El Gobierno endurece su discurso contra el Garrahan y advierte con despidos
Tras anunciar un aumento salarial superior al 60% para médicos residentes, funcionarios nacionales apuntaron contra supuestos "ñoquis K" y amenazaron con cesantear a quienes no cumplan sus funciones. El conflicto por los sueldos en el hospital pediátrico sigue escalando.

El Gobierno nacional intensificó su ofensiva contra sectores del Hospital Garrahan en medio del conflicto salarial con los médicos residentes. Tras anunciar un aumento del 60% en los haberes del personal en formación, el subsecretario de Prensa, Javier Lanari, lanzó duras advertencias a través de su cuenta de X: "A partir de mañana, el que no trabaje será despedido".

"El Garrahan deja de ser un refugio de ñoquis K", escribió Lanari, y añadió: "Cada peso del presupuesto será puesto al servicio de los que trabajan. Es el fin de los parásitos/zánganos sanitarios".

El mensaje llegó luego de que el propio hospital informara el aumento para los residentes, destacando el respaldo del Ejecutivo y en medio de una fuerte disputa por los recortes y controles de asistencia.

Por su parte, el ministro de Salud, Mario Lugones, también se expresó en redes sociales: "El mandato popular es muy claro: los recursos de los hospitales deben destinarse al personal de salud, no a la militancia rentada".

Lugones precisó que el aumento fue posible "gracias al ahorro generado por la eliminación de gastos superfluos, desvíos presupuestarios y la implementación del sistema biométrico de control de asistencia, que comenzó a regir este domingo".

Según el ministro, el nuevo esquema salarial elevará el ingreso de los médicos residentes a $1.300.000 a partir del 1° de julio, como parte de una política orientada al "orden, eficiencia y reconocimiento al mérito".

En tono irónico, Lugones criticó la operatividad administrativa del hospital: "A pesar de los cientos de administrativos contratados, la medida será comunicada formalmente recién el lunes porque los domingos 'no están disponibles'".

El conflicto en el Garrahan continúa escalando, y las tensiones entre el Gobierno y el personal de salud prometen nuevos capítulos en los próximos días.