Acuerdo Mercosur-Unión Europea: Milei viaja a Paraguay en una firma clave
El Presidente participará este sábado del acto político por el acuerdo entre ambos bloques, que deberá ser ratificado por el Congreso argentino y tendrá efectos directos en las economías provinciales, incluida Catamarca.

El presidente Javier Milei viajará este sábado a Paraguay para participar del acto de firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, un entendimiento largamente negociado que marcará un punto de inflexión en la relación entre ambos bloques y que, de avanzar en el plano legislativo, tendrá impacto directo en las economías regionales, entre ellas la de Catamarca.

La decisión fue adoptada tras un debate interno en el Gobierno nacional y se concretará a través de una visita relámpago: el mandatario llegará a Asunción y regresará a la Argentina el mismo día. Su presencia contrastará con la ausencia de otros jefes de Estado y volverá a dejar expuestas las tensiones políticas dentro del Mercosur.

El acto se realizará en la capital paraguaya y será organizado por el presidente Santiago Peña, quien cursó invitaciones especiales a los mandatarios del bloque para dotar de mayor peso político a la firma. Además de Milei, confirmó su asistencia el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi. En cambio, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, decidió no participar, en un contexto de marcado deterioro en su vínculo con el jefe de Estado argentino.

Si bien Milei estará presente en el acto, la firma formal del acuerdo quedará en manos de los cancilleres. Por la Argentina rubricará el documento Pablo Quirno, quien representará al país junto a sus pares del Mercosur y de la Unión Europea. Entre ellos estará el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, que sí participará del encuentro.

La agenda internacional del Presidente incluye además un nuevo compromiso en Europa. Entre el lunes 19 y el viernes 23, Milei viajará a Davos para participar del Foro Económico Mundial, donde está prevista la presencia del expresidente estadounidense Donald Trump.

La ausencia de Lula no es un dato menor. El mandatario brasileño atraviesa un momento de fuerte malestar con Milei, una tensión que se reflejó en distintos episodios recientes, incluidos cruces indirectos y conflictos diplomáticos vinculados a la representación argentina en Caracas. A pesar de ello, el conflicto bilateral no logró frenar el trabajo técnico que permitió avanzar en el cierre del acuerdo con la Unión Europea.

Junto a Quirno, viajarán a Asunción el secretario de Coordinación Productiva del Ministerio de Economía, Pablo Lavigne, y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Fernando Brun. En Paraguay estará además el embajador argentino, Guillermo Nielsen.

Del lado europeo, la firma contará con una fuerte presencia institucional. Los 27 países de la Unión Europea alcanzaron el pasado 9 de enero un acuerdo preliminar que habilitó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a viajar a Paraguay para suscribir el entendimiento con los gobiernos del Mercosur. También participará Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo. La UE logró avanzar mediante una mayoría simple, lo que permitió destrabar resistencias internas, especialmente de Francia, uno de los países más críticos del acuerdo.

El entendimiento abarca un mercado estimado en unos 800 millones de consumidores y un producto bruto interno conjunto de aproximadamente 22 billones de dólares. En el caso del Mercosur, el acuerdo deberá ser ratificado por los parlamentos nacionales para entrar en vigencia, un proceso que será seguido de cerca por las provincias, dado su impacto en sectores productivos y exportadores.

El texto prevé la eliminación progresiva de hasta el 91% de los aranceles para las exportaciones europeas hacia el bloque sudamericano y del 92% de las ventas del Mercosur hacia la Unión Europea. En provincias como Catamarca, el eventual acceso ampliado a mercados internacionales es observado con expectativa, aunque también con cautela, ante los desafíos que plantea la mayor competencia externa.

Uno de los principales focos de resistencia dentro de Europa continúa siendo Francia, donde sectores agropecuarios se manifiestan de manera recurrente por el temor a competir con productores más eficientes. Para la Unión Europea, en cambio, el acuerdo abre un mercado históricamente protegido a industrias clave como la automotriz y la de maquinaria industrial, cuyos aranceles actuales —que oscilan entre el 14% y el 35%— desaparecerán de forma gradual.