Adorni: "Cometí un error, pero no fue un delito"
El jefe de Gabinete reiteró sus disculpas por el viaje de su esposa en el avión presidencial, asegurando que se trató de un error de juicio y reafirmando el compromiso ético de la actual administración.

A casi una semana de haber estallado una controversia que captó la atención de la opinión pública, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a referirse este domingo al polémico viaje de su esposa a Nueva York a bordo del avión presidencial. El funcionario, ya de regreso en suelo argentino, ratificó su postura tras el revuelo generado por la presencia de su pareja en la aeronave que trasladó a la comitiva oficial hacia los Estados Unidos. En un diálogo mantenido con el periodista Luis Majul a través de la señal LN+, Adorni enfatizó que, si bien su acción fue desacertada, se trató de un error de juicio y no de una conducta delictiva.

La autocrítica frente a la función pública

Durante la entrevista, el jefe de Gabinete fue enfático al calificar su accionar como una mala decisión. Sentenció que se trató de una pésima decisión, al tiempo que aclaró que la presencia de su esposa en el vuelo había contado previamente con la autorización de la Presidencia. El funcionario explicó que, al momento de aceptar la invitación para que su pareja formara parte de la comitiva, no alcanzó a dimensionar las implicancias políticas y sociales que dicha decisión tendría. Para Adorni, la clave de su arrepentimiento radica en el impacto que el hecho tuvo en la percepción ciudadana. Aseguró que no advirtió el error y que por eso pide disculpas, reconociendo que, en su posición, la responsabilidad es mayor y cualquier gesto puede ser interpretado como una falta de coherencia con los valores que el actual Gobierno busca promover. Según sus palabras, el hecho de que el viaje de su esposa no haya generado ni un dólar de gasto para el Estado es un dato técnico relevante para la defensa de su gestión, aunque admitió que esto no atenúa la gravedad política de la situación.

El compromiso con la vara alta

El eje central del descargo de Adorni estuvo puesto en la comparación entre su accionar y lo que el oficialismo denomina como casta. El jefe de Gabinete sostuvo que el actual Gobierno ha establecido una vara altísima para todos sus integrantes y que el compromiso de la administración es que dicha vara se mantenga en ese nivel, sin excepciones. En este marco, el funcionario realizó una distinción contundente sobre su actitud frente a la polémica, destacando que el hecho de estar dando explicaciones públicas ante los medios es una señal de que el oficialismo no actúa bajo los preceptos de la casta. Adorni contrastó lo sucedido con las prácticas de administraciones anteriores, citando como ejemplo negativo el envío de diarios en avión a Santa Cruz, una referencia que utilizó para marcar un contraste con su propio error.

Finalmente, aseguró que el Gobierno seguirá exigiendo el cumplimiento de estos altos estándares éticos, enfatizando que un error personal no implica el abandono de la política de austeridad y transparencia que el gabinete se propuso ejecutar desde el primer día. Afirmó que no son casta y que por eso está allí dando explicaciones, reiterando que, aunque se trató de una decisión equivocada, el compromiso de todo el Ejecutivo es mantener la rigurosidad en los modos y en el uso de los recursos públicos. La controversia, en la mirada del jefe de Gabinete, no debe desviar la atención sobre el objetivo final, que es que los funcionarios públicos den cuenta de sus actos y mantengan la vara de la gestión bien alta, tal como la ciudadanía espera de quienes fueron elegidos para transformar el país.