La provincia de Catamarca conmemoró este jueves el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina con un acto central encabezado por el gobernador Raúl Jalil, desarrollado en el Colegio Padre Ramón de la Quintana. La ceremonia reunió a autoridades provinciales, representantes de distintos sectores institucionales y vecinos en una jornada destinada a recordar una de las fechas más significativas de la historia nacional.
Junto al mandatario provincial participaron el vicegobernador Rubén Dusso, el ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella, además de autoridades provinciales y municipales, legisladores, representantes de las fuerzas de seguridad, integrantes de instituciones educativas y vecinos que acompañaron las actividades organizadas para la celebración patria.
La conmemoración se desarrolló en un marco institucional que reunió a representantes de diferentes ámbitos de la comunidad para rendir homenaje a la gesta independentista y recordar el significado histórico del 9 de Julio.
El llamado al diálogo y al consenso
Durante la ceremonia, el ministro Alberto Natella tuvo a su cargo el discurso oficial, en el que puso el eje de su mensaje en el valor histórico de la fecha y en la necesidad de fortalecer la unidad nacional mediante el diálogo y el consenso.
El funcionario sostuvo que la historia constituye una herramienta para aprender tanto de los errores como de los aciertos que ha atravesado la Argentina a lo largo del tiempo y señaló que uno de los principales desafíos de la actualidad consiste en dejar atrás las divisiones para avanzar hacia un proyecto compartido.
En ese contexto expresó: "Debemos preguntarnos si todos estos años de lucha, de sacrificio y de entrega de nuestros próceres realmente han valido la pena. Hoy somos todos argentinos y necesitamos encontrarnos en el diálogo, el consenso y los puntos de acuerdo para construir políticas públicas que transformen la realidad".
A partir de ese planteo, Natella convocó a fortalecer los espacios de encuentro como camino para afrontar los desafíos presentes y futuros, destacando la importancia de construir acuerdos que permitan avanzar en políticas públicas orientadas a transformar la realidad.
El legado de Fray Mamerto Esquiú
En otro tramo de su intervención, el ministro hizo referencia a la figura de Fray Mamerto Esquiú, destacando su histórica defensa de la Constitución y de las leyes como uno de los legados que mantienen plena vigencia.
Natella sostuvo que el mensaje del fraile catamarqueño continúa siendo una guía para la vida democrática y remarcó la responsabilidad que tienen quienes ejercen funciones públicas.
En ese sentido afirmó: "Tenemos la enorme responsabilidad, quienes circunstancialmente ocupamos cargos públicos, de hacer que el sacrificio de quienes lucharon por la Independencia haya valido la pena".
La referencia a Fray Mamerto Esquiú se integró al homenaje realizado durante la jornada, poniendo de relieve la importancia de su pensamiento y de su defensa de los principios constitucionales en el marco de una nueva conmemoración del Día de la Independencia.
Una jornada de celebración patria
Las actividades oficiales comenzaron durante las primeras horas del día con el izamiento del Pabellón Nacional en la Plaza Principal, seguido por un desayuno patrio realizado en el Colegio Padre Ramón de la Quintana, donde posteriormente se desarrolló el acto central.
Más tarde, las autoridades participaron de un homenaje frente al Monumento a Fray Mamerto Esquiú, espacio elegido para recordar a los próceres y a la gesta independentista. La elección de ese escenario tuvo un significado especial, ya que durante este año se conmemora el centenario de la construcción del monumento dedicado al fraile catamarqueño, una referencia que se incorporó a la agenda oficial de la celebración.
Como parte de las actividades programadas para la fecha, las autoridades también participaron del tradicional Tedeum celebrado en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, ceremonia religiosa que acompaña cada conmemoración patria.