Escándalo en Tucumán: difundieron fotos de Jaldo en una playa paradisíaca y tuvo que cortar las vacaciones
El gobernador regresó antes de lo previsto luego de las inundaciones que afectaron a la provincia y de la difusión de fotos de su descanso familiar. Defendió su licencia sin goce de haberes, denunció "carancheo político" y cruzó a La Libertad Avanza por cuestionamientos a la gestión de obras hídricas.

El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, se vio obligado a interrumpir anticipadamente sus vacaciones y retomar la actividad oficial en medio de una creciente controversia política, tras las inundaciones provocadas por un fuerte temporal en la provincia y la difusión en redes sociales de imágenes suyas en una playa paradisíaca, que desataron críticas desde la oposición.

El mandatario peronista había solicitado licencia por razones particulares sin goce de haberes desde el 8 de enero, con regreso previsto para este jueves. Sin embargo, decidió reintegrarse un día antes y encabezó este miércoles una conferencia de prensa para responder a los cuestionamientos, defender su accionar y marcar límites frente a lo que consideró una utilización política de su situación personal.

"He solicitado licencia por razones particulares, sin goce de haberes. No le ha costado un solo centavo al gobierno de la provincia. Es una decisión privada que tomamos con mi familia y nadie más puede opinar", afirmó Jaldo, quien evitó precisar el destino elegido para descansar junto a su esposa, hijas y nietos. Con tono irónico, agregó: "Soy guapo, me he reintegrado un día antes".

 

En su reaparición pública, el gobernador estuvo acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo y miembros de su gabinete. Allí apuntó contra sectores de la oposición a los que acusó de intentar "sacar ventaja de una situación personal" y de practicar lo que definió como "carancheo político", especialmente tras la circulación de fotografías que, según reconocieron fuentes oficiales, "son actuales".

Consultado sobre la difusión de las imágenes, Jaldo se mostró visiblemente molesto. "Eso es carancheo político. Tratar de sacar ventaja de una situación personal o familiar. Me molesta que se metan con mi familia", expresó. Desde su entorno evitaron confirmar si el descanso se realizó en el exterior, al remarcar que se trató de "una elección privada".

La ausencia del mandatario coincidió además con el crimen de Érika Antonella Álvarez, un caso que generó fuerte conmoción social en Tucumán. En ese marco, Jaldo pidió no politizar situaciones sensibles: "Hay víctimas de por medio, familias que sufren, y no vamos a permitir que estos temas se utilicen con fines políticos".

A lo largo de sus declaraciones, el gobernador buscó respaldarse en el funcionamiento institucional de la provincia. "La Constitución es clara: cuando el gobernador no está, asume el vice. Agradezco a Miguel Acevedo y a todo el equipo por haber estado al frente", sostuvo. Además, reivindicó su derecho a tomarse un descanso tras "romperse el alma trabajando todo el año".

Con un tono desafiante, Jaldo aseguró que no permitirá que lo "desgasten políticamente" y recordó el respaldo electoral obtenido por el oficialismo provincial. "Este gobernador es quebrachito, es duro. No se equivoquen: el 27, el quebrachito los va a volver a atender", lanzó, en alusión a las elecciones de 2027.

Las críticas más duras llegaron desde La Libertad Avanza, cuyo espacio provincial exigió explicaciones sobre el uso de los fondos del plan Pre Lluvia, destinado a obras de prevención ante inundaciones. En un comunicado difundido en X, el sector que conduce Lisandro Catalán denunció la "ineficiencia del Estado provincial" y reclamó responsabilidades.

Ante esos cuestionamientos, Jaldo expresó su malestar con la Casa Rosada, aunque llamó a la cooperación institucional. "El que quiera venir a ayudar a Tucumán, lo esperamos con los brazos abiertos, pero con respuestas concretas para la gente", señaló, y pidió dejar de lado "egoísmos políticos" en momentos de crisis.

Más tarde, Catalán respondió con un extenso texto en el que defendió su rol opositor y reclamó una reducción del "gasto político", además de exigir la eliminación de los acoples electorales. "No hacemos politiquería pensando en 2027", afirmó.

El episodio se da en un contexto de relación ambigua entre Tucumán y el Gobierno nacional. La provincia es considerada un aliado clave en el Congreso, aunque mantiene diferencias en temas sensibles. Jaldo, por su parte, aseguró que aún no definió su posición sobre la reforma laboral impulsada por Javier Milei y anticipó que exigirá "reciprocidad" en el vínculo con la Nación.