En el Senado debatirán hoy los cambios al Banco Central y el régimen de Zonas Frías
La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central incorpora restricciones al financiamiento del Estado y modifica el mecanismo de designación y remoción de directores. En Zonas Frías, el beneficio automático quedaría limitado a Patagonia, Malargüe y la Puna, mientras que otras regiones deberán acreditar condiciones de vulnerabilidad.

El Senado de la Nación fue convocado para este jueves a las 12 con un temario que tendrá como ejes centrales la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios al régimen de Zonas Frías. El oficialismo alcanzó un acuerdo con bloques dialoguistas y, en función de ese entendimiento, modificó algunos aspectos del texto que había recibido media sanción en la Cámara de Diputados.

Todo indica que La Libertad Avanza cuenta con los votos necesarios para avanzar con las dos iniciativas. Si ambas propuestas son aprobadas por la Cámara alta, quedarán convertidas en ley. El temario fue definido durante una reunión de Labor Parlamentaria, de la que participaron representantes de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y bloques provinciales. Aunque la sesión comenzará formalmente a las 12, se estima que el tratamiento de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central comenzará alrededor de las 14.

Antes de ese debate, el bloque justicialista tiene previsto plantear distintas cuestiones de privilegio.

El oficialismo, presidido en el Senado por Patricia Bullrich, aceptó introducir modificaciones al proyecto aprobado por Diputados, principalmente en el mecanismo previsto para la designación y remoción de las autoridades del Banco Central.

Qué cambia en el Banco Central

La reforma de la Carta Orgánica de la autoridad monetaria contempla una serie de modificaciones destinadas a redefinir sus funciones y limitar determinadas herramientas de financiamiento.

Uno de los cambios centrales establece que la misión fundamental del Banco Central volverá a ser la preservación del valor de la moneda. A la vez, el proyecto plantea una prohibición al financiamiento del Estado por parte del Banco Central, que alcanzará al Tesoro Nacional, a los gobiernos provinciales y a los municipios. También se impedirá que la entidad compre títulos públicos del Estado nacional en el mercado primario.

La iniciativa contempla además modificaciones vinculadas con la utilización de determinadas herramientas de política monetaria y crediticia. El proyecto propone eliminar funciones relacionadas con el direccionamiento del crédito y las políticas crediticias diferenciadas, bajo el argumento de que esas herramientas exceden las funciones centrales que debe cumplir una autoridad monetaria.

Desde el Gobierno sostienen que uno de los objetivos principales de la reforma consiste en restringir el uso de la emisión monetaria como mecanismo para financiar el déficit fiscal. Otro punto incluido en la propuesta es la restricción al pago de dividendos provenientes de los resultados derivados de la prestación del servicio de liquidez.

El cambio clave sobre los directores del Banco Central

Uno de los aspectos que mayor discusión generó durante la negociación fue el mecanismo para designar y remover a los directores del Banco Central. El texto que había sido aprobado por la Cámara de Diputados establecía que las designaciones debían contar con el respaldo de ambas cámaras del Congreso. Sin embargo, el acuerdo alcanzado en el Senado modificó ese esquema y mantendrá exclusivamente en la Cámara alta la atribución para designar o remover a los directores.

Los senadores de La Libertad Avanza y los bloques aliados acordaron que los directores deberán ser designados mediante mayoría absoluta y que también podrán ser removidos utilizando esa misma mayoría.

En términos concretos, se requerirán 37 votos, en lugar de los dos tercios que contemplaba el proyecto aprobado previamente por Diputados. El esquema representa uno de los cambios centrales introducidos durante las negociaciones para garantizar el avance de la reforma.

Actualmente, la Carta Orgánica establece un mecanismo diferente. Un director puede ser removido mediante un decreto del Poder Ejecutivo, por razones de mala conducta o incumplimiento de los deberes del cargo, previo dictamen de una comisión especial del Congreso.

Zonas Frías: el otro gran foco de conflicto

El segundo proyecto que concentrará la atención de los senadores es el referido al régimen de Zonas Frías. En este caso, las diferencias atraviesan especialmente a representantes de distintas regiones del país.

La propuesta establece que el beneficio automático volverá a concentrarse en las áreas originales del programa: la Patagonia, Malargüe, en Mendoza, y la Puna. En esas regiones se mantendrían los subsidios destinados al consumo residencial de gas natural y gas propano por redes.

El cambio impactará especialmente sobre las zonas que habían sido incorporadas al régimen durante 2021. En esos territorios, el descuento dejaría de aplicarse por un criterio estrictamente geográfico y pasaría a depender de la situación económica de cada hogar.

La ampliación de 2021 había incorporado a más de un millón de usuarios de 90 localidades correspondientes a las provincias de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y San Luis. El nuevo proyecto plantea revertir esa extensión general y establecer un esquema focalizado en función de los ingresos.

Quiénes conservarían el beneficio

La nueva normativa establece que el subsidio se mantendrá para los usuarios de Patagonia, Malargüe y la Puna. Además, conservarán el beneficio determinados grupos considerados dentro de situaciones específicas de vulnerabilidad. Entre ellos se encuentran:

  • Hogares inscriptos en el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP).
  • Veteranos de Malvinas.
  • Hogares con familiares que cuenten con Certificado Único de Discapacidad (CUD).

En cambio, perderían el beneficio automático las localidades incorporadas al régimen en 2021 correspondientes a Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y San Luis. Para quienes queden excluidos, el proyecto contempla la posibilidad de acceder a una reducción tarifaria si acreditan ingresos de hasta tres canastas básicas correspondientes a un hogar tipo 2.

El monto informado actualmente ronda los $4,8 millones, mientras que en otra referencia incluida en la propuesta se establece que el límite de tres canastas básicas totales para un hogar 2 equivale a $4,4 millones, tomando como referencia una familia de cuatro integrantes, compuesta por dos adultos y dos menores, según los parámetros del INDEC.

El descuento ya no se aplicaría sobre toda la factura

Otro de los cambios que genera cuestionamientos está relacionado con la forma en que se calculará el beneficio. La propuesta establece que el descuento se aplicará sobre el precio del gas y no sobre el monto total de la factura.

Este punto también recibió críticas de legisladores opositores, que cuestionan las modificaciones previstas en el régimen. El debate sobre Zonas Frías, además, está atravesado por las diferencias entre las provincias que actualmente reciben el beneficio y aquellas que reclaman otras herramientas de asistencia energética.

El reclamo de las provincias del norte

Las provincias del norte cuentan con el compromiso del Gobierno de establecer un subsidio sobre las tarifas eléctricas durante los meses de verano, como parte del entendimiento alcanzado para acompañar el proyecto.

Según lo informado, esa modificación permitiría reducir el costo de los subsidios en aproximadamente 272 millones de pesos. Sin embargo, el proyecto mantiene un importante nivel de rechazo entre distintos representantes provinciales.

La iniciativa es cuestionada por los senadores radicales Rodolfo Suárez y Mariana Juri, de Mendoza; Maximiliano Abad, de Buenos Aires; y Daniel Kroneberger, de La Pampa, además de la mayoría del bloque del PJ. De esta manera, la discusión por Zonas Frías no se limita al esquema tarifario, sino que también expone diferencias entre las regiones que actualmente reciben el beneficio y aquellas que buscan una compensación mediante otros mecanismos.