Momentos de gran tensión y preocupación se vivieron en la localidad de Londres, en el departamento Belén, cuando un hombre mayor de edad se presentó de manera espontánea en la Comisaría local para solicitar ayuda urgente para su hijo de apenas 14 días de vida.
Según se informó, el hombre manifestó ante el personal policial que el bebé aparentemente se habría ahogado, situación que generó una inmediata reacción por parte de los efectivos que se encontraban prestando servicio en la dependencia.
La gravedad del cuadro obligó a actuar sin demoras. Ante el alerta formulado por el padre, los uniformados se dirigieron rápidamente hacia el exterior de la comisaría para verificar la situación y brindar asistencia al menor.
La rápida reacción de la Cabo María Quipildor
Al llegar frente a la dependencia policial, el personal observó a una mujer que llevaba al pequeño en brazos. El estado del bebé exigía una intervención inmediata y precisa para intentar restablecer sus condiciones respiratorias.
En ese contexto, la Cabo de Policía María Quipildor tomó al recién nacido y comenzó a realizar las maniobras necesarias para asistirlo.
De acuerdo con la información difundida, la efectiva policial le practicó la maniobra de Heimlich con el objetivo de lograr la desobstrucción de las vías respiratorias del bebé. La intervención se produjo en un escenario de máxima urgencia, teniendo en cuenta la corta edad del niño y el riesgo que implicaba la aparente obstrucción que estaba sufriendo.
La rapidez de la respuesta resultó determinante para brindar una primera asistencia mientras se avanzaba hacia una atención médica especializada.
El traslado inmediato al hospital local
Luego de la intervención inicial realizada por la Cabo Quipildor, la asistencia continuó con el traslado urgente del pequeño hacia el hospital de la localidad. Según se informó, la uniformada se dirigió a pie hasta el centro de salud local junto al bebé, manteniendo la atención necesaria durante el recorrido para garantizar que recibiera asistencia médica lo antes posible.
La situación movilizó recursos y esfuerzos en cuestión de minutos, con el objetivo de preservar la salud del recién nacido y permitir que fuera evaluado por profesionales médicos.
La estabilización del bebé y el parte médico
Una vez en el hospital local, el bebé continuó recibiendo asistencia por parte de los profesionales médicos, quienes trabajaron para completar el proceso de estabilización iniciado durante la intervención policial. La información oficial señala que se logró estabilizar al pequeño y desobstruir sus vías respiratorias, permitiendo así superar la situación de emergencia que había motivado el desesperado pedido de ayuda de sus familiares.
Posteriormente, el personal sanitario brindó la atención médica correspondiente para monitorear el estado general del recién nacido y verificar su evolución luego del episodio sufrido.
Tras las evaluaciones realizadas, los profesionales informaron que el bebé se encontraba en buen estado de salud, noticia que llevó tranquilidad a sus familiares luego de los momentos de incertidumbre y angustia vividos.
El episodio tuvo como característica central la rapidez con la que se desarrollaron los acontecimientos. Desde el momento en que el padre del menor llegó a la comisaría para solicitar ayuda hasta la intervención directa de la Cabo María Quipildor y el posterior traslado al hospital, cada acción se produjo de manera inmediata ante una situación considerada crítica.