El Gobierno informó este lunes que no hubo acuerdo en la audiencia por el conflicto de FATE entre la empresa y el gremio SUTNA. Ante la falta de entendimiento, se convocó a un nuevo encuentro el miércoles 4 de marzo a las 11, con el objetivo de continuar las instancias de diálogo.
La Secretaría de Trabajo, que integra el Ministerio de Capital Humano, comunicó oficialmente que "habiendo finalizado la audiencia entre la empresa FATE Sociedad Anónima Industrial Comercial e Inmobiliaria y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), no ha sido posible arribar a un acuerdo entre las partes".
El organismo que encabeza Julio Cordero dispuso la convocatoria a una nueva audiencia "a fin de continuar con las instancias de diálogo", estableciendo como fecha el miércoles 4 de marzo a las 11. La medida busca reencauzar una negociación que, hasta el momento, permanece estancada.
Desde el Ministerio de Capital Humano se subrayó que la cartera "continuará promoviendo los espacios de negociación entre las partes, en resguardo del empleo, la actividad productiva y el cumplimiento de la normativa laboral". La declaración oficial marca una línea clara de intervención institucional basada en la preservación de tres ejes centrales:
El empleo
La actividad productiva
El cumplimiento de la normativa laboral
Estos principios estructuran la estrategia gubernamental frente a un conflicto que impacta tanto en el plano laboral como en el industrial.
La posición de la empresa: conciliación y planta ocupada
En paralelo a la comunicación oficial, desde la empresa señalaron que "Fate quiere cumplir la conciliación obligatoria pero no puede reabrir la planta porque está ocupada por el sindicato". La afirmación introduce un elemento central en la disputa: la imposibilidad operativa de retomar la actividad productiva.
La compañía agregó que "no hay mucho más para agregar", en una declaración breve que refleja el momento de tensión y la falta de avances concretos. La referencia a la conciliación obligatoria coloca el foco en el cumplimiento de las herramientas previstas por la normativa laboral para encauzar conflictos colectivos.
El eje del desacuerdo, según lo expresado por la empresa, gira en torno a la ocupación de la planta por parte del sindicato, situación que impediría la reapertura y el reinicio de las tareas productivas.
Intervención política y advertencias
El conflicto también tuvo repercusiones en el plano político. La senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, advirtió que la empresa Fate "está mal" desde hace tiempo y señaló que le llamó la atención el anuncio de su cierre en medio de la discusión de la reforma laboral y el paro de la CGT.
"Fate viene cerrando hace 20 años. Yo desde que tengo memoria recuerdo que Fate está mal. La verdad es que me llama más la atención el día que se intentó cerrar el cierre porque hace tiempo que Fate está mal", expresó.
En esa línea, sostuvo que la empresa "tiene un sindicato que le hace la vida imposible, y hace tiempo que la empresa amenaza con cerrar. Así que son como esos casos emblemáticos de empresas que siguen sin saber por qué producen", advirtió.
Sus declaraciones introducen una lectura estructural del conflicto, vinculándolo con antecedentes prolongados de dificultades empresariales y tensiones sindicales. Además, sitúan el episodio en un contexto más amplio, atravesado por la discusión de la reforma laboral y el paro de la CGT.
Movilización y respaldo a los trabajadores
Mientras se aguarda la nueva audiencia del miércoles 4 de marzo a las 11, el conflicto continúa escalando en el plano social. Organizaciones sociales, gremiales y políticas llevarán adelante este martes a las 18 una concentración en la puerta de Fate, en la localidad de San Fernando, en solidaridad con los trabajadores que aún permanecen dentro de la fábrica.
La convocatoria refuerza el carácter público y colectivo de la disputa, que trasciende el ámbito estrictamente empresarial para convertirse en un foco de atención política y social. La permanencia de trabajadores dentro de la planta constituye un dato clave en el escenario actual y uno de los factores que inciden directamente en la negociación.