Estallido en la Fiesta del Mate: el insulto a Milei que expuso la crisis
Un mensaje contra el Presidente fue leído en vivo durante la celebración en Paraná, desatando una ovación que refleja el drama de los productores ante la caída de precios y la desregulación del sector.

Lo que debía ser una jornada de celebración cultural y tradición en la Fiesta Nacional del Mate, celebrada en la ciudad de Paraná, se transformó abruptamente en una postal política que refleja la temperatura social de las economías regionales. El evento, que congrega a miles de asistentes, fue testigo de un episodio de fuerte contenido crítico hacia la gestión del presidente Javier Milei, cuando un mensaje surgido desde la platea logró romper la barrera del escenario y amplificarse masivamente a través de la transmisión oficial y las redes sociales.

El episodio cobró vida durante un momento de interacción entre la conductora del evento y el público. Al detectar un cartel portado por un espectador, la animadora se detuvo, evidenciando una duda que duró apenas unos segundos. Tras preguntar abiertamente si no sufriría algún tipo de censura, decidió finalmente dar voz a la pancarta. Al advertir la crudeza del contenido, intentó suavizar el impacto con una frase que denotaba la sorpresa del momento: "Mirá las cosas que me hacen decir. Se nos descontroló todo".

Acto seguido, procedió a leer el texto de forma literal: "Milei, la con... de tu madre". La reacción del público —ovación incluida— terminó de convertir el momento en una postal política inesperada dentro de una fiesta popular. Este hecho no fue un exabrupto aislado, sino la manifestación de una crisis estructural que afecta al corazón de la producción yerbatera y que ha encontrado en la desregulación un punto de inflexión crítico.

Desregulación e impacto en el precio: las cifras de la caída

El trasfondo de este malestar reside en la eliminación de herramientas regulatorias clave. Sin el denominado "precio sostén", el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) perdió la potestad histórica que servía de referencia para proteger a miles de pequeños productores frente al poder de fuego de los grandes molinos y secaderos. La postura oficial, impulsada por el Ministerio de Desregulación, sostiene que el INYM operaba como una forma de "cartelización estatal" y busca reconvertirlo en un ente de certificación de calidad.

Sin embargo, en el sector productivo advierten que la medida cambió drásticamente la relación de fuerzas. Los datos técnicos del impacto inmediato son alarmantes:

  • Retroceso de ingresos: Según Roberto Buser (director del RENATRE y representante de CONINAGRO), en apenas tres o cuatro meses desde la entrada en vigencia del DNU, los productores pasaron a cobrar alrededor de un 30% menos por la misma producción.
  • Caída sostenida: El informe describe que, al mirar el mediano plazo, hoy los productores reciben menos del 50% de lo que cobraban por igual volumen de hoja de yerba mate.
  • Desigualdad en la renta: El problema no se trasladó al consumidor, sino a la distribución interna de la renta, obligando a los colonos a aceptar los valores impuestos por los grandes compradores.

La crisis yerbatera se explica en gran medida por la asimetría del mercado. Cerca del 80% de la comercialización está en manos de solo cinco empresas. La eliminación del precio de referencia dejó a los pequeños colonos sin capacidad de negociación frente a estos compradores concentrados.

Esta situación impactó de lleno en el empleo rural. Con costos laborales que representan cerca del 67% de la actividad, muchos productores se vieron forzados a reducir la contratación o recurrir a esquemas informales, debilitando la registración y la cobertura social de los trabajadores. Dirigentes del sector recuerdan que este escenario replica procesos de los años 90, cuando la desregulación provocó sobreoferta, caída de precios y concentración económica; precisamente el ciclo que el INYM, creado en 2002, debía evitar.

El panorama a futuro se ensombrece ante la falta de controles. El propio instituto detectó más de 30 mil hectáreas nuevas de plantaciones aún no productivas. Sin una regulación de expansión, su ingreso simultáneo al mercado podría profundizar la baja de precios en origen.

Jonás Peterson, de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, alertó que la normativa vigente "elimina por completo el capítulo de fijación de precios" y prohíbe establecer calendarios de cosecha para evitar la sobreproducción. Según el dirigente, la imposibilidad de regular estos aspectos técnicos y comerciales "a la larga nos va a ocasionar un daño enorme", sentenciando un futuro de incertidumbre para la principal economía regional del noreste argentino.