La instancia judicial que investiga el fallecimiento de Diego Armando Maradona sumó un elemento de marcada relevancia durante las declaraciones testimoniales de este martes. Un psiquiatra integrante de la Junta Médica Interdisciplinaria que evaluó el deceso del célebre futbolista compareció ante la justicia y favoreció de manera directa a la acusada Agustina Cosachov. El especialista encargado de ratificar estos conceptos fue José Luis Covelli, médico especialista en Medicina Legal y docente de esa carrera en la Universidad de Buenos Aires (UBA), cuyo testimonio fue consignado públicamente por Vadim Mischanchuk, abogado defensor de la imputada.
El letrado se mostró plenamente conforme con la deposición del experto, quien validó por completo el esquema farmacológico recibido por el paciente. Lejos de constituir un factor de riesgo letal o de incidir negativamente en el organismo del excápitan de la Selección Argentina, las sustancias recetadas se mantuvieron dentro de parámetros seguros.
No toxicidad: Las dosis consumidas por el paciente fueron catalogadas como bajas por el especialista.
Preservación orgánica: Se determinó que los fármacos suministrados no generaron ningún tipo de efecto tóxico ni en el hígado ni en los riñones de Maradona.
Criterio médico: El tratamiento farmacológico dirigido por la psiquiatría fue calificado formalmente como "correcto" por la pericia médica.
El debate sobre la internación domiciliaria y los reclamos institucionales
La declaración de José Luis Covelli también introdujo en el recinto de debates una arista operativa fundamental vinculada al seguimiento cotidiano de la salud del paciente durante su estadía en el barrio cerrado San Andrés, ubicado en la localidad bonaerense de Tigre. El especialista en Medicina Legal insistió de manera categórica en la necesidad ineludible de contar con la presencia permanente de un médico clínico que coordinara la atención integral del célebre deportista.
Ante esta observación técnica sobre las condiciones del entorno sanitario, la defensa representada por Vadim Mischanchuk se encargó de recordar un antecedente documental y fáctico dentro del expediente. La psiquiatra imputada Agustina Cosachov no permaneció inactiva frente a esta exigencia metodológica, sino que solicitó de manera formal y en reiteradas ocasiones a la empresa de medicina prepaga la asignación y participación activa de dicho especialista clínico para asistir de cerca al paciente en su domicilio.
El cierre de la prueba fiscal y el mapa de los imputados
La dinámica del debate judicial avanzó de manera sostenida tras la incorporación de otro testimonio clave citado por los fiscales adjuntos de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren. Se trata del médico clínico Ramiro Larrea, quien se desempeña como jefe del Servicio de Clínica del Hospital Central de San Isidro Doctor Ángel Melchor Posse, aportando su perspectiva profesional al tribunal interviniente.
Con la participación de estos expertos citados por los representantes del Ministerio Público Fiscal (MPF), se completó oficialmente la producción de la prueba en el marco del segundo debate oral y público instruido por el supuesto delito de homicidio simple con dolo eventual. Tras esta instancia de producción probatoria impulsada por la fiscalía, las reglas del proceso indican que la carga procesal se desplaza ahora hacia la etapa correspondiente a las defensas técnicas de los imputados.
El complejo entramado judicial no se reduce a la situación legal de la psiquiatra Cosachov, sino que abarca a un total de ocho personas señaladas como responsables penales por el fallecimiento del ícono del fútbol mundial. El extenso banquillo de acusados incluye, además de la profesional de la salud mental, al neurocirujano Leopoldo Luque; al psicólogo Carlos Díaz; al médico clínico Pedro Di Spagna; al enfermero Ricardo Almirón; al coordinador de enfermería Mariano Perroni; y a Nancy Forlini, quien se desempeñaba como jefa de cuidados domiciliarios de la empresa Swiss Medical.