En un movimiento orientado a reordenar la estructura administrativa del Estado municipal y medio de las quejas de los vecinos por falta de gestión, el oficialismo de Valle Viejo avanzó con un proyecto de ordenanza que apunta a regularizar la situación del personal del Concejo Deliberante que actualmente no cuenta con funciones asignadas.
La iniciativa, impulsada por el presidente del cuerpo, Darío Ramírez, tomó estado parlamentario en la sesión de este jueves, abriendo formalmente el debate legislativo sobre la reorganización interna del organismo.
El proyecto se presenta como una herramienta de reestructuración funcional, con el objetivo de redefinir el esquema administrativo vigente y adecuar la planta de personal a las necesidades operativas del Concejo.
Determinación de una planta óptima
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la determinación de una planta óptima en base al organigrama vigente, lo que implica una revisión de la estructura actual para establecer cuántos agentes resultan necesarios dentro del funcionamiento institucional.
A partir de ese diagnóstico, se prevé avanzar en:
- La evaluación de antecedentes del personal
- La valoración del desempeño
- La redefinición de funciones
- La adecuación al esquema institucional
Este proceso busca ordenar la asignación de recursos humanos dentro del Concejo Deliberante, delimitando con precisión los roles efectivos y la inserción de cada agente dentro de la estructura formal.
Disponibilidad y opción de pase al Ejecutivo
El proyecto establece que los empleados sin asignación específica quedarán en situación de disponibilidad durante un plazo de tres meses. Durante ese período, los agentes alcanzados por la medida podrán optar por el pase presupuestario al Departamento Ejecutivo Municipal, alternativa prevista para que quienes hoy no cumplen funciones dentro del Concejo puedan ser incorporados a áreas donde desarrollen tareas efectivas.
La posibilidad de transferencia al Ejecutivo aparece como uno de los instrumentos principales de la reestructuración, al ofrecer una vía de continuidad laboral dentro del municipio bajo nuevas responsabilidades.
La alternativa de desvinculación
En caso de que el trabajador no acepte el pase presupuestario al Ejecutivo, la iniciativa contempla una desvinculación con una indemnización equivalente a dos sueldos y medio. Ese punto fija con claridad el mecanismo previsto para resolver la situación del personal que, tras el período de disponibilidad, decida no incorporarse al nuevo esquema funcional.
Los aspectos técnicos centrales del proyecto pueden resumirse en los siguientes puntos:
- Disponibilidad por tres meses
- Opción de pase presupuestario al Ejecutivo
- Asignación de funciones efectivas
- Desvinculación con indemnización de dos sueldos y medio
La defensa del proyecto
Desde el ámbito legislativo, el secretario general del Concejo Deliberante, Rolando Contreras, defendió la iniciativa al sostener que apunta a "abrir un debate necesario sobre una demanda concreta de la comunidad".
La argumentación oficial pone el foco en la necesidad de responder a cuestionamientos sociales vinculados a la estructura estatal y al uso de los recursos públicos, en particular en lo referido al personal que no registra tareas asignadas. Contreras remarcó además que el objetivo central es "hacer más eficiente el gasto público sin afectar a quienes cumplen efectivamente su función", una definición que busca diferenciar la situación del personal sin tareas de aquellos trabajadores que sí desarrollan funciones cotidianas dentro del Concejo.
En esa línea, aseguró que los agentes que desempeñan tareas tendrán garantizada su continuidad laboral, estableciendo una frontera clara entre la reestructuración administrativa y la estabilidad de quienes integran la planta operativa.
Ordenar el Estado municipal
La iniciativa se inscribe dentro de una estrategia política del oficialismo local para ordenar la estructura del Estado municipal y responder a los reclamos vinculados al uso eficiente de los recursos públicos.
El proyecto impulsado por Darío Ramírez abre así una discusión institucional sobre la conformación de la planta del Concejo Deliberante, la asignación efectiva de funciones y la posibilidad de redistribuir personal hacia otras áreas del municipio.
Con la propuesta ya en estado parlamentario, el debate girará ahora en torno a la redefinición del organigrama, la situación de los agentes sin tareas y el alcance de la reorganización administrativa que la gestión busca implementar en Valle Viejo.