Rio Tinto inauguró dos plantas de litio en Catamarca con una inversión de US$1.400 millones
La puesta en marcha de Fénix 1B y Sal de Vida permitirá sumar 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio en la Puna catamarqueña. El presidente Javier Milei y el gobernador Raúl Jalil participaron del acto.

Con la presencia del presidente de la Nación, Javier Milei, y del gobernador Raúl Jalil, la empresa Rio Tinto dejó inauguradas sus plantas de procesamiento de carbonato de litio en Antofagasta de la Sierra. La ceremonia marcó la puesta en marcha de dos desarrollos en la Puna provincial: la expansión del proyecto Fénix 1B y la nueva operación de Sal de Vida, que representan una inversión conjunta aproximada de US$1.400 millones.

Ambos emprendimientos tienen como objetivo incorporar 25.000 toneladas anuales adicionales de capacidad de producción de carbonato de litio, un incremento que elevó la capacidad productiva de Rio Tinto en Catamarca a 55.000 toneladas anuales exportables.

El acto estuvo encabezado por Simón Trott, CEO global de Rio Tinto, e Ignacio Costa, CEO Argentina de la compañía. También participaron el jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli; el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo; la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; y el intendente de Antofagasta de la Sierra, Mario Cusipuma, junto con otras autoridades.

De acuerdo con el detalle técnico presentado durante la jornada, las plantas alcanzaron su primera producción en el segundo trimestre de 2026, antes de los plazos previstos. Actualmente, ambas instalaciones continúan en la etapa de puesta en marcha y aumento gradual de la producción.

Fénix 1B: ampliación de una operación histórica

El proyecto Fénix, ubicado en el Salar del Hombre Muerto, comenzó a operar en 1997 y se convirtió en la primera planta de litio del país. Con la ampliación denominada Fénix 1B, la operación incorpora aproximadamente 10.000 toneladas anuales adicionales de LCE, lo que permitirá elevar su objetivo de producción de 30.000 a 40.000 toneladas por año.

La expansión comprende obras de infraestructura y servicios, además de nuevas instalaciones destinadas a la adsorción selectiva, la producción de carbonato de litio y la evaporación mecánica.

Esta última tecnología introduce un cambio en el proceso productivo: elimina el uso de piletas de concentración y permite producir de manera constante durante todo el año, con mayor calidad y un aprovechamiento más eficiente del agua.

El desarrollo también cuenta con un encuadre específico dentro del régimen de inversiones. Fénix 1B fue aprobado mediante la Resolución 431/2026, en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con un plan registrado que contempla una inversión total de US$531 millones.

Sal de Vida: producción anticipada y nuevos envíos

El segundo desarrollo inaugurado fue Sal de Vida, un proyecto establecido en 2009 en el Salar del Hombre Muerto, que atravesó diferentes etapas de exploración, pruebas piloto, obtención de permisos y construcción antes de alcanzar su fase productiva.

La operación utiliza piletas de evaporación solar y una planta de carbonato de litio. Según la información técnica difundida, comenzó a producir en el segundo trimestre de 2026, antes del cronograma previsto, y ya realizó sus primeros envíos de carbonato de litio.

El emprendimiento avanza hacia una capacidad objetivo aproximada de 15.000 toneladas anuales de LCE. Su puesta en marcha, junto con la ampliación de Fénix, integra el incremento de capacidad que la compañía proyecta para sus operaciones catamarqueñas.

La combinación de ambas iniciativas permite ampliar la escala productiva de Rio Tinto en la provincia y consolida una nueva etapa para los desarrollos de litio en la Puna, con instalaciones que todavía transitan el proceso de aumento gradual de producción.

Milei y Jalil destacaron la infraestructura, el empleo y el federalismo

Durante su discurso, el presidente Javier Milei reconoció el trabajo conjunto entre la compañía, la provincia y las comunidades locales, y vinculó esa coordinación con las obras de infraestructura desarrolladas en la zona.

"Quiero reconocer a Río Tinto, a la provincia y a las comunidades, que impulsan una coordinación sin precedentes para el desarrollo de la infraestructura. No fueron pocos los beneficios que obtuvieron, porque la empresa se sentó a trabajar con las autoridades locales y con las comunidades. Y de ese trabajo mancomunado salieron las obras que la zona necesitaba como rutas, hospitales, obras de energía. Es decir, lograron revolucionar la calidad de infraestructura gracias a la eficiencia productiva del sector privado y a la coordinación comunitaria", expresó el mandatario.

Por su parte, el gobernador Raúl Jalil puso el foco en las condiciones que posibilitan la concreción de inversiones y en el papel del RIGI para acelerar los proyectos. "El RIGI nos ha dado la posibilidad de que se aceleren todas las inversiones", sostuvo. Luego remarcó el alcance federal del régimen: "Sobre todo, el RIGI nos da federalismo, porque generamos empleo e inversiones en la provincia. Cuando uno crece con sus recursos propios, genera empleo genuino, puede diversificar la matriz económica, generar turismo, hacer caminos".

La inauguración coincidió, además, con el Día del Empleado Minero, que se celebra cada 28 de octubre en la Argentina. Jalil destacó especialmente esa coincidencia y agradeció la visita del presidente de la Nación a la Puna catamarqueña durante la jornada conmemorativa.