La etapa de alegatos del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ingresó en una instancia decisiva con la exposición del Ministerio Público Fiscal y la formulación de los pedidos de pena para los acusados.
La parte acusatoria solicitó 12 años de prisión para el neurocirujano Leopoldo Luque, mientras que pidió 8 años para la psiquiatra Agustina Cosachov. Para la coordinadora de Swiss Medical, Nancy Forlini, solicitó 10 años de cárcel.
En tanto, para el psicólogo Carlos Díaz pidió cinco años de prisión y 10 años de inhabilitación para ejercer su actividad profesional. Para los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni, reclamó cuatro años de prisión y ocho años de inhabilitación para ejercer su profesión.
Los pedidos formulados por los fiscales quedaron establecidos de la siguiente manera:
- Leopoldo Luque: 12 años de prisión.
- Agustina Cosachov: 8 años de prisión.
- Nancy Forlini: 10 años de prisión.
- Carlos Díaz: 5 años de prisión y 10 años de inhabilitación.
- Ricardo Almirón: 4 años de prisión y 8 años de inhabilitación.
- Mariano Perroni: 4 años de prisión y 8 años de inhabilitación.
- Pedro Di Spagna: sin cargos.
Precisamente, respecto del médico clínico Pedro Di Spagna, los fiscales adelantaron que no presentarían cargos. El fiscal Ferrari sostuvo durante los alegatos de cierre que Di Spagna fue el único que hizo lo que tenía que hacer y afirmó que no tiene responsabilidad penal en el caso.
Según explicó, se trata de un interconsultor que no tuvo potestad ni decisión para encaminar la salud del paciente.
Luque y Forlini, los principales responsables
Durante su exposición, el fiscal Ferrari describió lo que consideró el papel de los principales responsables dentro del esquema médico que atendió a Maradona durante sus últimos días. "En el doble comando médico que trató a Maradona, existen dos grandes responsables: el primero es Leopoldo Luque como indiscutible médico de cabecera", explicó.
Sobre Luque, enumeró una serie de acciones y omisiones que, según la acusación, resultaron determinantes. Señaló que no profundizó estudios médicos recomendados por un cardiólogo, pese a que se le había advertido sobre la necesidad de realizar un estudio de cámara gama. También sostuvo que no confeccionó una historia clínica actualizada y que no gestionó una internación en un centro médico especializado, pese a la complejidad del paciente.
En cambio, afirmó que dispuso una internación domiciliaria en una casa donde, según su descripción, Maradona terminó "atado". Ferrari sostuvo además que Luque ignoró los signos de insuficiencia cardíaca y las advertencias sobre la hinchazón y la retención de líquidos. "La actitud de Luque fue siempre la misma: no hacer nada", afirmó.
Respecto de Nancy Forlini, el fiscal señaló que lideraba "la otra organización caótica" que tuvo en vilo al paciente durante sus últimos días.
En cuanto a Agustina Cosachov, la acusación sostuvo que avaló el retiro de los acompañantes terapéuticos y omitió las señales relacionadas con la insuficiencia cardíaca.
El cuestionamiento al servicio de enfermería
Ferrari también apuntó contra el accionar del enfermero Ricardo Almirón. En particular, cuestionó las actas realizadas durante la atención y sostuvo: "No hay nada más falso que las actas que hizo Almirón". Según su planteo, un simple diurético habría podido modificar el desenlace.
El fiscal situó el punto crítico de la historia el 11 de noviembre de 2020, cuando, según expresó, Maradona era "una bomba de tiempo". Sostuvo que se lo "sacaron de encima" y lo introdujeron en una casa donde, 14 días después, terminó muriendo.
La descripción del lugar fue otro de los ejes del alegato. Ferrari afirmó que utilizaron un playroom con una cama común y que allí no había elementos básicos para atender una emergencia médica. Según su exposición, la vivienda no contaba con:
- Guantes.
- Gasas.
- Una vía.
- Un botiquín de primeros auxilios.
- Un desfibrilador.
- Una ambulancia.
- Los elementos que, según sostuvo, habían sido prometidos.
