Sin novedades oficiales sobre los resultados de las pericias de ADN y tecnológicas

Los días siguen pasando y el crimen del ex ministro Juan Carlos Rojas continua sin resolverse. Firme la fiscalía en la línea investigativa que tiene como responsable a Silvina Nieva, la exempleada, de quien solo a 32 días de ocurrido el asesinato pudieron vincular en el hecho con una supuesta relación sentimental. El móvil por el que lo habría asesinado y su presencia en la escena del crimen siguen siendo un misterio.

Las muestras de ADN, el análisis bioquímico en las prendas de vestir secuestradas a la principal y única sospechosa en la causa, el contenido de las computadoras secuestradas a Nieva, a la víctima y a sus hijos, como así también los teléfonos celulares, en su mayoría son pericias que, si bien fueron ordenadas por las fiscalía, por uno u otro motivo no se pudieron concretar.

La falta de reactivos, de software actualizados, de tiempo y de tecnología de punta, son algunos de los inconvenientes con los que se topó la investigación que, según algunos voceros, indican que continúan realizándose trabajos investigativos a pesar de la feria judicial, pero que ninguno, ni siquiera aquellos realizados previos, durante y posteriores a la detención, imputación e indagatoria de Silvina Nieva, cuenta con un respaldo pericial. Es decir, nada, salvo la supuesta relación de pareja -uno de los agravantes de la dura acusación a Nieva- pudo ser cotejado mediante pericia al visualizarse uno de los teléfonos celulares que pudo ser abierto por los investigadores.

Otros tantos, al igual que el CPU con el que trabajaba el exministro pudieron ser desbloqueados en el laboratorio científico de Valle Viejo, al que habrían podido acceder con las cuentas de Google de los dispositivos, pero al ser el trabajo de manera manual el mismo se vuelve lento y tedioso.

Una fuente consultada por este diario indicó que se deben abrir de forma manual cada una de las aplicaciones, luego revisar el contenido de las mismas, para luego buscar, en caso de que así se haya producido, la información eliminada. Metodología que al ser realizada de manera manual es muy muy lenta.

Ayer trascendió, aunque los abogados de las partes señalaron que no fueron notificados de tal situación por el Ministerio Público Fiscal que lleva adelante la investigación de la causa, que diez teléfonos celulares -entre los que estarían los de los familiares de las víctimas, entre otros- no pudieron ser abiertos para conocer su contenido por el personal de Gendarmería Nacional con asiento en esta provincia, por lo que desde la fiscalía se habría ordenado que los mismos sean girados a otra provincia para que con mayor recursos tecnológicos pudieran intentar acceder a los mismos. 

Lo que se busca, por lo que se insistiría desde la fiscalía que dicha medida se concrete es conocer el funcionamiento que tuvo cada uno de esos teléfonos, llámese mensajes enviados, recibidos, lugares, etc., antes y después del homicidio y del hallazgo del cuerpo de Juan Carlos Rojas, el cuatro de diciembre en la galería de su casa