Polémica por los gastos de tarjetas corporativas en Nucleoeléctrica: más de 50 millones en consumos excesivos
El informe de gestión del jefe de Gabinete Manuel Adorni reveló gastos millonarios con tarjetas corporativas de Nucleoeléctrica Argentina, generando fuertes críticas sobre el uso de los recursos públicos.

En un contexto de creciente vigilancia sobre el uso de fondos públicos, un reciente informe de gestión presentado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante la Cámara de Diputados, ha puesto bajo el reflector las prácticas de gasto de Nucleoeléctrica Argentina (NASA). El anexo de este informe, compuesto por 58 páginas, detalló gastos exorbitantes realizados con tarjetas corporativas de la empresa estatal entre marzo de 2025 y febrero de 2026, con un total que supera los 50 millones de pesos.

Este documento, que fue parte de un informe más amplio de más de 1.900 páginas, ha causado un fuerte revuelo por los detalles de los consumos en el exterior. En el mismo, se consignan compras en free shops, estancias en hoteles de lujo, consumos en restaurantes de alto nivel, servicios en playas de Europa, así como numerosas extracciones de efectivo, algunas realizadas en moneda extranjera. Los gastos fueron predominantemente fuera de Argentina, con el uso de una cuenta corporativa identificada con el número 4338402.

Un Contexto de Polémicas y Denuncias

El informe no individualiza a las personas responsables de los gastos, pero una revisión de los datos indica que coinciden en su mayoría con el período en el que Demian Reidel, ex asesor presidencial y figura cercana al presidente Javier Milei, estuvo al frente de Nucleoeléctrica. Reidel dejó su puesto en febrero de este año en medio de una serie de denuncias relacionadas con presuntos sobreprecios en licitaciones de servicios de limpieza en las centrales nucleares de la compañía.

Los reportes de consumo detallan una variedad de compras que incluyen:

  • Free shops en aeropuertos internacionales, con varias transacciones, incluyendo Ezeiza.
  • Hoteles de lujo en Europa, donde se registraron estancias de alto costo.
  • Tiendas de ropa y peluquerías de alto nivel, también fuera de Argentina.
  • Pagos a empresas de servicios de playa en España, apuntando a la opulencia de los consumos.
  • Extracciones de efectivo, algunas en múltiples ocasiones el mismo día y en moneda extranjera, lo que aumentó las suspicacias sobre el manejo de los fondos públicos.

La respuesta de Nucleoeléctrica y la posición de Reidel

La controversia provocó una rápida respuesta desde Nucleoeléctrica Argentina. Según la empresa, los gastos corresponden a más de un centenar de tarjetas corporativas y se enmarcan en un sistema de rendición y auditoría que está vigente bajo la normativa que regula los viáticos y traslados oficiales al exterior. Sin embargo, el contexto de los consumos no ha calmado las críticas, especialmente cuando se observan las cantidades y el tipo de servicios adquiridos.

Por su parte, Demian Reidel, quien fuera responsable de la gestión de la empresa durante el período en cuestión, salió al paso de las acusaciones. A través de un mensaje en la red social X, Reidel negó cualquier vínculo con los consumos cuestionados. Aseguró que los resúmenes de las tarjetas corporativas "no muestran ningún gasto personal" y sostuvo que las informaciones periodísticas estaban "mezclando datos de todas las tarjetas de la empresa". Además, solicitó que se investigara "hasta el último peso" de los gastos y desmintió haber realizado compras en discotecas, servicios de playa o free shops.

El impacto político y la respuesta legislativa

La polémica no solo ha generado un amplio rechazo en la opinión pública, sino que también ha tenido repercusiones en el ámbito político. El acceso a esta información fue facilitado por un pedido de acceso realizado por la diputada nacional Florencia Carignano (Unión por la Patria), quien solicitó la transparencia de los gastos públicos. Esta iniciativa expuso de manera clara los detalles de los consumos y contribuyó a que el tema llegara rápidamente al Congreso.

En respuesta a la controversia, la actual conducción de Nucleoeléctrica anunció que llevará a cabo una revisión exhaustiva de los consumos realizados en el exterior. Además, se informó que se discontinuará el uso de tarjetas corporativas para viajes, con el objetivo de "simplificar y transparentar la administración de los recursos destinados a misiones oficiales fuera del país". Esta medida busca dar un paso hacia la rendición de cuentas y mejorar la gestión financiera de la empresa pública.

Reflexiones sobre el uso de los recursos públicos

Este incidente pone de relieve una problemática recurrente en el manejo de fondos públicos: la falta de transparencia y la utilización inapropiada de los recursos destinados a fines oficiales. A pesar de los mecanismos de rendición y auditoría que asegura Nucleoeléctrica, los gastos expuestos reflejan un patrón de consumo de lujo que contrasta con la finalidad pública de los fondos en cuestión.

El uso de las tarjetas corporativas, aunque legalmente permitido para ciertos gastos, debe estar sujeto a una vigilancia más estricta y a un marco normativo claro que garantice que no se desvíen hacia beneficios personales o actividades que no estén directamente relacionadas con las misiones oficiales. La disposición del actual directorio de Nucleoeléctrica de discontinuar el uso de estas tarjetas es una señal de que las prácticas de administración financiera podrían estar siendo reformadas en un intento por recuperar la confianza pública.

Conclusiones y desafíos

El escrutinio de los gastos de Nucleoeléctrica Argentina subraya la importancia de una gestión pública responsable y la necesidad de garantizar la transparencia en el uso de los recursos. Las autoridades deberán asegurar que los mecanismos de auditoría sean más rigurosos y eficaces para prevenir posibles abusos. En un contexto de alta sensibilidad política y económica, las decisiones futuras respecto a la administración de los fondos públicos tendrán repercusiones en la percepción de la ciudadanía sobre la integridad del gobierno y sus empresas estatales.