El Gobierno eligió abstenerse de condenar en la OEA las violaciones de los derechos humanos en Nicaragua

Bolivia, México y cinco países más también se abstuvieron de votar. El organismo definió que el gobierno de Daniel Ortega no respeta sus compromisos bajo la Carta Democrática Interamericana.

08 Diciembre de 2021 22.13

El Gobierno argentino volvió a abstenerse de condenar las violaciones de los derechos humanos en Nicaragua, en su votación en la Organización de Estados Americanos (OEA). Lo hizo en sintonía con Bolivia y México. El organismo concluyó que el país centroamericano no respeta sus compromisos bajo la Carta Democrática Interamericana.

Además, la OEA exhortó al Gobierno del presidente Daniel Ortega a aceptar una misión de buenos oficios para “restablecer” el cumplimiento del documento regional de defensa de la institucionalidad. También lo insta a poner en libertad a todos los presos políticos. Sin embargo, esa postura no fue acompañada por la Argentina.

La resolución, aprobada durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente, fue apoyada por 25 de los 34 miembros activos del bloque regional, precisó la agencia Télam.

En total fueron ocho los países que se abstuvieron al votar, además, de la Argentina, Bolivia y México también lo hicieron Honduras; Belice; San Cristóbal y Nieves; San Vicente y las Granadinas, y Santa Lucía.

Nicaragua fue el único país que votó en contra y su representante, Michael René Campbell, denunció “otro evento intervencionista de la OEA” y una “deshonrosa, desvergonzada entrega y sumisión al imperialismo norteamericano”.

El tema Nicaragua generó varias crisis del gobierno argentino con la OEA. Apenas hace diez días atrás, el embajador argentino ante ese organismo, Carlos Raimundi rechazó aplicar cualquier sanción o medida unilateral contra Nicaragua, tras las cuestionadas elecciones presidenciales del 7 de noviembre, y aclaró que esta posición no significa “una defensa” de Ortega.

Ya en ese entonces, Raimundi anticipó que “la Argentina rechaza la idea de aplicar sanciones o medidas unilaterales que lo único que logran es exacerbar las tensiones y perjudicar los ciudadanos”.

Estoy haciendo una crítica a la conducción de la OEA que no ha actuado con imparcialidad y eso le resta legitimidad”, dijo el embajador y las fuertes críticas no fueron bien recibidas por ese organismo.

Pocos días antes, el canciller Santiago Cafiero había votado a favor del escrito del organismo continental, que consideró que los comicios presidenciales en el país centroamericano “no fueron libres, justos ni transparentes y no tienen legitimidad democrática”.

El texto aprobado este miércoles por 25 votos a favor, dice que la misión de la OEA buscará reformas electorales “de conformidad con las obligaciones de Nicaragua en el marco del derecho internacional', a fin de “celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias tempranas que sean libres, imparciales y transparentes, con observación internacional creíble”.

Sucede que la Asamblea General de la OEA desconoció la legitimidad de las elecciones del 7 de noviembre en ese país, por considerar que las instituciones democráticas fueron “seriamente socavadas” por el Gobierno de Ortega y encomendó al Consejo Permanente a realizar una “evaluación colectiva inmediata” de la situación.

El 19 de noviembre, Nicaragua anunció su retiro del organismo. Para eso denunció la Carta de la OEA, el documento fundacional del organismo firmado en 1948. Según el reglamento del organismo, cualquier país que la denuncia tiene que esperar dos años para que la retirada se haga efectiva.

Pero si Nicaragua no acepta las exigencias de este miércoles a través de una nueva resolución de la OEA, el organismo seguirá evaluando su situación e incluso puede considerar y definir su suspensión como Estado miembro.