Hantavirus en crucero: Tierra del Fuego descarta vínculo con el brote que dejó tres muertos
La provincia aseguró que no existen casos ni evidencia epidemiológica que la conecte con la situación detectada en un barco que partió de Ushuaia. La OMS confirmó seis personas afectadas y tres fallecimientos.

El Gobierno de Tierra del Fuego se despegó del brote de hantavirus registrado en un crucero que zarpó desde Ushuaia con destino a Cabo Verde, tras la muerte de tres pasajeros durante la travesía. Las autoridades provinciales aseguraron que no hay evidencia epidemiológica que vincule a la provincia con los contagios.

A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Salud fueguino remarcó que "no se registran casos confirmados de hantavirosis en Tierra del Fuego desde que existen registros epidemiológicos". También precisó que las zonas endémicas de la enfermedad en el sur del país se concentran principalmente en áreas cordilleranas de Neuquén, Río Negro y Chubut.

Desde la cartera sanitaria aclararon además que no recibieron información oficial del Ministerio de Salud de la Nación sobre lo ocurrido a bordo del barco y señalaron que continúan a la espera de datos de autoridades nacionales e internacionales.

Según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), seis personas resultaron afectadas por el virus: un caso confirmado por laboratorio y otros cinco bajo sospecha. Tres pasajeros murieron, uno permanece internado en terapia intensiva en Sudáfrica y dos continúan a bordo del crucero a la espera de evacuación médica.

El primer fallecido fue un pasajero de 70 años que desarrolló síntomas durante el viaje. Su esposa, de 69 años, también enfermó y murió tras ser trasladada a Johannesburgo. Ambas víctimas serían oriundas de Países Bajos. La tercera muerte se produjo aún en el barco. Además, un ciudadano británico de 69 años permanece en cuidados intensivos, mientras se evalúa el traslado de otros dos pacientes a Cabo Verde.

Qué es el hantavirus
El hantavirus es una enfermedad grave transmitida principalmente por roedores, especialmente a través del contacto con su orina, heces o saliva. En la Argentina, el principal reservorio es el ratón colilargo.

Los síntomas iniciales pueden confundirse con una gripe: fiebre alta, dolores musculares, cefalea, náuseas y malestar general. En etapas avanzadas puede evolucionar hacia un síndrome cardiopulmonar con compromiso respiratorio severo.

En el país rige una alerta sanitaria por el aumento de casos en distintas regiones, por lo que las autoridades recomiendan reforzar las medidas de prevención en zonas donde circula el virus.