La catástrofe provocada por los terremotos en Venezuela abrió un canal de diálogo diplomático que hasta hace poco parecía improbable. En medio de los daños estructurales, los derrumbes y el impacto sobre innumerables familias, el Gobierno argentino anunció que ofreció asistencia humanitaria al país caribeño y confirmó que ya mantiene contactos con las autoridades venezolanas para evaluar de qué manera colaborar ante la emergencia.
La definición fue explicitada por el canciller Pablo Quirno, que sostuvo que las conversaciones con el gobierno de Delcy Rodríguez se desarrollan por vía diplomática y que el objetivo inmediato es determinar qué necesita Venezuela para articular una respuesta de ayuda. La posición oficial quedó sintetizada en una frase que buscó marcar el tono del gesto político en medio de la tragedia: "Acá no hay ideología que nos separe".
La asistencia ofrecida por la Argentina se da en un contexto singular, atravesado por profundas diferencias con el gobierno venezolano y por la ausencia de representación diplomática argentina en ese país. Sin embargo, el desastre natural alteró esa lógica y abrió un espacio de coordinación que, según explicó Quirno, se activó por instrucción directa del presidente Javier Milei.
Quirno confirmó contactos con el gobierno de Delcy Rodríguez
En declaraciones a TN, el canciller explicó que el Gobierno trabaja en la modalidad de ayuda y que los contactos con Venezuela se producen a través de los canales diplomáticos. El funcionario lamentó que el pueblo venezolano "vive una tragedia muy importante con estos terremotos" y detalló que, por orden del Presidente, se avanzó en la coordinación con las autoridades del país caribeño para poner a disposición asistencia humanitaria.
"Coordinamos con las autoridades venezolanas para brindar la asistencia humanitaria que se necesita, por orden del presidente Javier Milei", señaló Quirno. La frase expone dos ejes de la respuesta oficial: por un lado, la voluntad de colaborar con la emergencia; por otro, la existencia de una instrucción presidencial concreta para evaluar y activar esa ayuda.
El canciller también dejó en claro que la situación humanitaria se impuso por encima de las diferencias políticas. "No hay ideología que separe, en una tragedia humanitaria", sostuvo, al explicar por qué el Gobierno decidió avanzar con contactos y ofrecimiento de asistencia pese a la distancia política que mantiene con las autoridades venezolanas.
La orden de Milei y la evaluación sobre qué ayuda brindar
Quirno señaló que mantiene contacto con el presidente Javier Milei y que el jefe de Estado le dio la instrucción de avanzar en una evaluación precisa de las necesidades del país afectado. El foco, según planteó, está puesto en identificar cuál es la mejor manera de asistir a Venezuela y en definir una ayuda que responda efectivamente al escenario abierto por los terremotos.
En ese marco, el funcionario reveló parte del intercambio que mantuvo con el Presidente. "Hablamos anoche con Milei, le transmitimos información. Me dio la instrucción que evaluemos y nos pongamos a disposición del pueblo venezolano para ver dónde podemos ayudar y ofrecernos para brindar esa asistencia", afirmó.
La formulación es relevante porque muestra que el Gobierno no se limitó a una declaración general de solidaridad, sino que puso en marcha una instancia de análisis para definir el tipo de colaboración posible. La prioridad oficial, de acuerdo con lo expresado por el canciller, es evaluar la modalidad de la ayuda, determinar qué se necesita y ofrecer esa asistencia en función de las demandas concretas de la emergencia.
Un diálogo diplomático que vuelve a activarse
Además de referirse a la asistencia humanitaria, Quirno admitió que el desastre natural forzó una reactivación de los canales diplomáticos entre ambos países. En declaraciones a Radio Mitre, explicó que la Argentina mantiene desde hace años una relación con Venezuela, pero reconoció que ahora están "reentablando conversaciones" en un nivel político que no venía produciéndose con la frecuencia necesaria.
"Dejamos todo de lado, hablamos con la cancillería de Venezuela, en un diálogo que a nivel político no se producía con la frecuencia que se debe", señaló. La frase permite dimensionar la excepcionalidad del momento: el Gobierno argentino resolvió apartar, al menos en este punto, las diferencias con Caracas para concentrarse en la emergencia y en la necesidad de coordinar una respuesta humanitaria.
El dato no es menor. La propia explicación del canciller subraya que la Argentina no tiene representación diplomática en Venezuela, lo que da una dimensión adicional a la decisión de establecer contactos y articular conversaciones con el gobierno de Delcy Rodríguez en medio de la crisis.
El comunicado de la Oficina del Presidente
La postura oficial también fue formalizada a través de un comunicado de la Oficina del Presidente, donde el Gobierno expresó su "profunda solidaridad con el pueblo venezolano" tras los fuertes terremotos que sacudieron la franja norte costera de Venezuela y que, según indicó el texto, se sintieron en buena parte del territorio venezolano.
En ese mensaje, la Casa Rosada remarcó que el desastre afectó a innumerables familias y dejó incalculables daños estructurales y derrumbes en distintas ciudades, incluyendo Caracas. El comunicado reforzó así el tono humanitario de la respuesta oficial y enmarcó la situación como una tragedia de gran magnitud, con consecuencias extendidas sobre la población y la infraestructura.
El texto también dejó asentada la disposición argentina a colaborar. "La República Argentina se encuentra atenta a la evolución de la situación y manifiesta su disposición a colaborar con la asistencia humanitaria que pudiera requerirse, en coordinación con los organismos internacionales correspondientes", expresó la Oficina del Presidente.
La ayuda humanitaria por encima de las diferencias políticas
Uno de los ejes más marcados del posicionamiento oficial fue la decisión de subrayar que la tragedia humanitaria debe quedar por encima de las diferencias entre gobiernos. Esa idea apareció tanto en las declaraciones de Quirno como en el comunicado presidencial.
La Oficina del Presidente sostuvo que "más allá de las diferencias que puedan existir entre los gobiernos, el Presidente Javier Milei extiende su mano en solidaridad al pueblo venezolano frente a una catástrofe natural que demanda una reacción de toda la comunidad internacional". La definición refuerza el mensaje que había planteado el canciller y fija la posición política con la que el Gobierno busca encuadrar su intervención: no como un cambio en su mirada sobre el gobierno venezolano, sino como una respuesta frente a una emergencia humanitaria.
En esa misma línea, el comunicado agregó que, en este contexto, los pensamientos del Gobierno están con las familias afectadas y con los equipos de rescate y protección civil que trabajan "sin descanso para garantizar la seguridad de la población".