"Era un vacío puro, esa casa no tenía nada", afirmó.
Una muerte que, según la fiscalía, se fue gestando durante días
Al referirse al 25 de noviembre de 2020, día en que murió Maradona, Ferrari sostuvo que las conclusiones de los peritos indicaban que algo en el organismo del exfutbolista no estaba bien y que el desenlace no se produjo de manera súbita.
Según el fiscal, se trató de una situación que se fue generando con el paso de los días. La acusación también hizo referencia a las conclusiones de la Junta Médica interdisciplinaria, que determinó que Maradona no era un paciente sano que murió sorpresivamente, sino una persona con una gravísima complejidad médica.
Entre las conclusiones citadas por Ferrari se encuentra que la muerte era evitable y que la atención médica había sido inadecuada. Además, afirmó que la Junta Médica concluyó que Diego Armando Maradona murió después de un período de agonía prolongado de 12 horas.
Ferrari calificó la evidencia reunida como "lapidaria" y sostuvo que a los imputados les importó poco la vida del paciente. También afirmó que el servicio médico fue tan ineficiente que "no lo consideró ni siquiera humano".
Las cuatro etapas del alegato
El fiscal Ferrari estructuró su exposición en cuatro etapas: "veinte años de historia", "la internación que no fue", "lo que el cuerpo reveló" y "la huella del después".
El fiscal Cosme Iribarren comenzó con la primera de esas etapas y reconstruyó la historia médica de Maradona. "La historia médica de Maradona viene antes del año 2000 hasta el día de su fallecimiento", sostuvo, al explicar que la evidencia reunida permitió contar con elementos de cargos directos que, según indicó, sustentan la teoría del caso del Ministerio Público Fiscal.
Iribarren planteó dos preguntas para comprender lo ocurrido durante la internación domiciliaria: qué paciente era Diego Armando Maradona y qué afecciones de salud había tenido durante su vida. El fiscal remarcó que Maradona no era un paciente sano que simplemente atravesaba un posoperatorio por un hematoma subdural. Lo describió como un paciente complejo, con antecedentes médicos de distintos tipos y con un historial que requería una mirada integral.
También sostuvo que la evidencia reunida eliminaba cualquier posibilidad de analizar la situación como si se tratara de un paciente sin factores de riesgo.
"La imagen de Diego (muerto) va a ser imborrable", afirmó Iribarren, y vinculó esa imagen con las distintas afecciones que, según la acusación, presentaba en noviembre de 2020 y que no fueron atendidas.
La historia clínica y los controles cuestionados
Otro de los puntos mencionados durante los alegatos fueron los allanamientos realizados en las viviendas de los acusados.
Ferrari señaló que, cuando allanaron las casas de Luque y Cosachov, encontraron la historia clínica de Maradona "tirada arriba de la chimenea". También hizo referencia a la actuación de Forlini y sostuvo que daba órdenes a los enfermeros para que asentaran controles que no se habían realizado.
El fiscal utilizó estos elementos para sostener su acusación y afirmó que se trató de un grupo de personas que olvidó que estaba tratando a un paciente vulnerable y complejo.
En ese sentido, concluyó que ese grupo de "improvisados" había incrementado el riesgo más allá de lo permitido, y que algunos lo hicieron con indiferencia. Ferrari también se refirió a las declaraciones de los imputados. Señaló que Luque había declarado 12 veces y sostuvo que ninguno de los acusados pudo revertir el cuadro probatorio presentado por la fiscalía.
En otro momento de su exposición, cuestionó el acta de externación y afirmó que había sido utilizada para intentar deslindar responsabilidades. Frente a los presentes, rompió el acta.
Luego enumeró las señales de alarma que, según sostuvo, exhibía el cuerpo de Maradona antes de su muerte: hinchazón, edemas y una voz robótica, entre otros elementos. Para Ferrari, ese conjunto de signos no generó la reacción médica necesaria.
