Tras la polémica generada por la posición frente al presupuesto para discapacidad, Patricia Bullrich encara una nueva semana de negociaciones en el Senado, con dos proyectos considerados centrales para la estrategia legislativa del Gobierno de Javier Milei: la reforma del régimen de Zonas Frías y la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central.
La jefa del oficialismo trabaja sobre el temario de una sesión que se convocaría para el próximo jueves, mientras los bloques aliados presionan para que el Gobierno defina cuáles serán las prioridades para una o dos sesiones más dentro de lo que resta del período ordinario. En ese marco, la discusión vuelve a estar atravesada por la necesidad de conseguir acuerdos con sectores dialoguistas y con senadores que mantienen posiciones diferenciadas dentro de sus propios espacios.
El proyecto de Zonas Frías cuenta con media sanción de Diputados y propone eliminar subsidios al gas para provincias del centro del país. La iniciativa es uno de los puntos que mayor cantidad de diferencias genera entre los bloques aliados y abre una disputa política que también involucra a los gobiernos provinciales.
Zonas Frías: una votación con diferencias internas
El oficialismo necesita reunir los votos necesarios para convertir en ley la modificación del régimen, pero el escenario no aparece definido. El peronismo, mientras atraviesa su propia interna, buscará acercarse a los senadores provinciales que expresaron disconformidad con la medida impulsada por el Gobierno.
La bancada de José Mayans cuenta con 20 votos, debido a que la senadora camporista Anabel Fernández Sagasti se encuentra con licencia por embarazo. A ese espacio se suman, dentro del interbloque, el puntano Fernando Salino, el riojano Fernando Rejal y los santiagueños Gerardo Zamora y Elia Moreno.
Al rechazo al recorte de subsidios se incorporaron además los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano, quienes presentaron un dictamen de minoría para proponer la creación de la Zona Polar. También se manifestó en esa línea la cordobesa Alejandra Vigo, de Provincias Unidas, quien advirtió que la eliminación de Zonas Frías afectaría a unos 700 mil usuarios de Córdoba.
El panorama técnico y político de los votos incluye posiciones diversas:
- José Carambia y Natalia Gadano: presentaron un dictamen de minoría para crear la Zona Polar.
- Alejandra Vigo: cuestionó la baja de Zonas Frías y señaló el impacto sobre unos 700 mil usuarios cordobeses.
- Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger: no acompañarían la iniciativa oficial.
- Mariana Juri y Rodolfo Suárez: también se diferenciaron de los cornejistas de Diputados que habían apoyado la propuesta.
- Eduardo Galaretto: mantiene en reserva su voto.
- Carolina Losada: firmó el dictamen de mayoría.
- Flavio Fama: dio su aval en disidencia parcial.
- Victoria Huala: todavía no definió su posición.
- Martín Goerling y Andrea Cristina: darían respaldo a la reforma.
La UCR también expone sus diferencias
El radicalismo constituye otro de los sectores donde el proyecto genera posiciones diferenciadas. Al menos cuatro senadores aparecen, según las proyecciones planteadas, sin disposición a acompañar al Gobierno: el marplatense Maximiliano Abad, el pampeano Daniel Kroneberger y los mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez.
La postura de estos dos últimos adquiere particular relevancia porque, en esta oportunidad, se diferenciaron de los legisladores vinculados a Alfredo Cornejo en Diputados, quienes sí habían respaldado la propuesta de la Casa Rosada. A su vez, Eduardo Galaretto mantiene su voto en reserva, aunque su coterránea Carolina Losada firmó el dictamen de mayoría. En el caso de Catamarca, Flavio Fama acompañó el proyecto en disidencia parcial, por lo que su posición también deja abierta la posibilidad de modificaciones o nuevas negociaciones.
Entre los aliados del oficialismo tampoco está cerrado el panorama. La senadora pampeana del PRO Victoria Huala todavía no definió su posición, mientras que Martín Goerling y Andrea Cristina darían su respaldo a la reforma.
El acuerdo con los gobernadores del norte
Para intentar destrabar el proyecto tuvo un papel central el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantuvo reuniones con gobernadores del norte y les prometió habilitar un subsidio en las tarifas eléctricas para las zonas cálidas, como contrapartida para avanzar con la reforma de Zonas Frías.
Ese entendimiento permitiría al oficialismo buscar los votos de los senadores que responden a los gobernadores Gustavo Sáenz, de Salta; Raúl Jalil, de Catamarca; Osvaldo Jaldo, de Tucumán; y Hugo Passalacqua, de Misiones.
A ese esquema se agregan el correntino Carlos "Camau" Espínola y la neuquina Julieta Corroza, quienes firmaron el dictamen. Con esas proyecciones sobre la mesa, el resultado podría derivar en un empate en el Senado. En ese escenario cobra importancia quién presidirá la sesión. Victoria Villarruel quedaría al frente del Poder Ejecutivo durante el viaje de Javier Milei a la ONU, por lo que el debate sería conducido por el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
Más de $200.000 millones en subsidios, en discusión
El Gobierno busca, según lo consignado en la información de base, recortar más de $200.000 millones en subsidios correspondientes a Zonas Frías. El régimen fue creado en 2002 y la propuesta oficial contempla, como contrapartida, otorgar a las provincias del norte un beneficio tarifario por algo más de $140.000 millones.
El alcance territorial de la modificación constituye uno de los puntos centrales del debate. Si el Gobierno logra aprobar la reforma, el subsidio se mantendría para las provincias de la Patagonia, además de las zonas de Malargüe, en Mendoza, y la Puna.
En cambio, dejarían de recibir el beneficio más de 1,6 millones de usuarios de:
- Buenos Aires.
- San Luis.
- Santa Fe.
- Córdoba.
- La Rioja.
- Tucumán.
- Catamarca.
De esta manera, la discusión legislativa no se limita al mecanismo de subsidios, sino que involucra directamente la situación tarifaria de millones de usuarios y el esquema de beneficios diferenciales entre regiones.
La reforma del Banco Central
El segundo gran eje de la agenda es la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, iniciativa que cuenta con media sanción de Diputados y fue promovida por Javier Milei. El oficialismo consiguió emitir dictamen de comisión, pero Bullrich no logró incorporar el proyecto al temario de la sesión del jueves pasado debido a las diferencias surgidas en torno a las facultades para designar y remover a los directores de la autoridad monetaria.
Los aliados reclaman modificaciones específicas. Entre ellas aparece la incorporación de representantes de las provincias en el directorio del Banco Central, con el objetivo de federalizar la entidad.
También cuestionan el artículo que establece que para remover al titular de la autoridad monetaria se requerirían dos tercios de ambas cámaras del Congreso. Los aliados consideran que esa exigencia funciona como un "blindaje" para el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
La discusión podría llevar a que el proyecto vuelva a Diputados si el Senado introduce modificaciones.
El debate sobre el oro de las reservas
A las diferencias sobre la estructura y las autoridades del Banco Central se suma otro reclamo del peronismo: la presencia de Santiago Bausili en el Senado para responder sobre el destino del oro de las reservas. Durante la defensa de la propuesta en la Cámara alta, Bausili había asegurado que los lingotes habían quedado depositados en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), en Suiza, en una operación que, según señaló, había sido auditada.
Sin embargo, un día después, la senadora cristinista Juliana Di Tullio reveló que el informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) todavía no había concluido y sostuvo que las reservas se encontraban en el Banco de Inglaterra, en Londres.
La cuestión quedó así incorporada al debate político en torno a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y al pedido opositor para que el titular de la entidad concurra al Senado.