El Gobierno apuesta a que la inflación de abril confirme la desaceleración y pone la mira en tres variables clave de mayo
El dato que difundirá el INDEC el 14 de mayo es clave para el equipo económico, que espera consolidar la baja inflacionaria con foco en tarifas, combustibles y alimentos.

El Gobierno nacional aguarda con expectativa el índice de inflación de abril que difundirá el INDEC este jueves 14, con la expectativa de que confirme la reanudación del proceso de desaceleración de precios.

El presidente Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el equipo económico buscan mostrar que el plan oficial comienza a reflejarse en el bolsillo de los consumidores, tras el 3,4% registrado en marzo. Las proyecciones privadas coinciden con ese diagnóstico: el último relevamiento del mercado del Banco Central de la República Argentina estima una inflación del 2,6% para abril y del 2,3% para mayo.

Antes del dato nacional, este lunes 11 se conocerá el índice de precios al consumidor de la Ciudad de Buenos Aires, que servirá como anticipo del comportamiento del cuarto mes del año.

La meta oficial: consolidar la baja

El objetivo del Gobierno es dejar atrás la racha de diez meses de inflación en alza y consolidar una tendencia descendente en un contexto donde comienza a pesar la agenda electoral hacia 2027.

Para sostener ese camino, el equipo económico sigue de cerca tres variables clave que impactarán en el IPC de mayo.

Tarifas: subas moderadas y subsidios

El Gobierno mantiene su plan de reducción gradual de subsidios, aunque adoptó medidas para amortiguar el impacto de los servicios regulados. Limitó al 3% el aumento mensual del agua en el AMBA y dispuso descuentos del 75% en el gas para hogares con subsidios, además de una asistencia del 10% en electricidad.

Combustibles: decisión clave a mitad de mes

El precio de las naftas y el gasoil aparece como uno de los factores centrales. Tras el aumento del 25% en marzo, las petroleras mantuvieron los valores sin grandes cambios durante 45 días, en una medida impulsada por YPF.

Ese acuerdo vence el 15 de mayo y el mercado espera la decisión de la empresa estatal, que suele marcar el rumbo del sector. Según fuentes privadas, los combustibles presentan un atraso de entre 10% y 15% respecto a la evolución internacional, lo que abre la incógnita sobre una eventual actualización de precios.

En paralelo, el Gobierno aplicó un ajuste de 0,5% en los impuestos a los combustibles y postergó hasta junio la actualización total vinculada a la inflación acumulada.

Carne y alimentos: la otra apuesta oficial

El tercer eje está puesto en los alimentos, especialmente en la carne, que tras fuertes subas en el primer trimestre comenzó a mostrar señales de estabilidad en abril. A esto se suma la desaparición de factores estacionales que habían presionado los precios en marzo, como el inicio del ciclo lectivo.

Con estos elementos, el Ejecutivo apuesta a quebrar la inercia inflacionaria y consolidar una tendencia descendente en los próximos meses.