El oficialismo define por estas horas la estrategia para avanzar con la reforma laboral en la Cámara de Diputados. La intención es firmar dictamen el miércoles en un plenario de las comisiones de Trabajo y de Presupuesto y Hacienda y llevar el proyecto al recinto el jueves 19 de febrero o, en su defecto, la semana siguiente.
Las negociaciones están encabezadas por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, y el jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, en coordinación con la Casa Rosada. El objetivo central es sostener el texto tal como fue aprobado en el Senado y evitar modificaciones que obliguen a devolver la iniciativa a la Cámara alta.
Sin embargo, ya aparecen señales de que el debate no será lineal.
Cambios que impulsa el PRO
El jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo, anticipó que su espacio buscará reincorporar un punto eliminado en el Senado: la posibilidad de que billeteras virtuales y bancos digitales puedan percibir el pago de salarios.
"Tu libertad de trabajo es tu libertad con tu plata. Con tu plata hacés lo que querés: es tu sueldo", sostuvo.
La postura contrasta con la línea del oficialismo, que busca evitar cualquier cambio para no dilatar la sanción definitiva.
Indemnizaciones y Fondo de Asistencia Laboral
Desde el bloque Provincias Unidas trabajan en una alternativa vinculada al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el esquema obligatorio para financiar indemnizaciones por despido.
La propuesta en análisis contempla que el fondo se integre con un 3,5% de recursos vinculados a la ANSES:
1% a cargo de grandes empresas
2,5% correspondiente a pymes
Estos puntos serán clave para consolidar el respaldo de bloques provinciales, que ya fueron determinantes en el Senado.
Cambios en el RIMI
Legisladores de provincias productoras, principalmente Córdoba y Santa Fe, preparan ajustes al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).
El esquema fija pisos de inversión de:
US$150.000 para microempresas
US$600.000 para pequeñas empresas
US$3,5 millones para medianas
El debate sobre este capítulo también forma parte de la negociación política para asegurar mayorías.
Rechazo de Unión por la Patria
Desde Unión por la Patria el rechazo es total. El diputado Sebastián Galmarini calificó el proyecto como "una muy mala ley" y cuestionó que no incluya medidas para mejorar el empleo o la actividad económica.
También criticó el FAL, al que definió como un "financiamiento de despidos", y adelantó que intentarán frenar la iniciativa o impedir que avance sin modificaciones.
El respaldo radical y el poroteo oficialista
En contraste, la Unión Cívica Radical anticipó que acompañará el texto aprobado por el Senado. Legisladores del espacio destacaron que durante el tratamiento en la Cámara alta se introdujeron cambios que protegieron a las pymes y contemplaron la situación fiscal de las provincias.
Con ese respaldo, el oficialismo confía en alcanzar una mayoría con el apoyo de bloques provinciales.
El diputado libertario Nicolás Mayoraz aseguró que el dictamen se firmará el 18 de febrero y que se cumplirán los plazos reglamentarios antes del cierre del período parlamentario. Para garantizar el tratamiento, el Poder Ejecutivo extenderá por un día las sesiones extraordinarias, previstas hasta el 28 de febrero.
Con ese margen, el Gobierno apuesta a cerrar uno de los debates centrales del verano político y avanzar en una de las reformas estructurales que forman parte de su programa económico.