El presupuesto proyectado para 2026 destinado al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) será el segundo más bajo de los últimos diez años en términos reales, de acuerdo con datos de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), que realiza un monitoreo anual de partidas ambientales.
Desde la organización señalaron que, si bien el año pasado la asignación había registrado un aumento en comparación con 2024, para 2026 se verifica una disminución real de $74.145 millones, contemplando el impacto de la inflación.
El SNMF depende desde hace un año del Ministerio de Seguridad Nacional y tiene a su cargo la coordinación de recursos para el combate de incendios forestales. Además, integra el Sistema Federal de Manejo del Fuego junto con la Administración de Parques Nacionales, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de organizar medidas de prevención, alerta temprana, combate de incendios y generación de información para la toma de decisiones.
"Está dentro de los presupuestos más bajos de los últimos diez años", afirmó a TN el economista de FARN, Matías Cena Trebucq, quien aclaró que el análisis se realiza en términos reales.
Reacción antes que prevención
Desde FARN advirtieron que, más allá del monto asignado, resulta clave el destino de los fondos. En ese sentido, plantearon la necesidad de abandonar un enfoque predominantemente reactivo para fortalecer políticas preventivas, en un contexto marcado por incendios recurrentes en la Patagonia, el Delta del Paraná y Corrientes.
"Mayor inversión no quiere decir menor daño, pero usar los fondos de manera reactiva es hacerlo cuando los incendios ya están consumados", señaló Cena Trebucq.
Hace un año, el SNMF pasó de la órbita de Ambiente al Ministerio de Seguridad Nacional, bajo la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada. Según FARN, este cambio institucional prioriza la respuesta ante la emergencia por sobre la prevención ambiental.
Entre los puntos señalados por la fundación figura la reducción en la cantidad de informes de alerta temprana y evaluación de peligro de incendios, herramientas clave para la prevención. El proyecto de presupuesto 2026 prevé 1.850 reportes, frente a los 2.310 contemplados para 2025.
Además, Cena Trebucq destacó la disolución del Fondo Nacional de Manejo del Fuego (FNMF), que se financiaba con aportes provenientes de las primas de seguros —excepto los de vida—. Según explicó, esos recursos continúan recaudándose, pero ya no cuentan con un destino específico para el manejo del fuego.
Políticas preventivas
Desde FARN enumeraron líneas de acción orientadas a fortalecer la prevención. Entre ellas, mencionaron la necesidad de avanzar con planes de restauración ecológica antes de que ocurran los incendios y en zonas que aún no fueron afectadas, así como la erradicación de especies exóticas invasoras como el pino en la Patagonia.
También señalaron la importancia de mantener la limpieza de caminos y senderos para facilitar el acceso de brigadistas y evitar la acumulación de material combustible. Para ello, remarcaron que se requiere equipamiento, herramientas y personal suficiente.
Otra herramienta mencionada son los faros de conservación, torres equipadas con cámaras de 360 grados que permiten detectar columnas de humo o calor y emitir alertas tempranas desde zonas alejadas.
Asimismo, subrayaron la necesidad de fortalecer la educación ambiental en comunidades ubicadas en zonas de interfase —viviendas cercanas a montes o bosques— y de incrementar la cantidad de brigadistas con mejores salarios y contratos laborales estables.
"La mejor inversión es usar el dinero antes de que se den los incendios", concluyó Cena Trebucq.