Adorni sobre el escándalo del viaje: "La filtración salió desde adentro del Gobierno"
El jefe de Gabinete admitió que la presencia de su esposa en la comitiva fue una "pésima decisión" y señaló que el video que circuló fue grabado desde el círculo interno del poder.

En una entrevista televisiva que ha resonado con fuerza en los pasillos de la política nacional, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, brindó explicaciones detalladas sobre la polémica desatada por el viaje de su esposa en el avión presidencial hacia los Estados Unidos. Con un tono de autocrítica, el funcionario calificó el suceso como un error, aunque se encargó de diferenciar tajantemente la falta de criterio de cualquier acto ilícito. Al respecto, Adorni enfatizó que, si bien la Presidencia extendió la invitación, él no advirtió en su momento la repercusión negativa que la decisión conllevaría, asumiendo la responsabilidad de haber tomado una determinación que tildó de pésima.

El origen de la filtración y la sombra de la interna

Uno de los puntos más críticos de la intervención del jefe de Gabinete fue la sospecha sobre quién estuvo detrás de la difusión del material audiovisual. Adorni deslizó con firmeza que la grabación no fue un acto espontáneo de terceros, sino una maniobra coordinada desde el interior de la gestión. Según el funcionario, el video fue capturado desde una ubicación estratégica, del lado interno del vidrio en el aeropuerto, lo que le permitió afirmar que la fuente del material se encontraba tras las puertas gubernamentales.

El jefe de Gabinete calificó el manejo de la situación como algo macabro, especialmente por la exposición que tuvieron sus hijos menores en la filmación. Cuando se le consultó sobre si el trasfondo de esta filtración guardaba relación con las disputas de poder entre Karina Milei y el asesor Santiago Caputo, Adorni evitó confirmar nombres, pero mantuvo la tesis de que el material estuvo guardado durante un mes antes de ser expuesto, sugiriendo una intencionalidad clara por parte de quienes poseen acceso al círculo cerrado del Gobierno.

La defensa de la gestión y la vara alta

Para contrarrestar el impacto del escándalo, el funcionario insistió en la transparencia de los gastos. Aseguró que la travesía familiar no representó ni un solo dólar de costo para el erario público, subrayando que se trató de fondos de carácter familiar destinados a una estancia de cuatro días. En su defensa, Adorni apeló a una comparación con administraciones previas, señalando que la actual gestión es evaluada bajo una vara altísima y que, en contraste con otros tiempos, este Gobierno elige dar la cara. Afirmó que no tiene nada que ocultar y que la rendición de cuentas es un eje central de su administración.

El "mea culpa" por sus términos y la posición frente al Caso Libra

Durante el diálogo, Adorni también dedicó un espacio para revisar sus propias declaraciones iniciales, las cuales fueron foco de críticas. El funcionario reconoció explícitamente que el uso de la expresión "deslomarme" fue una elección de palabras equivocada e inapropiada para el contexto. Este ejercicio de honestidad pública buscó bajar el tono a la controversia, permitiéndole declarar que son humanos y no dioses, por lo que, ante cada error cometido, el compromiso es sentarse a explicar y pedir las disculpas correspondientes.

Finalmente, el jefe de Gabinete se refirió al Caso Libra, un tema que ha generado numerosas especulaciones en los últimos días. Lejos de alimentar el debate mediático, Adorni fue contundente al minimizar la importancia de las revelaciones surgidas durante el fin de semana. Sostuvo que sobre notas, análisis periodísticos o versiones de prensa el Gobierno no emite comentarios, argumentando que esa parte del expediente judicial se encuentra viciada de nulidad, marcando así una distancia definitiva respecto a las acusaciones que circulan en la opinión pública.