Un operativo realizado por numerarios de la Dirección de Seguridad Vial de la Policía en el puesto caminero El Portezuelo derivó en el secuestro de un automóvil Nissan Kicks que era requerido por la Justicia de la provincia de Buenos Aires.
El procedimiento comenzó cuando los efectivos policiales realizaban tareas de control en ese puesto caminero y procedieron a detener la marcha de un Nissan Kicks, conducido por un hombre de 45 años de edad.
Como parte de las tareas desarrolladas durante el operativo, los uniformados solicitaron y verificaron la documentación correspondiente al rodado. Fue precisamente durante esa instancia cuando detectaron irregularidades en la documentación, situación que motivó la intervención de personal especializado. Ante las inconsistencias advertidas, los policías solicitaron la presencia de sus pares de la División Sustracción de Automotores, quienes quedaron a cargo de profundizar la verificación del vehículo.
La verificación física y numérica
La intervención de la División Sustracción de Automotores permitió avanzar sobre una instancia de control más específica. Los efectivos realizaron la verificación física numérica del Nissan Kicks y, a partir de ese procedimiento, constataron que se trataría de un vehículo mellizo.
La detección de esta situación llevó a los investigadores a realizar una nueva consulta, esta vez mediante el sistema informático correspondiente, con el objetivo de determinar si existía algún requerimiento judicial relacionado con el rodado.
La consulta permitió establecer que el automóvil contaba con un pedido de secuestro. De acuerdo con la información obtenida durante el procedimiento, la medida había sido ordenada por la Unidad Funcional de Instrucción, Juicio y Jurado (U.F.I.J. y J.) N° 12 de Quilmes, provincia de Buenos Aires.
De esta manera, una irregularidad inicialmente advertida en la documentación derivó en la identificación de una situación de mayor relevancia judicial vinculada con el vehículo controlado.
Intervención de la Seccional de Santa Rosa
Una vez establecida la existencia del pedido de secuestro, los uniformados dieron intervención a la Seccional de Santa Rosa, que tomó conocimiento de lo ocurrido y continuó con las actuaciones correspondientes dentro del procedimiento.
La situación también fue puesta en conocimiento de la Fiscalía de Instrucción en turno del Distrito Este, desde donde se impartieron las directivas para avanzar con las medidas correspondientes.
A partir de esas disposiciones, se ordenó el secuestro del rodado y que se procediera a labrar las actuaciones correspondientes.
El automóvil quedó así sujeto a las medidas dispuestas luego de que el control policial permitiera detectar primero irregularidades documentales y posteriormente determinar, mediante la verificación especializada y la consulta informática, que se trataría de un vehículo mellizo con un requerimiento judicial originado en Quilmes.