El Gobierno se resiste a modificar Ganancias, pero evalúa cambios en la Reforma Laboral
Aunque el oficialismo admite revisar parte del articulado para asegurar su aprobación en el Congreso, mantiene una postura firme frente al reclamo de los mandatarios provinciales. Las negociaciones continúan en la antesala de las sesiones extraordinarias.

Con el objetivo de avanzar en la aprobación de la Reforma Laboral, una de las iniciativas centrales de la agenda del presidente Javier Milei, el Gobierno nacional comenzó a mostrar señales de flexibilidad en algunos puntos del articulado. Sin embargo, mantiene una posición firme frente a uno de los principales reclamos de los gobernadores: la modificación de la reducción del Impuesto a las Ganancias, una medida que impacta de manera directa en la recaudación de las provincias.

La discusión se da en un contexto de negociaciones intensas entre el Ejecutivo y los mandatarios provinciales, en medio de la necesidad del oficialismo de construir mayorías legislativas que le permitan sancionar una de las reformas estructurales que impulsa desde el inicio de su gestión. Según pudo saber la agencia Noticias Argentinas, el tema fue abordado en un intercambio de mesa chica realizado el jueves pasado, convocado de manera sorpresiva el miércoles por la noche, aunque sin definiciones concretas hasta el momento.

Desde el entorno del Gobierno reconocen las tensiones existentes. "Los gobernadores están en contra de la baja de impuestos. Es un delirio, pero todavía no definimos", afirmó uno de los participantes de ese encuentro, que tuvo lugar en las oficinas del Ministerio del Interior, ubicadas en la planta baja del edificio.

En ese esquema de negociación, el ministro del Interior, Diego Santilli, cumple un rol clave como interlocutor entre la Casa Rosada y los gobernadores. Su tarea consiste en receptar los reclamos de las provincias y ofrecer soluciones limitadas, con el objetivo de sumar respaldos que le permitan al oficialismo anotarse un nuevo triunfo legislativo en el Congreso.

Una función similar desempeñan la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Ambos deben articular con los legisladores aliados, muchos de los cuales también expresaron reparos sobre distintos puntos del proyecto elaborado por los ministros Luis Caputo, a cargo de Economía, y Federico Sturzenegger, responsable de la cartera de Transformación y Desregulación del Estado.

La decisión de no ceder en la reducción del Impuesto a las Ganancias para las sociedades —una medida que afecta directamente la coparticipación y la recaudación provincial— aparece como la postura mayoritaria dentro del círculo más cercano al Presidente. No obstante, esa firmeza convive con la necesidad política de alcanzar acuerdos con los gobernadores, actores clave para garantizar el tratamiento parlamentario de la iniciativa.

Mientras tanto, los interlocutores del Ejecutivo continúan "militando" el proyecto tanto en el contacto directo con los mandatarios provinciales como en reuniones con senadores, diputados y sectores involucrados. El objetivo es despejar dudas, reducir resistencias y allanar el camino hacia la sanción de la ley.

En ese marco, La Libertad Avanza impulsó una serie de actividades destinadas a explicar los alcances de la Reforma Laboral. Entre ellas, se destacó un conversatorio realizado el jueves pasado, orientado a responder inquietudes de sectores que manifestaron resquemores, como el empresariado, uno de los actores centrales del debate.

A nivel interno, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, convocó a una nueva reunión de la mesa política para el próximo miércoles, ya iniciado el período de sesiones extraordinarias que comenzará el lunes. Ese encuentro será clave, ya que se realizará en la previa del tratamiento de la ley, programado para el miércoles 11 de febrero.

Con un escenario legislativo ajustado y un fuerte reclamo de las provincias por el impacto fiscal de las medidas, el Gobierno enfrenta el desafío de equilibrar su agenda de reformas con la necesidad de sostener consensos mínimos que le permitan avanzar en el Congreso.