El Gobierno nacional prepara un nuevo intento para avanzar con la desregulación del mercado farmacéutico y volver a habilitar la venta de medicamentos a través de Internet con distribución mediante delivery. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Desregulación y Modernización del Estado que conduce Federico Sturzenegger, reabre un conflicto con las cámaras farmacéuticas y los colegios profesionales, luego de que la Justicia suspendiera en 2025 varios de los cambios que habían sido incluidos originalmente en el decreto 70.
El proyecto de ley que el oficialismo planea enviar al Congreso propone modificaciones profundas sobre el funcionamiento del sistema farmacéutico. Entre los puntos centrales aparecen la posibilidad de que personas ajenas a la profesión farmacéutica dispensen medicamentos, la habilitación del canal online para la venta y entrega de remedios mediante plataformas digitales y la flexibilización de las restricciones geográficas para instalar farmacias.
La iniciativa se apoya en un informe técnico elaborado por el Ministerio de Desregulación, al que accedió Clarín, titulado "accesibilidad geográfica y demográfica al mercado farmacéutico minorista" e "impacto de la suspensión cautelar". El documento sostiene que 4.727.162 habitantes, más del 10% de la población argentina, viven a más de cinco kilómetros de la farmacia más cercana, mientras que unas 790.000 personas deben recorrer más de 50 kilómetros para acceder a un punto de venta físico.
Las cifras que utiliza el Gobierno para justificar la reforma
El trabajo oficial toma como base datos del Registro Federal de Farmacias (REFAR), según los cuales en 2025 existían 14.913 farmacias en el país. Desde las cámaras del sector sostienen que la cifra ronda las 13.000 y que se mantiene relativamente estable debido al equilibrio entre cierres y nuevas aperturas.
Para elaborar el informe, el Ministerio realizó un proceso de georreferenciación de cada farmacia mediante coordenadas geográficas obtenidas a partir de Google Maps y otras búsquedas complementarias. Luego, esos datos fueron cruzados con los radios censales del Censo 2010, ya que, según explicaron desde la cartera, los datos del Censo 2022 aún no estaban disponibles con el mismo nivel de detalle territorial.
El relevamiento contempló 52.379 radios censales en todo el país, con un promedio de 765 habitantes cada uno. A partir de allí se midió la distancia entre cada radio censal y la farmacia más cercana utilizando líneas rectas, lo que incluso podría minimizar la distancia real de traslado.
Los resultados muestran distintos niveles de dificultad de acceso:
- 4,7 millones de personas deben recorrer al menos 5 kilómetros entre ida y vuelta para llegar a una farmacia.
- 3 millones están al doble de esa distancia o más.
- 2,1 millones deben recorrer al menos 25 kilómetros.
- 790.038 habitantes tienen trayectos de 50 kilómetros o más.
- 205.706 personas necesitan recorrer más de 100 kilómetros para acceder a medicamentos.
Desde el oficialismo sostienen que este escenario consolida un acceso restringido que afecta especialmente a las poblaciones más vulnerables.
El impacto social y el debate sobre la venta online
El segundo eje del informe apunta al impacto social de la prohibición de la venta digital y el delivery de medicamentos de venta libre. El Gobierno considera que las restricciones actuales perjudican a personas que enfrentan dificultades de movilidad o viven en zonas alejadas.
Para sostener esta posición, el documento incorpora datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. Allí se destaca que en Argentina:
- 2,4 millones de personas viven solas.
- 650.000 son mayores de 70 años.
- 2 millones de hogares tienen jefatura femenina con al menos un menor de 18 años a cargo.
El informe plantea que para una madre soltera o un jubilado que vive solo, recorrer largas distancias hacia una farmacia no representa únicamente un problema económico vinculado al combustible o el transporte, sino también una dificultad física y de cuidado cotidiano.
Sin embargo, el debate excede la cuestión geográfica y se conecta con el rol sanitario del farmacéutico. Actualmente, la normativa argentina define a estos profesionales como los únicos autorizados para dispensar medicamentos a la población.
La desigual distribución de farmacias en el país
Otro de los argumentos oficiales se relaciona con la distribución territorial desigual de las farmacias. Según el informe, Argentina tiene un promedio de aproximadamente 34 farmacias cada 100.000 habitantes, equivalente a una farmacia cada 3.000 personas.
Pero el Gobierno sostiene que esa media esconde una fuerte disparidad entre provincias. Como ejemplo menciona los casos de La Pampa y Mendoza. La primera registra 75 farmacias cada 100.000 habitantes, mientras que Mendoza apenas alcanza 8,6 farmacias por cada 100.000 personas. El contraste responde, según explicaron autoridades provinciales consultadas por Clarín, a las diferencias regulatorias sobre la proximidad permitida entre establecimientos.
Desde el Ministerio de Desregulación sostienen que los marcos regulatorios actuales imponen estructuras rígidas de propiedad, exclusividad profesional y cadenas obligatorias de intermediación que elevan los costos y limitan la expansión territorial.
Las propuestas que prepara el Ejecutivo
El proyecto oficial contempla tres transformaciones principales para el sector farmacéutico. La primera apunta a habilitar estructuras jurídicas corporativas, como sociedades anónimas, con el argumento de facilitar inversiones y generar economías de escala.
La segunda busca permitir que las droguerías puedan dispensar medicamentos directamente al público o integrar verticalmente farmacias, eliminando intermediaciones y mejorando la logística.
La tercera iniciativa propone flexibilizar la dirección técnica de las farmacias. Actualmente, cada establecimiento debe contar con un farmacéutico matriculado como responsable exclusivo. El Gobierno pretende que un mismo profesional pueda asumir la dirección técnica de más de un local, lo que reduciría costos laborales y permitiría una utilización más eficiente del recurso humano especializado.
Las advertencias del sector farmacéutico
Desde distintos sectores vinculados a la salud y a la actividad farmacéutica surgieron cuestionamientos a las propuestas oficiales. Autoridades del Ministerio de Salud mendocino señalaron que aumentar la cantidad de farmacias o flexibilizar los puntos de expendio "no va a mejorar el valor del medicamento" y podría derivar en una mayor medicalización de la población. En ese sentido, advirtieron sobre situaciones de compra impulsiva de analgésicos y otros remedios de venta libre.
No obstante, desde esa provincia mostraron una postura más flexible respecto de la venta online, siempre que la trazabilidad, el almacenamiento y el control permanezcan bajo supervisión de farmacias habilitadas.
Por su parte, Alejandra Gómez, directora de la Confederación Farmacéutica Argentina y del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, sostuvo que incluso los medicamentos de venta libre pueden provocar interacciones, efectos adversos y problemas de automedicación.
Gómez remarcó que el farmacéutico es el profesional capacitado para garantizar el uso seguro y racional de los medicamentos y enfatizó que "que un medicamento sea de venta libre no significa que es inocuo".
También advirtió que "el medicamento no es un producto más de consumo" y planteó que cualquier modalidad de delivery o venta a distancia debe realizarse exclusivamente a través de farmacias habilitadas y con intervención efectiva de farmacéuticos matriculados.
El debate vuelve así a instalar una discusión de fondo sobre el acceso a los medicamentos, el rol sanitario de las farmacias y los límites de la desregulación en un sistema atravesado por desigualdades territoriales, dificultades económicas y tensiones entre eficiencia comercial y control sanitario.