La arquitectura financiera utilizada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Estados Unidos sumó una nueva pieza. A los cuatro bancos ya identificados —Bank of America, Citibank, JP Morgan y Synovus— se incorporó ahora PNC Bank como quinta entidad involucrada en la operatoria vinculada a los contratos internacionales de la Selección argentina.
La documentación judicial exclusiva a la que accedió Infobae revela que Tourprodenter, la sociedad de Javier Faroni y Erica Gillette designada por Claudio "Chiqui" Tapia como agente exclusivo de cobro de los contratos internacionales, operó también desde esa entidad con sede en Pittsburgh. La investigación en tribunales de Estados Unidos y de la Argentina analiza un circuito cuyo destino total podría superar los USD 300 millones.
Una cuenta que movió más de USD 13,5 millones
Registros bancarios obtenidos por órdenes judiciales en Estados Unidos muestran que, en menos de un año, por la cuenta en PNC Bank circularon USD 13.554.200,64. Los ingresos provenían de empresas vinculadas a contratos internacionales, entre ellas:
STAR RIGHTS LIMITED: casi USD 2.900.000
COTTI COFFEE INTERNATIONAL LIMITED: USD 812.000
Assist Card Smalline: USD 480.000
SOCIOS TECHNOLOGIES AG
WISE US
Smartsoft
Prestige One Luxury Real Estate
Sports Licensing
Global FC
AW Capital (W88)
Guardians of the Ball
Bill.com
La mayoría de estos recursos corresponden a patrocinios en China, Europa —especialmente Malta— y Emiratos Árabes Unidos.
Una parte sustancial de los fondos también ingresaba desde otras cuentas de la propia Tourprodenter, cuyos detalles no aparecen en los extractos evaluados. Este entrecruzamiento interno impide reconstruir con precisión el origen primario de varios movimientos y sugiere la existencia de una red de cuentas interconectadas, donde PNC Bank operaba como un nodo adicional.
Fragmentación inmediata y transferencias a sociedades luego disueltas
El patrón operativo se repite: ingresos concentrados y redistribución en cuestión de horas o días. El total de egresos prácticamente coincide con el total de ingresos, confirmando que la cuenta funcionó como canal de paso.
De ese flujo, USD 3.171.800 fueron girados a cinco sociedades:
Soagu: USD 1.205.500 en siete transferencias
Marmasch: USD 764.800 en cuatro envíos
Delker: USD 675.000 en tres operaciones
Velpasalt: USD 273.000
Mafer: USD 252.500
Estas cinco compañías concentraron cerca de una cuarta parte del total operado. Hasta ahora se había confirmado que, sumando los otros bancos, habían recibido USD 50 millones.
Tras quedar expuestas en investigaciones periodísticas, varias fueron disueltas o dejaron de registrar actividad formal. Los registros societarios exhiben domicilios repetidos, agentes registrales en común y constituciones recientes, además de titulares sin antecedentes empresariales acordes a operaciones millonarias.
Quiénes figuran detrás de las sociedades
Una reconstrucción revelada semanas atrás por el diario La Nación vinculó a Soagu Services LLC con Javier Alejandro Ojeda Jara, residente en Bariloche, empleado en relación de dependencia en una farmacia, con deudas en el sistema financiero argentino y preadjudicatario de vivienda social. A los montos recibidos en otros bancos se suman los USD 1.205.500 transferidos desde PNC Bank.
Marmasch LLC figuraba a nombre de Mariela Marisa Schmalz, también de Bariloche, empleada en un local de decoración, con antecedentes judiciales por deudas y vínculos con Ojeda Jara. Desde la cuenta en Pittsburgh recibió USD 764.800.
Velpasalt estaba vinculada a Roberto Salice, con antecedentes de quiebra y actuaciones judiciales. Percibió USD 273.000 en 2024.
Mafer Trading, asociada a Matías E. Fernández, replicaba en su denominación la lógica de siglas de nombre y apellido. Recibió USD 252.500.
Delker, integrada en un conjunto de sociedades "gemelas", tenía como director a Sandro Máximo Salas Sevilla, asentado en una oficina virtual en Doral, Florida. Recibió USD 675.000.
En todos los casos, los perfiles económicos de los titulares contrastan con los montos transferidos.
Otros destinos: logística y servicios corporativos
No todos los fondos fueron a sociedades luego disueltas. La cuenta también registra pagos a empresas con actividad identificable, principalmente en logística, transporte y aviación:
Aero Logistics Investments: USD 920.000
Interlog LLC: USD 790.500
PLS Logistic LLC: USD 753.506
Glaccess LLC: USD 718.700
Southern Consulting LLC: USD 583.000
New Horizon Solution and Management: USD 469.000
En viajes y aviación:
Entertainment Travel Group: USD 261.666,90
World Fuel Services: USD 164.202,46
Gestair S.A.U.: USD 28.913,67
Precision Jet Avionics
Atlantic Jet North
Aircraft Parts & Spares Inc.
También figuran pagos a Innovation Sound System (USD 35.830), Sport Business Invest (USD 200.000), Tronador Import Export y Bruno Trading and Logistics, que en conjunto superaron los USD 389.000, además de desembolsos menores a personas físicas y proveedores de asistencia aeroportuaria.
El rol de Tourprodenter y la decisión política
En el centro del entramado está Tourprodenter, designada por Claudio "Chiqui" Tapia como agente exclusivo del cobro de contratos internacionales de la AFA. La decisión concentró en una estructura privada la administración de cientos de millones de dólares generados por la expansión comercial de la Selección tras Qatar 2022.
Según el convenio firmado por Tapia y el tesorero Pablo Toviggino, la empresa de Faroni retenía el 40%, y un 10% en materia de logística.
El hallazgo de esta quinta cuenta confirma que el esquema no se limitaba a las entidades ya identificadas. La dispersión bancaria —cinco bancos en Estados Unidos— y la fragmentación sistemática de transferencias evidencian una arquitectura donde el flujo completo no puede observarse desde un único punto.
En menos de un año, esta cuenta movilizó más de USD 13,5 millones, de los cuales más de USD 3 millones terminaron en sociedades que, tras la exposición pública, dejaron de existir formalmente. Es una pieza más dentro de un circuito mayor que, según la investigación, supera los USD 260 millones administrados por Tourprodenter y se suma a los casi USD 300 millones ya detectados en las otras entidades financieras.
La Justicia de Estados Unidos busca determinar el alcance integral de esta red financiera. La nueva documentación revela que el circuito era más amplio de lo inicialmente relevado: existía una quinta cuenta, con el mismo patrón operativo y los mismos destinatarios ya identificados en la llamada "caja de la AFA".