Vandalismo

El Gobierno repudió el ataque de encapuchados al diario Clarín

El ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, fue el primer funcionario nacional en referirse al episodio: confió en que se identifique y sancione a los responsables de arrojar bombas molotov contra la fachada del edificio ubicado en el barrio de Barracas.

23 Noviembre de 2021 12.37

“Repudio el ataque al Grupo Clarín en la sede de la calle Piedras, con bombas molotov, producido el lunes por la noche, donde al menos nueve personas encapuchadas arrojaron explosivos a las oficinas. Confío que se identifiquen los autores y se los sancione”, tuiteó el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, quien se convirtió en el primer funcionario nacional en salir a condenar lo sucedido en el barrio porteño de Barracas.

Tras darse a conocer la noticia en la página web del diario, inmediatamente los periodistas que trabajan allí salieron a repudiar los hechos y luego se hicieron eco ex funcionarios, políticos opositores y legisladores.

Desde su rol como presidente de la UCR a nivel nacional, el diputado Alfredo Cornejo también pidió un pronto esclarecimiento del hecho y expresó sus solidaridad con los trabajadores de ese medio

Al igual que él, y como presidente de la Coalición Cívica ARI, el diputado Maxi Ferrari dijo que el ataque a Clarín “es sumamente preocupante” ylo condenó enérgicamente. “Los discursos de odio, intolerancia y violencia terminan concretándose en estos hechos que merecen todo nuestro repudio”, sentenció.

Por su parte, el diputado cordobés Mario Negri, presidente del Bloque UCR y del Interbloque Juntos por el Cambio, tuiteó: “El Gobierno debe pacificar a la sociedad y brindar seguridad a los ciudadanos y empresas. Es imposible olvidarse que integrantes del oficialismo vienen azuzando esta cruzada anti-medios. Mi solidaridad con @clarincom”.

El dirigente de Cambiemos Adrián Pérez, en tanto, brindó su solidaridad hacia los periodistas, “a quienes este ataque pretende intimidar”. Y recordó que “la libertad de expresión es uno de los pilares fundamentales en una República democrática y debe ser defendida siempre”.

Frente a lo ocurrido, el ex ministro de Cultura macrista, Pablo Avelluto, pidió que la violencia no quede impune. “Los argentinos ya cargamos con una larga historia de dolor y muerte para que un grupito de idiotas a sueldo pretenda volver al terrorismo. #NOALAVIOLENCIA”, tuiteó.

Otros de los ex funcionarios del gobierno anterior que salieron a brindar apoyo al Grupo Clarín tras lo sucedido fueron Hernán Lombardi, quien se desempeño hasta 2019 como Secretario de Medios, y Claudio Avruj, a cargo del área de Derechos humanos.

“Toda la solidaridad con Clarín. La libertad de expresión es un pilar básico de nuestra convivencia y de nuestra democracia”, escribió en sus redes Lombardi. Mientras que Avruj recordó los últimos hechos violentos en Argentina. “Violencia institucional en Barracas y San Clemente; Rosario bajo fuego a diario, @clarincom víctima de amedrentamiento con bombas molotov, el sur a merced de la agresión Mapuche. Graves síntomas de nuestro grave deterioro social que no son atendidos a tiempo”, alertó.

El ataque al edificio del diario Clarín ocurrió este lunes a las 23.05 y toda la secuencia quedó registrada por una cámara de seguridad.

Allí se observa que los atacantes vienen caminando por la calle Piedras y al llegar al edificio encienden y arrojan entre 9 bombas molotov contra su fachada.

Los artefactos, que impactaron sobre la vereda y la puerta del hall de ingreso al edificio de Clarín, provocaron un principio de incendio que quedó perfectamente acreditado por la filmación.

Los atacantes, tras arrojar las bombas, se dieron a la fuga por calle Ituzaingó con sentido a Perú.

Según precisó el sitio web del diario, no hubo heridos ni tampoco daños materiales. Solo quedaron en la vereda las manchas del combustible utilizado y los rastros del fuego que se extinguió sin la intervención de los bomberos, quienes llegaron al lugar a las 23.15 cuando ya todo estaba controlado.

La causa quedó en manos del Juzgado Federal N° 9, a cargo del juez Luis Rodríguez, quien caratuló lo ocurrido como intimidación pública.