El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, participó en Rosario de las Rondas RIGI, un encuentro orientado a fortalecer los vínculos entre inversores y proveedores nacionales, con el objetivo de ampliar las oportunidades de participación de las empresas argentinas en los proyectos mineros. Durante su intervención en el panel denominado "La minería como vector de desarrollo regional", el mandatario planteó la importancia de que las inversiones del sector se traduzcan en resultados concretos para las economías provinciales, especialmente en materia de empleo, infraestructura y crecimiento de las empresas locales.
La actividad se desarrolló en la Estación Fluvial de Rosario y reunió a autoridades nacionales, gobernadores, compañías mineras, cámaras empresariales y representantes de la industria. En ese ámbito, Jalil compartió el panel con sus pares de Jujuy, Mendoza, Salta, San Juan, Santa Cruz y Santa Fe, además del secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero.
La participación del mandatario catamarqueño estuvo centrada en la necesidad de consolidar una estrategia que permita vincular el potencial minero de las provincias con las capacidades productivas e industriales de las distintas regiones del país. El planteo puso el acento en la importancia de que los proyectos de inversión no se limiten a su ejecución económica, sino que también generen oportunidades para las comunidades y fortalezcan las cadenas de valor nacionales.
"Para Catamarca, el desarrollo minero tiene que medirse en oportunidades concretas: más empleo, más empresas locales trabajando y más infraestructura que mejore la vida de las comunidades. La inversión es el punto de partida; nuestro objetivo es que sus beneficios lleguen al territorio", expresó Jalil.
Jalil destacó la utilidad federal del RIGI
Uno de los ejes centrales de la intervención del gobernador fue la importancia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para las provincias argentinas. En ese sentido, Jalil sostuvo que el instrumento tiene utilidad para el conjunto del país, al considerar que contribuye a generar inversiones y divisas y puede beneficiar a distintas economías regionales.
"Es útil para todas las provincias porque genera inversiones y divisas en forma federal y descomprime a las provincias que tienen retenciones en su producción", afirmó el mandatario.
La definición estuvo acompañada por un planteo sobre la necesidad de fortalecer la coordinación entre las administraciones provinciales, el Gobierno nacional y el sector privado. Para Jalil, la posibilidad de ampliar los beneficios de las inversiones mineras requiere generar condiciones que permitan incorporar a más proveedores argentinos a los proyectos impulsados bajo el régimen.
En esa línea, el gobernador remarcó que la minería puede funcionar como un vínculo entre los recursos y las potencialidades de las provincias y la capacidad industrial instalada en el país. La articulación entre ambos sectores permitiría ampliar las posibilidades de participación empresarial, incorporar tecnología y mejorar las condiciones para competir en mercados que requieren mayor escala productiva.
"La minería puede conectar el potencial de nuestras provincias con la capacidad industrial de todo el país. Necesitamos que las empresas catamarqueñas crezcan y que puedan asociarse con proveedores de otras regiones para incorporar tecnología, ganar escala y competir. Esa integración es una forma concreta de construir federalismo", sostuvo.
Capacitación, financiamiento y previsibilidad
Otro de los puntos destacados por Jalil fue la necesidad de acompañar el desarrollo de los proveedores mineros mediante políticas y herramientas que les permitan responder a las exigencias de las grandes operadoras. El mandatario señaló que la competitividad de las pequeñas y medianas empresas no depende únicamente de sus capacidades individuales, sino también de las condiciones que encuentran para invertir, capacitarse y planificar su actividad.
En ese contexto, identificó tres aspectos fundamentales para fortalecer la participación de las empresas locales: la capacitación de los trabajadores, el acceso al financiamiento y la previsibilidad respecto de la demanda de bienes y servicios.
El gobernador advirtió que las pymes necesitan contar con condiciones que les permitan certificar sus procesos, financiar la adquisición de equipamiento y preparar a sus equipos de trabajo para responder a los requerimientos de los proyectos mineros.
"No alcanza con pedirles a nuestras pymes que sean competitivas. Tenemos que acompañarlas para que puedan certificarse, financiar equipamiento y preparar a sus trabajadores. Y necesitamos que las compañías compartan sus necesidades con anticipación, para que más empresas locales puedan participar", afirmó.
El planteo también destacó la importancia de que las compañías mineras comuniquen oportunamente sus necesidades de contratación y abastecimiento. Según la perspectiva expuesta por Jalil, disponer de esa información con anticipación permitiría que un mayor número de empresas locales planifique sus inversiones, desarrolle capacidades específicas y se prepare para ofrecer bienes y servicios a las operadoras.
De esta manera, el desarrollo de proveedores fue presentado como una parte necesaria de la estrategia para ampliar el impacto de las inversiones. La articulación entre empresas mineras, pymes y proveedores de otras regiones aparece, en ese marco, como una herramienta para incorporar tecnología, aumentar la escala productiva y fortalecer la integración industrial.
Cuidado ambiental, controles públicos y diálogo
Durante su intervención, Jalil también hizo referencia a las condiciones que, según expresó, deben acompañar el crecimiento de la actividad minera. El gobernador remarcó que la previsibilidad requerida para impulsar inversiones debe sostenerse junto con el cuidado ambiental, la existencia de controles públicos y el diálogo con las comunidades.
El planteo vinculó la necesidad de generar condiciones favorables para las inversiones con la responsabilidad de garantizar reglas claras y mecanismos de control. De acuerdo con su exposición, el desarrollo del sector debe producir resultados que puedan ser reconocidos por la sociedad y contribuir a generar confianza en las comunidades donde se llevan adelante los proyectos.
"La previsibilidad para invertir debe ir acompañada de reglas claras, controles y responsabilidad ambiental. El desarrollo tiene que generar confianza y resultados que la sociedad pueda ver", señaló.
La posición del mandatario incorporó así la dimensión ambiental y social a la agenda de desarrollo minero. Junto con la generación de empleo, el fortalecimiento de los proveedores y la expansión de la infraestructura, Jalil destacó la necesidad de que la actividad se desarrolle con responsabilidad y con beneficios concretos para la población.
Gobernadores y representantes de sectores productivos
Además de Jalil y Pullaro, fueron incluidos en la agenda los gobernadores Carlos Sadir, Alfredo Cornejo, Gustavo Sáenz, Marcelo Orrego, Claudio Vidal, Martín Llaryora, Juan Pablo Valdés, Rogelio Frigerio, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck y Osvaldo Jaldo.
La presencia de mandatarios provinciales de distintas regiones se integró a una programación que buscó reunir a representantes del ámbito público y privado en torno a las inversiones, la producción y el desarrollo de proveedores nacionales.
El encuentro también contó con exposiciones de representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN). Asimismo, se incluyeron las mesas del Litio y del Cobre, PromArgentina y ProPymes.
La programación contempló, además, la participación de compañías vinculadas a la actividad minera, entre ellas Rio Tinto, Glencore, Barrick, Newmont, Eramet y el Proyecto Vicuña, junto con entidades financieras y organismos de asistencia técnica.