La problemática de los padres impedidos de ver a sus hijos volvió a ganar visibilidad pública en Catamarca con una nueva manifestación frente al Juzgado de Familia. Luego de varias marchas realizadas en los últimos meses, este miércoles el colectivo de familias afectadas retomó sus reclamos con una protesta destinada a exponer las dificultades que, aseguran, enfrentan para lograr la revinculación con sus hijos y avanzar en los expedientes judiciales vinculados a estas situaciones.
La concentración se desarrolló frente a la sede judicial ubicada en calle Almonacid 1439, lugar que se convirtió nuevamente en escenario de una manifestación que reunió a padres, madres y abuelos que denuncian demoras excesivas en las actuaciones judiciales y cuestionan el funcionamiento del organismo encargado de intervenir en estos casos.
La protesta estuvo acompañada por la presentación de un colectivo identificado con carteles alusivos a la problemática y a los reclamos que vienen sosteniendo desde hace tiempo. Además, los manifestantes difundieron una canción que, según expresaron, refleja el padecimiento que atraviesan tanto ellos como los niños involucrados en estas situaciones.
Una problemática que trasciende el ámbito familiar
Según plantean los integrantes del grupo, las dificultades para mantener el vínculo con sus hijos no se limitan a conflictos familiares, sino que encuentran un agravante en las demoras que, afirman, se registran dentro del sistema judicial.
En ese contexto, sostienen que muchos casos terminan trasladándose también al ámbito penal mediante denuncias por "impedimento de contacto", contempladas en la Ley Nacional 24.270. Paralelamente, continúan reclamando en el fuero civil la adopción de medidas que permitan concretar la revinculación de manera urgente.
Los manifestantes consideran que la falta de respuestas rápidas genera consecuencias profundas tanto para los padres como para los propios niños, motivo por el cual decidieron volver a visibilizar públicamente la situación.
La denuncia de violencia institucional
Uno de los principales ejes de la movilización estuvo centrado en la denuncia de lo que los participantes califican como "violencia institucional". Bajo una consigna que define la obstrucción de los vínculos familiares como una forma de maltrato, los manifestantes insistieron en que la demora de los expedientes termina profundizando los conflictos existentes y dificultando aún más los procesos de revinculación.
Con pancartas y mensajes visibles para quienes transitaban por el lugar, los participantes buscaron poner el foco sobre lo que consideran una problemática estructural que afecta a numerosas familias catamarqueñas.
Durante la protesta, volvieron a expresar que los tiempos judiciales no se corresponden con la urgencia que requieren este tipo de situaciones, especialmente cuando involucran a niños y adolescentes.
Carteles, consignas y reclamos
La manifestación estuvo acompañada por distintos mensajes que reflejaron el malestar de quienes participaron de la convocatoria. Entre las consignas exhibidas en los carteles pudieron observarse frases como:
• "Hijos rehenes".
• "Infancias robadas".
A través de estos mensajes, los manifestantes buscaron transmitir el impacto emocional que, según sostienen, generan las prolongadas interrupciones en los vínculos familiares.
La protesta también apuntó a llamar la atención de las máximas autoridades judiciales de la provincia, a quienes solicitan una intervención directa frente a los reclamos planteados.
El pedido de intervención de la Corte de Justicia
Entre las exigencias formuladas durante la movilización figura el pedido de intervención de la Corte de Justicia de Catamarca. Los manifestantes consideran que la situación requiere una revisión profunda de los procedimientos y de los tiempos de respuesta en los expedientes vinculados a revinculación familiar.
Según expresaron, existen demoras que consideran inadmisibles y que terminan prolongando situaciones que afectan tanto a los adultos involucrados como a los niños. En ese sentido, cuestionan especialmente los plazos procesales que, aseguran, pueden extenderse durante períodos excesivos incluso para resolver cuestiones administrativas menores.
Críticas por la lentitud de los expedientes
Uno de los puntos más cuestionados por quienes participaron de la protesta está relacionado con la duración de los trámites judiciales. Los manifestantes sostienen que algunos procedimientos presentan demoras que califican como extremas. Como ejemplo, señalaron que la corrección de un simple error de tipeo dentro de una resolución judicial puede llegar a demorar hasta 60 días.
Para el colectivo que impulsa estos reclamos, estos tiempos resultan incompatibles con la sensibilidad y urgencia que requieren los conflictos vinculados a la relación entre padres e hijos.
La percepción de lentitud en los expedientes es uno de los factores que alimenta el malestar y motiva las sucesivas manifestaciones que se vienen desarrollando en la provincia.