Efecto Fate: el duro descargo de Milei contra los defensores de la industria
El Presidente calificó de "delincuentes" a quienes cuestionan el rumbo económico tras el fin de la histórica fábrica de neumáticos y la cesantía de 920 trabajadores.

El panorama industrial argentino atraviesa una semana de profundas convulsiones tras el anuncio del cierre de la histórica fábrica de neumáticos Fate. La compañía, que ostenta una trayectoria de 80 años en el tejido productivo nacional, comunicó recientemente el cese de sus operaciones en la planta ubicada en San Fernando, una decisión que conlleva el impacto social de 920 trabajadores cesanteados. En este contexto de máxima tensión, el presidente Javier Milei ha tomado una postura confrontativa, reavivando el debate sobre la competitividad, la desregulación y los márgenes de rentabilidad empresarial en el país.

A través de su cuenta oficial en la red social X, el primer mandatario decidió no solo defender su rumbo económico, sino contraatacar frontalmente a quienes cuestionan las consecuencias de sus medidas en el sector manufacturero. Milei calificó de "delincuentes" a aquellos actores que, a su juicio, utilizan la crisis de la firma Fate para promover lo que denominó como "nacionalismo barato". La comunicación presidencial no fue una simple declaración retórica; estuvo acompañada de un fragmento de una entrevista realizada en un canal de streaming, donde un empresario del sector de neumáticos admitía irregularidades en la formación de precios durante los últimos años.

Con este material, el mandatario buscó deslegitimar los reclamos de quienes ven en el cierre de la planta un síntoma de debilidad industrial, sugiriendo que el modelo anterior amparaba prácticas abusivas contra los consumidores. "Dedicado a los delincuentes que hacen del nacionalismo barato una bandera para robar a los argentinos de bien", sentenció el líder de La Libertad Avanza, vinculando directamente el cierre de la histórica firma con la caída de un sistema de privilegios sectoriales.

El mercado de neumáticos bajo la lupa empresarial

El centro de la argumentación presidencial se apoyó en los testimonios de Roberto Méndez, CEO de la gomería Neumen. En el video difundido por el Presidente, Méndez reconoció abiertamente que el mercado de cubiertas en Argentina operaba bajo condiciones distorsionadas. El empresario afirmó sin rodeos que las multinacionales estaban robando y que los empresarios sostenían un mercado que no era real. El directivo detalló que, mientras en el pasado las compañías aplicaban márgenes de beneficio que oscilaban entre el 60% y el 70%, la realidad actual exige una adecuación a márgenes más competitivos.

En este sentido, Méndez consideró acertada la postura del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, respecto a que las empresas deben adecuarse a una rentabilidad "normal", situada cerca del 20%. Para la administración nacional, el cierre de Fate, que la propia empresa atribuyó a dificultades vinculadas al contexto económico actual, no es un fallo del sistema de desregulación, sino una consecuencia necesaria de la exposición de una estructura de costos y ganancias que ya no resulta sostenible en un mercado abierto.

Un debate estructural: industria nacional frente a desregulación

El anuncio del cierre de Fate ha reavivado una de las discusiones más profundas de la agenda política y económica. Por un lado, la empresa justifica las 920 cesantías por la complejidad del escenario actual; por el otro, el Gobierno insiste en que su política busca eliminar las rentas extraordinarias y los sobreprecios que los ciudadanos pagaron durante años bajo el amparo de políticas proteccionistas. Este choque de visiones ha generado fuertes cruces entre el oficialismo y diversos sectores sindicales y empresariales. Mientras que los representantes de los trabajadores alertan sobre el impacto de las medidas de desregulación en la industria nacional, el Presidente reafirma que no habrá retrocesos en la eliminación de distorsiones de mercado, incluso frente al cierre de íconos industriales de larga trayectoria.