Convención de la UCR dispara contra Jalil y Milei: "Más poder para unos pocos"
La Convención radical reunió a más de 80 convencionales y dejó una fuerte definición política contra el kirchnerismo, el gobernador Raúl Jalil y el presidente Javier Milei. El partido convocó a construir "una alternativa seria, moderna y democrática" de cara a las elecciones de 2027.

La Unión Cívica Radical realizó este sábado su convención partidaria en un escenario atravesado por definiciones políticas, reacomodamientos internos y un mensaje con fuerte tono opositor. El encuentro permitió despejar las dudas sobre la cantidad de convencionales necesarios para sesionar, luego de que los exradicales que conformaron Generar se llevaran consigo a sus representantes. Aun así, el radicalismo consiguió reunir más de 80 convencionales, superando ampliamente el quórum requerido de 58 presentes.

Durante la jornada, el presidente del partido, Luis Fadel, defendió su conducción y la gestión partidaria frente a los diferentes "embates" que, según planteó, atravesó la UCR en los últimos tiempos. La convención no solo sirvió para mostrar capacidad de organización y volumen político interno, sino también para fijar una postura pública frente al contexto político provincial y nacional.

Tras el encuentro, el partido difundió un documento en el que lanzó duras críticas contra el kirchnerismo, el gobernador Raúl Jalil y el presidente Javier Milei, a quienes señaló como expresiones de una misma lógica de concentración de poder.

Críticas al oficialismo provincial y al nacional

En el texto difundido luego de la convención, el radicalismo sostuvo que tanto el kirchnerismo como el oficialismo provincial y el liderazgo presidencial actual representan prácticas similares en materia institucional.

"Catamarca y la Argentina viven una profunda degradación institucional", afirmaron desde el partido. En ese sentido, remarcaron que, "con distintos discursos, el kirchnerismo, el régimen de Jalil y el personalismo extremo que representa Javier Milei coinciden en una misma práctica: debilitar instituciones, tensionar la democracia y gobernar desde la confrontación permanente".

La UCR avanzó aún más en su análisis político al advertir que "los extremos terminan siempre en lo mismo: más poder para unos pocos y menos futuro para la sociedad". Con esa definición, el partido buscó colocar en un mismo plano las experiencias políticas que cuestiona tanto a nivel provincial como nacional.

El documento también incluyó una serie de cuestionamientos vinculados al funcionamiento institucional y al manejo del Estado. Entre los principales puntos expresados por el radicalismo se destacaron:

  • El rechazo a la corrupción.
  • La utilización partidaria del Estado.
  • La colonización de la Justicia.
  • El uso de organismos de control como herramientas del poder político.

La declaración partidaria sostuvo además que Catamarca necesita "instituciones fuertes, seguridad jurídica y transparencia" como condiciones indispensables para transformar los recursos provinciales en oportunidades de trabajo y desarrollo.

La minería y el desarrollo provincial

Otro de los ejes centrales del documento fue la minería. La UCR planteó que esta actividad debe convertirse en una verdadera política de Estado, aunque bajo determinadas condiciones vinculadas a los controles y al impacto social.

"La minería debe ser una política de Estado, con controles ambientales independientes y beneficios concretos para los catamarqueños", señalaron desde el partido.

La referencia buscó instalar la discusión sobre el modelo de desarrollo provincial y el rol de los recursos naturales dentro de la economía catamarqueña. El radicalismo insistió en que la actividad minera debe traducirse en beneficios tangibles para la población y estar acompañada por mecanismos de control independientes.

Un mensaje a Generar

El documento partidario también dejó entrever críticas hacia los exintegrantes del radicalismo que decidieron conformar Generar. Sin mencionarlos de manera directa, la conducción radical marcó diferencias respecto a quienes abandonaron la estructura partidaria.

"Decimos con claridad que la UCR no es un sello electoral ni una herramienta de conveniencia personal", expresaron en el texto. La definición apuntó a reivindicar la identidad histórica del partido y su continuidad institucional pese a las divisiones internas. La conducción radical sostuvo que la UCR "sigue de pie promoviendo sus principios: el bienestar general".

En el mismo tramo del documento, el partido cuestionó los estilos políticos basados en la confrontación y la construcción mediática. "La sociedad no espera gritos, marketing ni obediencia al poder. Espera equilibrio, firmeza y vocación de gobierno", afirmaron.

La mirada puesta en el 2027

Más allá de las críticas al escenario actual, la convención radical también dejó planteado un objetivo político de mediano plazo. Luis Fadel pidió trabajar para encontrar "los medios necesarios" que permitan construir una alternativa competitiva hacia las elecciones de 2027.

El cierre del documento estuvo orientado precisamente a esa convocatoria política. La UCR llamó a quienes compartan sus principios a sumarse a la construcción de un nuevo espacio opositor.

"La UCR convoca a todos los catamarqueños que creen en la decencia pública, en la libertad con reglas claras y en un futuro mejor, a construir una alternativa seria, moderna y democrática para poner a Catamarca de pie", concluyeron.

Con esa definición, el radicalismo buscó mostrar cohesión interna tras las tensiones recientes y, al mismo tiempo, posicionarse como una fuerza política dispuesta a disputar el escenario electoral en los próximos años.