Un operativo de rescate desplegado durante la madrugada de este domingo volvió a poner en evidencia los riesgos de circular por zonas inundadas, en este caso en el departamento Santa María, en un contexto marcado por intensas lluvias y tormentas. Bomberos Voluntarios de Santa María intervinieron para asistir a un vehículo que había quedado atrapado en el cauce del río Santa María, cuyo caudal se encontraba notablemente incrementado como consecuencia de las precipitaciones registradas en las últimas horas.
Según informaron fuentes oficiales, el cuartel de Bomberos Voluntarios recibió el llamado de alerta alrededor de las 4:15 de la madrugada. De inmediato, personal especializado se trasladó al lugar para evaluar la situación y comenzar con las tareas de rescate del rodado, que había quedado inmovilizado en medio del curso de agua. El operativo demandó un importante despliegue de recursos humanos y técnicos, y se extendió hasta aproximadamente las 8:30 de la mañana, cuando finalmente lograron retirar el vehículo del río.

De acuerdo con lo informado por Bomberos a La Unión, las personas que se trasladaban en el automóvil se negaron inicialmente a recibir ayuda tanto del personal de Bomberos como de efectivos policiales que también acudieron al lugar. Incluso, según el reporte, los ocupantes del vehículo reaccionaron de manera hostil, profiriendo insultos y desafiando a los rescatistas en un primer momento, lo que complicó el desarrollo de la intervención.

Las autoridades remarcaron que esta actitud no solo puso en riesgo la vida de quienes se encontraban dentro del rodado, sino también la del personal que trabajó en el operativo y de terceras personas. En ese sentido, volvieron a insistir en la importancia de respetar las recomendaciones oficiales y evitar ingresar a ríos o cauces cuando presentan crecidas, una advertencia que se repite de manera constante durante la temporada de lluvias en la región.
Desde Bomberos Voluntarios subrayaron que el aumento del caudal del río Santa María era visible y que la situación podría haber derivado en un desenlace mucho más grave. "Ingresar a un río crecido es una conducta de alto riesgo y totalmente evitable", indicaron fuentes del cuartel, al tiempo que recordaron que estos episodios se repiten con frecuencia durante eventos climáticos adversos.