Irán contra la Argentina por declarar terrorista a la Fuerza Quds: "Habrá respuesta"
El gobierno iraní cuestionó la legalidad internacional de la medida adoptada por la administración de Javier Milei y anticipó posibles represalias. Estados Unidos e Israel respaldaron con firmeza la decisión argentina, que vincula a la Fuerza Quds con los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA.

La tensión diplomática entre Argentina e Irán sumó este fin de semana un nuevo capítulo, luego de que el gobierno iraní rechazara de manera categórica la decisión de la administración de Javier Milei de declarar a la Fuerza Quds, brazo externo de la Guardia Revolucionaria Islámica, como organización terrorista. Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Baghaei, calificó la medida como "inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional" y "peligrosa desde el punto de vista político", al tiempo que advirtió que la resolución "sin duda recibirá una respuesta adecuada por parte de Irán".

Las declaraciones fueron realizadas durante una conferencia de prensa, en la que Baghaei cuestionó con dureza la postura adoptada por la Casa Rosada. "Etiquetar como terrorista a una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país es inaceptable", sostuvo el vocero, en una clara señal de malestar por una decisión que impacta directamente en las relaciones bilaterales y se inscribe en un escenario regional e internacional de creciente tensión en Medio Oriente.

La decisión argentina fue difundida oficialmente el sábado a través de un comunicado de la Oficina del Presidente. En el texto, el Gobierno Nacional informó que declaró a la Fuerza Quds y a trece individuos vinculados a esa estructura militar iraní como organización terrorista, incorporándolos al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).

Según el comunicado oficial, la medida se fundamenta en la responsabilidad que Argentina atribuye a la Fuerza Quds por los atentados perpetrados contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, en 1992, y contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en 1994. Ambos ataques, que provocaron decenas de víctimas fatales y continúan sin resolución judicial definitiva, fueron atribuidos en el texto a Irán y al grupo libanés Hezbollah.

A partir de esta resolución, la Fuerza Quds quedó sujeta a sanciones financieras y restricciones operativas destinadas a limitar su capacidad de acción y a proteger al sistema financiero argentino. El Gobierno sostuvo que estas medidas se inscriben dentro de los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de lucha contra el terrorismo y su financiamiento.

La decisión fue adoptada de manera coordinada entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado, y fue impulsada directamente por el presidente Javier G. Milei. En ese sentido, el comunicado remarcó que los integrantes de la Fuerza Quds y sus aliados quedarán alcanzados por las disposiciones previstas en el régimen vigente.

El texto oficial también hizo una mención específica a Ahmad Vahidi, quien se desempeñó como comandante de la Fuerza Quds entre 1989 y 1998. Según el Gobierno argentino, Vahidi está implicado en el atentado contra la AMIA y pesa sobre él una alerta roja de Interpol. Además, se señaló que el régimen iraní no solo no colaboró con su juzgamiento, sino que lo ascendió a comandante adjunto de la Guardia Revolucionaria Islámica. Vahidi ya se encuentra incluido en el RePET.

En el cierre del comunicado, la Oficina del Presidente afirmó que Milei "mantiene un compromiso inquebrantable de reconocer a los terroristas por lo que son", y enumeró otras decisiones recientes en esa misma línea, como la designación de Hamás, el Cártel de los Soles y distintos capítulos de la Hermandad Musulmana como organizaciones terroristas.

La Fuerza Quds funciona como el brazo operativo externo de la Guardia Revolucionaria iraní, una unidad de élite creada tras la Revolución Islámica de 1979. Además de sus funciones militares, la Guardia Revolucionaria controla un vasto entramado económico y tiene como misión central la defensa del sistema político de la República Islámica. En el plano internacional, Estados Unidos designó a la Fuerza Quds como organización terrorista en 2007 y, años más tarde, durante la presidencia de Donald Trump, incluyó a toda la Guardia Revolucionaria en la lista negra.

 

Agentes de las Fuerzas Quds junto a Nicolás Maduro en una imagen de 2024

Fuerte respaldo internacional a la medida argentina

La decisión del gobierno de Javier Milei recibió un fuerte respaldo internacional, especialmente por parte de Estados Unidos e Israel. El Departamento de Estado norteamericano celebró públicamente la medida y destacó el rol de la Fuerza Quds en la promoción de la violencia en Medio Oriente y otras regiones.

"Estados Unidos celebra la decisión de Argentina, bajo el liderazgo del presidente Javier Milei, de designar a la Fuerza Quds como organización terrorista", señaló el organismo en un comunicado difundido en la red social X, donde subrayó que la resolución refuerza el esfuerzo global para combatir el terrorismo respaldado por Irán.

En la misma línea, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa'ar, calificó la decisión como "un paso significativo que fortalece el frente internacional contra el terrorismo iraní" y honra la memoria de las víctimas de los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA. Además, instó a otros países a seguir el ejemplo de Argentina y avanzar en la misma dirección.