La reacción de Fernando Burlando
Una vez finalizados los alegatos de los fiscales, el Tribunal dispuso un cuarto intermedio. A la salida, el abogado de Dalma y Gianinna Maradona, Fernando Burlando, destacó la exposición del Ministerio Público Fiscal y calificó los alegatos como una "exposición brillante, abrazando realidades".
Burlando sostuvo que no era fácil trabajar en el lugar que ocupaban los fiscales y consideró que, en una causa en la que había mucho para pensar en términos de impunidad, había aflorado la verdad. Sin embargo, señaló que él habría pedido algunos años más para las penas y explicó que la querella pensaba solicitar algo superior.
Sobre el pedido de absolución de Pedro Di Spagna, Burlando consideró que se trataba de una decisión acertada y vinculó esa postura con el deber de objetividad de los fiscales.
Las últimas declaraciones de los acusados
La etapa de prueba había terminado el martes anterior, cuando declararon por última vez cuatro de los imputados: Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Nancy Forlini y Pedro Di Spagna.
Los cuatro defendieron su actuación y cuestionaron haber tenido el rol de médicos tratantes de Maradona. Luque sostuvo nuevamente que no ejerció como médico clínico durante la internación domiciliaria y rechazó que se lo señalara como la persona a cargo de todas las decisiones. Afirmó que coordinaba distintos aspectos de la atención, pero sostuvo que no asumió el rol de médico tratante durante la internación en la casa de Benavídez.
También defendió la hipótesis de que la muerte se produjo como consecuencia de un evento cardíaco súbito, agudo e impredecible. Cosachov también buscó despegarse del rol de médica tratante. Explicó que había considerado que una clínica psiquiátrica era la mejor alternativa para Maradona, aunque sostuvo que el ingreso debía ser voluntario y que, finalmente, la internación domiciliaria aparecía como la opción posible.
La psiquiatra también se refirió al acta de externación que firmó junto con Luque, familiares de Maradona y representantes de Swiss Medical. Ante una pregunta del juez Gaig, reconoció que no había leído el acta antes de firmarla.
Forlini, por su parte, centró su declaración en explicar su función como coordinadora de Swiss Medical durante la internación domiciliaria. Aseguró que su tarea consistía en recibir y autorizar órdenes médicas y sostuvo que los roles estaban definidos. Según su versión, Cosachov le había indicado que los médicos tratantes eran Luque y ella, y que ambos tomaban las decisiones médicas. También reconoció que existieron irregularidades en el servicio y señaló que los enfermeros tenían dificultades para controlar a Maradona porque él no quería que ingresaran a verlo.
Di Spagna rechazó nuevamente haber sido el médico tratante. Explicó que había sido convocado para realizar un informe y que sus indicaciones eran sugerencias, porque no tenía potestad para modificar la conducta médica.
El clínico sostuvo que no trabajaba para Swiss Medical ni para Medidom y que tampoco tenía autonomía para concurrir a la casa cuando considerara necesario hacerlo. "Ponerme en el rol de médico tratante es indignante", afirmó durante su exposición.
Cómo continúa el juicio
Con los alegatos de la fiscalía concluidos, ahora será el turno de las querellas y, finalmente, de las defensas de los siete acusados que continúan en el proceso.
Cada una de las partes contará con un máximo de tres horas para presentar sus argumentos.
Mientras avanzaba esta etapa decisiva del debate, en la previa sonó cuarteto a todo volumen y los fanáticos de Maradona colgaron banderas con la cara del exfutbolista en apoyo a sus familiares, quienes llegaron temprano para presenciar una instancia central de un juicio que ya lleva más de siete meses.
El proceso entra así en su tramo final con posiciones contrapuestas: mientras la fiscalía sostiene que existieron acciones y omisiones que incrementaron el riesgo para un paciente de extrema complejidad y reclama penas para seis de los acusados, también decidió no presentar cargos contra Pedro Di Spagna.
A partir de ahora, las querellas y las defensas deberán exponer sus propias conclusiones antes de que el proceso avance hacia su resolución, en una causa en la que la discusión central continúa concentrada en las circunstancias de la atención médica recibida por Maradona durante sus últimos días y en las responsabilidades que pudieron derivarse de esas actuaciones.