Diputados nacionales de todos los bloques de la oposición presentaron una declaración pública común en la que le exigen al Gobierno de Javier Milei que reconozca el triunfo de Lula da Silva y avance en la recomposición de las relaciones diplomáticas con Brasil. El pronunciamiento también reclama explicaciones sobre la presunta complicidad de la administración nacional en la fuga del ex candidato presidencial del Partido Liberal, Flavio Bolsonaro.
El comunicado fue compartido por Germán Martínez, presidente del bloque de Unión por la Patria, en representación del principal espacio opositor. También participaron Myriam Bregman, del Frente de Izquierda; Esteban Paulón y Mariela Coletta, de Provincias Unidas; Nicolás Massot, de Encuentro Federal; Ernesto "Pipi" Ali, de Primero San Luis, y Marcela Pagano, de Coherencia, entre otros diputados nacionales.
En el documento, los legisladores solicitan al Poder Ejecutivo Nacional que responda con urgencia los pedidos de informes presentados y aquellos que puedan presentar los legisladores nacionales. El objetivo es obtener información oficial sobre los hechos denunciados y avanzar en el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon la salida de Bolsonaro de su país.
Santilli, Monteoliva y Quirno, bajo el reclamo opositor
Uno de los puntos centrales de la declaración es el pedido de presencia urgente en la Cámara de Diputados del jefe de Gabinete, Diego Santilli; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; y el canciller Pablo Quirno.
Los legisladores exigen que los tres funcionarios concurran al recinto en el marco del artículo 71 de la Constitución Nacional, con el propósito de brindar explicaciones sobre lo que califican como una "absoluta complicidad" del Gobierno de Javier Milei con la presunta fuga de Flavio Bolsonaro.
La oposición sostiene que es necesario determinar qué participación tuvieron las distintas áreas del Estado argentino en la maniobra denunciada. En ese sentido, ya se presentaron numerosos pedidos de informes orientados a investigar una presunta colaboración oficial para facilitar la salida de Bolsonaro de Brasil.
El planteo no se limita a la actuación de los funcionarios políticos. También busca establecer qué soporte pudieron haber brindado los organismos responsables del control migratorio, la seguridad aeroportuaria, la actividad aeronáutica y la inteligencia estatal.
La presunta maniobra y los organismos bajo investigación
Según trascendió, Flavio Bolsonaro habría ingresado a la Argentina durante la madrugada por vía terrestre, a bordo de una camioneta custodiada por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Posteriormente, habría abordado un avión privado en Puerto Iguazú, Misiones, desde donde habría partido en un vuelo con destino a Estados Unidos.
En ese contexto, se sospecha que Santiago Caputo, principal asesor presidencial, habría estado en Puerto Iguazú para supervisar personalmente el operativo que permitió la salida de Bolsonaro en una aeronave privada. Se trata de una hipótesis que la oposición pretende esclarecer mediante los pedidos de informes y las explicaciones que reclama a los integrantes del Poder Ejecutivo.
La investigación política que promueven los diputados apunta a determinar el eventual papel de Migraciones, la PSA, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). La intervención de estos organismos constituye uno de los ejes del reclamo opositor, que busca reconstruir cómo se habría desarrollado el traslado y qué asistencia institucional pudo haber existido.
Lula da Silva y la tensión diplomática regional
La declaración también incorpora un reclamo de alcance bilateral. Los diputados exigen al Poder Ejecutivo que "reconozca formalmente el triunfo de Lula da Silva" y que refuerce el diálogo con Brasil para revitalizar la relación bilateral y restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países al más alto nivel.
El documento fundamenta ese pedido en la historia compartida entre las dos naciones y en el carácter estratégico del vínculo. Para los firmantes, la recomposición de los canales diplomáticos debe formar parte de la respuesta oficial ante el escenario planteado.
Hasta el momento, Javier Milei es señalado como el único presidente de América Latina que se niega a reconocer el triunfo de Lula da Silva o a emitir una felicitación oficial. Según la información incluida en el pronunciamiento, el resto de los jefes de Estado de la región, incluidos los de Centroamérica, el Caribe y México, reconocieron formalmente el resultado electoral.
Entre ellos figuran dirigentes identificados con partidos de derecha, como el chileno José Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Peña, el boliviano Rodrigo Paz y la peruana Keiko Fujimori.