El juicio oral por la denominada causa Cuadernos tendrá este jueves una nueva jornada de audiencias con la declaración de testigos vinculados a la flota presidencial de aviones que realizó vuelos durante las administraciones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
La audiencia se desarrollará en el marco del proceso que investiga presuntas maniobras de recaudación ilegal vinculadas a empresarios y funcionarios públicos, una causa que tuvo origen en las anotaciones realizadas por el exchofer Oscar Centeno y que derivó en una de las investigaciones judiciales más relevantes de los últimos años.
Para esta nueva jornada fueron convocados ocho testigos relacionados con la actividad de la flota presidencial. Según lo previsto, declararán:
- Ángel Alejandro Heit.
- Carlos Ramón Micolucci.
- Claudio Humberto Trerotola.
- Gabriel Omar Falaschi.
- Roberto Enrique Antonio Muller.
- Mariano Gabriel Lesa.
- Gustavo Adolfo Lyall.
- Héctor Molina.
Sus testimonios se incorporarán a un expediente que busca reconstruir distintos aspectos de la logística utilizada durante los viajes oficiales y particulares realizados durante las gestiones kirchneristas.
El antecedente de la última audiencia
La expectativa sobre la nueva ronda de declaraciones surge luego de lo ocurrido en la audiencia anterior, cuando el Tribunal Oral Federal 7 escuchó el testimonio del expiloto presidencial José Javier Videla. El tribunal encargado del debate está integrado por los jueces:
- Enrique Méndez Signori.
- Fernando Canero.
- Germán Castelli.
Durante su exposición, Videla relató una situación que, según explicó, le llamó particularmente la atención durante uno de los vuelos realizados entre Aeroparque y Río Gallegos. El expiloto afirmó que Daniel Muñoz, quien se desempeñaba como secretario de los Kirchner, realizó un viaje en el que fue el único pasajero a bordo y transportó una valija que se negó a despachar en la bodega de la aeronave.
El relato sobre el viaje de Daniel Muñoz
Videla explicó que fue piloto del Tango 010 entre los años 2000 y 2007 y que durante ese período efectuó numerosos vuelos hacia la provincia de Santa Cruz. Según declaró, era habitual trasladar durante los fines de semana a los entonces presidentes junto a sus secretarios personales. Sin embargo, uno de esos viajes quedó particularmente grabado en su memoria.
"Recuerdo un vuelo que él (Muñoz) realizó exclusivamente desde Aeroparque a Río Gallegos; fue un vuelo con él solo. Viajó con una valija que la llevó adentro del avión porque no dejó que la pusiéramos en la bodega. Era una valija para ir a bodega, mediana de 23 kilos. Eso me llamó la atención", sostuvo ante los magistrados.
El testigo detalló que el equipaje permaneció durante todo el trayecto junto al pasajero y que ni el personal de vuelo ni los mecánicos pudieron intervenir sobre él. Según su descripción, el mecánico de la aeronave le ofreció a Muñoz cargar el equipaje en la bodega, pero el entonces secretario presidencial rechazó esa posibilidad.
Una llegada fuera de lo habitual
El expiloto también relató circunstancias que consideró poco habituales una vez que el avión aterrizó en Río Gallegos. De acuerdo con su declaración, Daniel Muñoz no descendió en la plataforma tradicional del aeropuerto sino en un sector diferente de la pista.
Videla recordó que la aeronave se dirigió hacia un extremo donde ingresaron entre dos y tres vehículos para recibir al pasajero. "Cuando llegamos a Río Gallegos, no bajó en el aeropuerto, sino en un extremo de la pista donde ingresaron dos o tres coches, lo buscaron, se fue y a la tarde volvimos a Buenos Aires", declaró.
El testigo remarcó que le resultó llamativo que Muñoz mantuviera la valija a su lado durante todo el vuelo y que además fuera el único ocupante de la aeronave en ese traslado.
También señaló que le sorprendió que el descenso se realizara en una plataforma cercana a una de las cabeceras de la pista y no en el sector habitual de operaciones aeroportuarias.
El control de equipajes y los protocolos de vuelo
Durante el interrogatorio, Videla fue consultado acerca de los procedimientos que se aplicaban respecto del equipaje transportado por funcionarios y colaboradores presidenciales.
Ante esa pregunta, explicó que los tripulantes no tenían una misión específica relacionada con el control de equipajes. Asimismo, indicó que no recuerda que existieran revisiones sobre las pertenencias de los secretarios presidenciales cuando viajaban junto al jefe de Estado.
"No que yo recuerde, si venían con el Presidente, no", respondió al ser consultado sobre eventuales controles. Su declaración quedó incorporada al expediente como parte de la reconstrucción de los hechos y movimientos que la Justicia analiza en el marco del proceso.
El origen de la investigación
La causa Cuadernos se originó a partir de las anotaciones realizadas por el exchofer Oscar Centeno. Según la acusación, esos registros describían un mecanismo sistemático de cobro de sobornos a empresarios a cambio de beneficios vinculados con la adjudicación de obras públicas durante más de una década.
La hipótesis sostenida por la acusación plantea que Cristina Kirchner y funcionarios de su gobierno habrían llevado adelante un plan integral destinado a recaudar dinero proveniente de empresarios de distintos sectores. Entre los rubros mencionados en la investigación se encuentran:
- Construcción.
- Energía.
- Transporte.
De acuerdo con la acusación, esos pagos eran entregados como contraprestación por beneficios obtenidos por las compañías involucradas.
La hipótesis sobre el sistema de recaudación
Según la descripción incorporada al expediente judicial, el sistema de recaudación ilegal habría contado con al menos dos canales independientes.
No obstante, la acusación sostiene que ambos mecanismos eran complementarios y funcionales entre sí. La investigación afirma que uno de esos canales estaba integrado por funcionarios públicos que se encargaban de recaudar dinero en efectivo entregado por empresarios.
En ese contexto, el juicio continúa avanzando con nuevas declaraciones testimoniales que buscan aportar elementos para reconstruir la operatoria investigada y determinar las responsabilidades que pudieran surgir de los hechos analizados por el Tribunal Oral Federal 7.
La audiencia de este jueves, con la participación de nuevos testigos vinculados a la flota presidencial, constituye un nuevo capítulo dentro de un proceso judicial que sigue concentrando atención por la magnitud de las acusaciones y por el volumen de evidencia y testimonios que continúan incorporándose al debate oral.