidieron intervenir de manera activa. Uno de los agentes presentes intentó reducirlo utilizando una pistola Taser, una herramienta de letalidad reducida diseñada para incapacitar temporalmente a una persona en situaciones de crisis.

El desenlace: llamas y heridos múltiples

A pesar de que el despliegue del operativo sugería que la situación podría ser controlada sin daños mayores, el escenario escaló de forma inesperada. En el preciso instante de la intervención, el trabajador se prendió fuego, resultando envuelto de inmediato por las llamas que se propagaron rápidamente debido a la presencia del combustible.

La tragedia no solo afectó al trabajador. El fuego, fuera de control dentro del reducido espacio de la oficina de seguridad, alcanzó a dos efectivos policiales que se encontraban en el interior de la garita en ese momento. La escena de extrema tensión culminó así con tres personas alcanzadas por el fuego en medio de un operativo que buscaba, inicialmente, evitar el desastre.

Estado de salud y panorama médico

Tras el siniestro, la prioridad absoluta fue el traslado de los afectados. El hombre de 36 años fue derivado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), el centro de salud de referencia para casos de alta complejidad en la región. El parte médico inicial es devastador:

Superficie afectada: El paciente presenta quemaduras en el 80% de su cuerpo.

Localización de las lesiones: Las quemaduras se distribuyen en distintas partes del cuerpo, afectando órganos y tejidos vitales.

Pronóstico: El herido permanece internado en estado crítico.

Condición actual: Se ha informado formalmente que existe un alto riesgo de vida.